Juez replicó a Macri con carta de jubilación

El aspirante a la gobernación por JpC destacó el carácter no vinculante de la opinión del exmandatario nacional. “¿Macri es candidato?”, preguntó.

Por Yanina Passero

El expresidente Mauricio Macri hizo público lo que repetía en privado. Ante pocos testigos, entre ellos alfiles de Luis Juez, y después de un animoso paseo por la peatonal del centro cordobés, el cofundador de Cambiemos puso en duda la capacidad de gestión del flamante candidato a gobernador de Juntos por el Cambio que, por ese entonces, mantenía una guerra fría por el puesto con el radical Rodrigo de Loredo. 

Ya nadie podrá decir que ese pensamiento expresado en potentes micrófonos radiales forma parte de la fantasía periodística o de las operaciones propias del inframundo de la política. Si Macri viviera en Córdoba votaría al gobernador Juan Schiaretti o a su delfín Martín Llaryora. 

Ante la duda de incapacidad derramada por parte de un dirigente político que se rehúsa a perder poder de injerencia, aunque los hechos objetivos conspiran contra ese propósito, Juez replicó con ejercitada moderación. Seguramente, la que emana de la seguridad de saber que poco puede hacer ya ese famoso “dedo”, tan amado y demonizado a la vez. 

 “¿Macri es candidato? Cada uno tiene una opinión, nosotros queremos cambiar el destino de esta provincia. Queremos concentrarnos en temas centrales que Córdoba necesita urgentemente. La salud, la educación, la seguridad, la previsión social, con cuatro patas de una mesa que hoy necesita el Estado mirarlas”, respondió Juez, ante la consulta de Petete Martínez, en Radio Mitre

Y siguió, sin polemizar con ese electorado que aprueba la administración de la Provincia: “Creemos que hay un ciclo que está agotado. A Schiaretti le reconocemos haber sido un gestor importante y hasta diría que lo vamos a honrar mucho más que su propia descendencia, pero tenemos todo el derecho del mundo de pretender una Córdoba distinta, buscar una Córdoba distinta, trabajar para una Córdoba distinta. Somos respetuosos de todo”.

En otras declaraciones de la jornada, Juez destacó el carácter no vinculante de la opinión. “No es determinante”, dijo a Pulxo después, sin rechazar el café pendiente. “Es cierto, nos debemos con el expresidente Macri una conversación. Nos juntaremos con el expresidente y charlaremos y le contaremos en que estamos y como estamos y cuáles son los planes y los equipos y los problemas que tenemos, pero no hay nada que nos saque de la hoja de ruta a la que nos hemos puesto”, fin del comunicado. 

Como se expresó desde estas páginas, la unidad de Juntos por el Cambio redundó en beneficios directos para el candidato. 

Juez no sólo logra un apoyo impensado del radicalismo orgánico para su nueva aventura electoral, sino que esa misma cohesión bloqueó ánimos transfuguistas a nivel de figuras. Las posibilidades de Llaryora de sumar pesos pesados de la oposición a su nueva coalición de gobierno se ven, por ahora, diezmadas ante la confirmación de que competirán directamente con una marca que significa mucho en el imaginario cordobés. 

En el mismo orden de los beneficios, la Mesa Nacional también cerró filas y festeja un acuerdo que ahora les permitirá recorrer la provincia sin sentir que pisan en un terreno minado por la desconfianza. 

De hecho, Juez y De Loredo fueron invitados a la reunión de los popes de la alianza que iba a celebrarse ayer, pero que se suspendió por razones de salud del presidente de la UCR, Gerardo Morales. Una de las tareas prometidas fue el diseño de un esquema de “bajadas” de referentes nacionales de la alianza para apoyar a la dupla. Como se sabe, y a diferencia de Macri, todos los presidenciables (incluido el gobernador jujeño filo schirettista) ratificaron su voluntad de ganar también la provincia y marcar un fin de ciclo.