Schiaretti y Llaryora reactivan el diálogo por la fecha electoral

El entorno del intendente insiste con mayo, mientras que la mesa chica schiarettista pide cautela y aguarda encuestas de las recorridas del candidato. Calvo también se suma al pedido llaryorista.

Por Gabriel Silva

A una semana exacta de la apertura de sesiones ordinarias en la Legislatura provincial, el arco político cordobés puso la lupa en el anuncio de la fecha de la elección provincial. Y, consultados por Alfil tanto en el entorno del gobernador Juan Schiaretti, como en la mesa chica del intendente y candidato provincial, Martín Llaryora, en las últimas horas no hubo grandes definiciones. Aunque, sí desde cada búnker reconocen que el diálogo con posturas por ahora enfrentadas, se reactivó.

Como lo contó este diario hace un par de semanas, en los despachos del Palacio 6 de Julio varios funcionarios que tienen línea directa con el intendente reconocen que el hombre del cordobesismo “quiere votar cuanto antes”. Al punto, que hasta ayer varios reconocieron que el propio Llaryora reconoce que, si fuese por él, votaría ya. Argumento, postura y teoría que también esgrimió en algunas recorridas de verano y en contacto con los intendentes del interior. “Lo dijo por lo menos en dos departamentos distintos”, reconoció una persona que pertenece desde años al llaryorismo puro.

Sin embargo, este deseo del candidato de la coalición que por ahora se llama Hacemos por Córdoba –si hay ingresos de otras fuerzas o nombres podría cambiar la marca-, se contrapone con lo que piensa la mesa chica del schiarettismo. Desde ese sector, un ministro reconoció a Alfil que “es muy prematuro”, al desmentir versiones que en la tarde de ayer hablaban del 7 de mayo como el domingo electoral.

“No hubo avances en torno a esto. Eso se puede definir recién entre fines de febrero y principios de marzo”, reconoció el hombre que, también admitió, la espera de encuestas con las recorridas veraniegas del candidato oficialista.

Asimismo, dirigentes que pivotean en la relación entre Schiaretti y Llaryora, reconocen que los últimos movimientos de institucionalidad que ejecutaron desde El Panal no contribuyen a un golpe de timón que modifique la ley electoral y adelante las elecciones. “Si fue institucional con la re-re y perjudicó a los intendentes, es difícil que cambie ahora por la elección provincial”, razonó ayer un funcionario del Palacio 6 de Julio.

El schiarettismo, como se sabe, observa el mes de junio con el tres veces gobernador disputando y buscando un lugar en el plano nacional. Posicionamiento sobre el que ayer en Villa Carlos Paz el propio Schiaretti dijo: “hablar hoy de candidaturas es poner el carro adelante de los bueyes. Lo que hay que generar es una alternativa y después se verá y analizará cuál es el candidato”.

En el llaryorismo, por su parte, reconocen que junio es un mes complicado por los feriados y el Día del Padre. A lo que agregan otro factor como preocupante: “si ‘el Gringo’ es candidato a vice de (Juan Manuel) Urtubey no nos sirve; ahora, si es candidato a Presidente, la historia cambia”.

Como ocurrió con otras teorías o globos de ensayo lanzados desde el llaryorismo, en El Panal no caen bien. Aunque, a diferencia de otras conjeturas del 2022, la discusión por la fecha y poner el alfiler en el 7 de mayo del calendario, no se tomó tan mal.

Quizá, porque el deseo no es solo del llaryorismo, sino que en los últimos días otros dos funcionarios influyentes de la Provincia demostraron puertas adentro que comparten la postura del Palacio 6 de Julio: el vicegobernador Manuel Calvo y el ministro de Gobierno, Julián López. Ambos, engranajes importantes en la campaña de Llaryora.

Calvo lo manifestó con no menos cinco encuestas en la mano y en la Unicameral reconocen que habla del “mejor momento de Llaryora”. “Tanto en lo gestual, lo actitudinal y, sobre todo, porque a la gestión de la Capital le sumó las recorridas por el interior. Algo que intendentes, dirigencia y militantes venían reclamando”, reconocieron a este diario desde la Legislatura.

Que en este deseo Calvo sea un aliado de Llaryora es un gesto observado por el resto del PJ. Al igual que el rol de López, el ministro que mantuvo en las últimas semanas varias conversaciones con intendentes y dirigentes radicales del interior; aprovechando las vacaciones del senador Luis Juez y el diputado Rodrigo de Loredo, los dos taquilleros que tienen en Juntos por el Cambio. Cuentan, tanto en el radicalismo como en el PJ, que en esas conversaciones hubo desde compromisos políticos hasta promesas de obras. Ambos, lógicamente bien recibidos por los caudillos territoriales de la UCR.

Esto, como así también la chance de adelantar la fecha que se volvió a agitar ayer alteró los ánimos en la coalición opositora, donde algunos como el intendente de Mendiolaza, Daniel Salibi, salió a cruzar con dureza a la cúpula de Juntos. “Espero que nuestros precandidatos y autoridades provinciales dejen de vacacionar y comiencen a tomar decisiones porque sin dudas que el tiempo se acorta y ahí surgen los problemas o estrategia de algunos dirigentes. Que terminan armando las listas con sus allegados y dejando fuera a un montón de dirigentes del interior”, se despachó Salibi.