PJ Capital: inminente definición y crece la fricción Passerini-Siciliano

El viceintendente se mueve en varios ámbitos como ‘el elegido’ para suceder a Martín Llaryora en la ciudad. Mientras el secretario de Gobierno se sostiene y no declina sus intenciones.

Por Gabriel Silva

A días del plazo fijado por un sector del PJ Capital para definir al candidato del partido para suceder al intendente Martín Llaryora, la inminente decisión generó en los últimos días varias fricciones. Primero, por lo que contó Alfil ayer acerca de las miradas de reojo de una porción de la Provincia en torno a varias muestras de la interna en el acto en Villa El Libertador; y, en segundo lugar, porque las declaraciones de distintos lados de la grieta del peronismo en la Ciudad sumaron al caldo de cultivo que hoy marca el ritmo de la tensión por la sucesión.

En el viguismo, hasta ayer siguieron las manifestaciones por los roces, los carteles y varias tensiones en la inauguración del viaducto entre los lanzados a la carrera capitalina. “Era un acto de la Provincia, no tenían por qué llevar el fuego amigo ahí. Si quieren demostrar fuerza esos no son los ámbitos”, reconoció ayer a este diario un dirigente del PJ Capital con línea directa a los despachos del Panal.

Durante los últimos diez días, las tensiones se mantuvieron, como así también las conversaciones. Y, como contó este diario, la semana pasada el viceintendente Daniel Passerini estuvo un largo rato en los despachos del Centro Cívico; días después de otra reunión que había tenido en la tarde del viernes 13 pasado en el Palacio 6 de Julio con el intendente Llaryora y con la senadora Alejandra Vigo. Después de esa reunión, ayer una fuente contó que fue llamado el secretario de Gobierno, Miguel Siciliano, a una charla también en el Municipio.

Cuentan algunos en el PJ de la capital cordobesa que el hombre llegó, supo quiénes habían estado antes y hubo una charla institucional con el intendente. Al salir, en su entorno sostienen que lanzó un “falsa alarma”, y decidió continuar con el acto que había puesto en marcha en Alecyt.

Lo que ocurrió horas después sí fue una charla política con Llaryora y en la previa del festival Bum-bum, al que acudió con el titular del Palacio 6 de Julio. Sobre esas charlas, en las últimas horas hubo distintas versiones: mientras hay quienes hablan de aviso –usan otra palabra también-; otros admiten que, por ahora, hay una habilitación para seguir caminando. El secretario de Gobierno le dijo al intendente que no estaba dispuesto a declinar su candidatura y que aguardaba cómo lo iban a convencer para que “se baje”.

Advertencia de la que, en otros despachos del PJ capitalino, tomaron nota. Es más, hay quienes sostienen que un influyente viguista paladar negro le dijo a Siciliano que ya quedó en claro su territorialidad, aunque pidió cesar con esas muestras de poder que inquietan a varios.

En el medio, hay otros dirigentes del peronismo en la Ciudad que dicen que “no son buenos los mensajes que manda Siciliano” y afirman que es inminente una nueva conversación en los despachos más importantes de la Municipalidad. “Ven hasta un ánimo de desordenar la estrategia”, razonan algunos llaryoristas puros.

Mismo sector que sostiene que, quien se mostrará a favor del consenso y se despegará de cualquier mensaje que pueda dañar la estrategia 2023 del PJ será el secretario de Transporte, Marcelo Rodio. Funcionario que, en los últimos días acentuó su acercamiento a Passerini, y que aspira a un rol importante en la gestión que venga. Siempre y cuando el PJ retenga la capital, claro.

En tanto, el ala más dialoguista del sicilianismo reconoce las tensiones, aunque apuesta a “que se doble pero que no se rompa”. Mensaje con el que insisten en la mesa chica del secretario de Gobierno, para que el desenlace y la decisión capitalina no deje heridos. Aunque hay otros que apuestan al error, una indefinición larga y estirar la decisión que, creen, Llaryora tomará en soledad. Y a la espera de errores no forzados.

Respuesta. Por su parte, ayer en Despertate, el programa que se emite todas las mañanas por Telefé Córdoba, el propio Passerini respondió a aquellos que, como el propio Siciliano, insisten con el mensaje de “nacido y criado en Córdoba”. “No me hace ruido esa frase. Lo mejor que le pasó a la ciudad de Córdoba fue la fórmula Llaryora-Passerini. Tengo 57 años, más de la mitad de mi vida la pasé en esta ciudad. estudié diez años acá y desde el 2005 vivo acá. Más de la mitad de mi vida. Esa discusión estúpida se terminó el 10 de diciembre del 2019 cuando asumimos y demostramos que gobernamos mucho mejor que otros a los que no les miro la partida de nacimiento”, dijo.

En tanto, acerca de una frase de él en Letra P donde dijo que “la única que pidió internas en el PJ para luego ir por fuera había sido Olga Riutort. Ante la consulta de si veía a Siciliano con la misma postura, señaló: “nosotros estamos gobernando la ciudad de manera correcta e inteligente, no veo que alguien de nuestro equipo tome decisiones no inteligentes. Las decisiones se toman de manera orgánica y colegiada. No se puede hablar con irresponsabilidad de interna sí o no cuando el 99% de nuestro tiempo está enfocado en la gestión”.