Schiaretti y Llaryora levantan perfil en modo campaña

El gobernador y el intendente se mostraron juntos ayer en la habilitación de una obra en la Capital cordobesa.

Pasado el nubarrón interno por el caso de Oscar González que sacudió inesperadamente la estantería del peronismo cordobés, el gobernador Juan Schiaretti y el intendente Martín Llaryora levantan sutilmente su perfil en modo campaña. 

Luego de su gira por el exterior y mientras intenta encaminar algunos frentes de la gestión, el mandatario provincial retoma su agenda política y dio esta semana otro paso más en el concierto nacional donde, virtualmente, se reencontró con su par de Jujuy, Gerardo Morales, y la titular del GEN, Margarita Stolbizer. 

En el marco de un ciclo de diálogo, el peronista y el radical coincidieron en un punto de partida básico para pensar electoralmente el 2023: el fin de la grieta. Con ese discurso y el perfil que cultiva de dirigente moderado, republicado y federal, el cordobés espera ahora así poder hacer pie en el escenario central para jugar el año que viene desde algún lugar (todavía no conocido). 

Lo cierto es que, en paralelo, el dirigente que conserva todavía niveles altísimos de imagen positiva entre los cordobeses deberá apuntalar la campaña local. Schiaretti repite como mantra que lo primordial es garantizar el triunfo en Córdoba; después de un cuarto de siglo en el poder provincial, ningún oficialista quiere siquiera imaginar lo que significaría un escenario de derrota. 

Por eso, y a sabiendas de que se abren tiempos duros para Hacemos por Córdoba, el mandatario ungió a Llaryora como candidato a gobernador con intenciones de echar a rodar el plan electoral. Luego, lo conocido con González que, entre otros temas, obligó a pausar todo para atender las urgencias de la gestión y descomprimir la presión social. 

Con ese “frente” un poco más ordenado, llega el tiempo de deshielo. Por eso, tal como lo describió Alfil, Llaryora retomó moderadamente sus visitas al interior en el marco de encuentros institucionales con sus pares del PJ pero también de otras fuerzas políticas. Y así irá levantando la cabeza fuera del departamento Capital en clave de campaña.

En tanto, muy lentamente comienzan a reactivarse algunas movidas de dirigentes del PJ en el interior. Mientras un grupo significativo de intendentes oficialistas espera que se destrabe el tema de la re reelección en la Legislatura, otros empiezan a trabajar en las candidaturas locales y, simultáneamente, en el doble proyecto del PJ: Schiaretti, presidente; Llaryora, gobernador. 

Lo cierto es que ayer, por primera vez luego del acto de Hacemos por Córdoba a fines de octubre, Schiaretti y Llaryora se volvieron a mostrar juntos en el marco de la gestión. Los consultores que asesoran al Panal aseguran que la foto de ambos es muy potente y que cada espaldarazo que el gobernador le da al intendente es redituable. 

Lo cierto es que ayer el gobernador y el intendente habilitaron la obra del canal pluvial ubicado del sector sur de la avenida Circunvalación, en el tramo comprendido entre el distribuidor de acceso a la avenida 11 de septiembre y el puente José Ignacio Díaz, en la ciudad Capital.

Se mostraron en plena acción junto a un grupo de funcionarios. Con esa obra, explicaron, se evitarán anegamientos en el arco sur del anillo de Circunvalación y en los barrios José Ignacio Díaz 2ª y 3ª Sección.

La Provincia informó que los trabajos requirieron una inversión de 164 millones de pesos y fueron financiados por la empresa concesionaria de la Red de Accesos a Córdoba (RAC), Caminos de las Sierras, con fondos propios provenientes de la tarifa del peaje.

El gobernador estuvo acompañado también por el ministro de Obras Públicas, Ricardo Sosa; el presidente de Caminos de las Sierras, Jorge Alves; el viceintendente, Daniel Passerini; además de vecinos de los barrios adyacentes.