Ex Palacio de Justicia llevará sello llamosista

La intervención en el lugar podría iniciar en el corto plazo y sería una de las inauguraciones más esperadas antes de que Llamosas abandone el sillón de Mójica. En línea con la “impronta turística” que pretende profundizar el Ejecutivo, el espacio cultural tendría articulación con el sector privado.

Por Julieta Fernández

Juan Manuel Llamosas y Germán Di Bella

En su último paso por Río Cuarto (hace una semana), el gobernador Juan Schiaretti oficializó la entrega del viejo edificio de Tribunales al Municipio de Río Cuarto. “Nadie mejor que el Municipio de Río Cuarto para ver cómo desarrollan el proyecto. Que le den valor cultural, artístico, histórico y patrimonial para que sea también un ícono de la ciudad”, expresó el mandatario provincial al formalizar la cesión del ex Palacio de Justicia (ubicado en Alvear y Dean Funes) al gobierno local. La intervención que prevén desde el llamosismo apuntaría a “sacarle el jugo” a un edificio histórico de la ciudad y que, más allá de tener el espíritu de conformar un polo artístico y cultural, también articularía con el sector comercial. Allí es donde secretarías como Desarrollo Económico, dirigida por Germán Di Bella, fueron “llamadas a su juego”. 

El fortalecimiento de la articulación público-privada fue uno de los objetivos delineados por el intendente Juan Manuel Llamosas a partir de su segunda gestión. En las últimas semanas, la agenda del jefe municipal ha apuntado en reiteradas oportunidades a posicionar al “Imperio” como sede de eventos, a la vez que apuestan a potenciar el “turismo de reuniones” en una ciudad que, esencialmente, no desarrolla su economía en base al turismo. No obstante, con el objetivo de “virar” un poco hacia ese perfil, el disponer de una estructura como el ex edificio de Tribunales le permitirá al Ejecutivo avanzar algunos casilleros. 

Las primeras declaraciones en torno a la obra demostraron que la articulación público-privada estará presente también en este espacio cultural y volverá a colocar a carteras como Desarrollo Económico en el centro de la agenda llamosista. El titular de la Fundación por la Cultura, Fernando Sassatelli, informó a LV16 que ya se están generando reuniones con arquitectos y especialistas. También se gestionó un encuentro con miembros de la Comisión Nacional de Monumentos, Lugares y Bienes Históricos. “Por ahora sabemos que será un centro cultural y habrá una combinación con privados con una importante propuesta gastronómica”, señaló Sassatelli a la emisora local, a la vez que consideró que el edificio tendrá “la identidad de los riocuartenses”. 

Aunque se espera que dicho centro cultural trascienda la actual gestión municipal y sea considerado patrimonio de Río Cuarto, el intendente no dudará en ponerle su sello si logra efectuar el corte de cinta antes de dejar el sillón de Mójica. Por el valor histórico que posee el inmueble y por las características que tendría el proyecto en el microcentro (especialmente por la integración de este espacio al Paseo Alvear), el Ejecutivo Municipal puso todas las fichas en esta iniciativa que, a priori, tendría una buena aceptación para “poner en valor” el edificio histórico, al igual que la plaza lindante (ubicada en la esquina de Alvear y Dean Funes). 

Pero dicha aceptación no exceptuó algunos señalamientos opositores al momento de votar el proyecto en el Concejo Deliberante. En dicha ordenanza se “acepta la donación con cargo” de parte del gobierno provincial. Al referirse a la instalación de un espacio gastronómico en el lugar, el concejal de Juntos por Río Cuarto, Marcos Curletto, enfatizó en que “estaría bueno que pensemos en una política de cultura que no sea de ‘élite’ sino de dar espacio a los representantes de la cultura local que hoy no tienen grandes posibilidades”, señaló el edil en la previa a la votación. Incluso sugirió que el espacio también podría haber sido considerado para fines como, por ejemplo, el traslado de algunas funciones del Concejo Deliberante. 

El oficialismo habría argumentado que, por la estructura edilicia del lugar, sería inviable llevar adelante las sesiones. “Guarda con los excesivos cortes de cinta. A veces es preferible que esas obras vinculadas a la cultura estén en condiciones. Hay algunas que se quedan a mitad de camino”, apuntó Curletto y mencionó que  en espacios culturales como el Viejo Mercado, resta “prever de una instalación eléctrica adecuada”. No obstante, el proyecto fue acompañado por los tres bloques en el Legislativo.