Ojalá esta semana haya festejo

El viernes juega la selección y el martes se da el veredicto en la causa Vialidad. Qué difícil vivir en un país tan necesitado de alegrías.

Por Javier Boher
@cacoboher

¡Qué felicidad, amigo lector! Si le soy completamente sincero, este efecto narcótico del mundial es una de las mejores sensaciones que hay. Yo entiendo que es un caballo de Troya para que nos metan un aumento de la nafta del 4%, ajustes con Precios Justos y alguna que otra tarifa, pero hace bien sacarse de encima esas broncas por algo tan banal como el fútbol.

Le aclaro, por las dudas, que no soy un fanático del balompié. Lo mío no son los deportes, de hecho, pero siempre me ha gustado el deporte de la ovalada. Eso sí, la emoción de estos días demuestra que casi da lo mismo de qué deporte se trata. Si fuesen semifinales de voley la gente estaría más o menos igual, porque esto se trata de la felicidad de olvidarse de las penas diarias.

No sé si lo ha notado, pero a diferencia de otros años yo veo que hay menos épica en las publicidades y menos enojo en la gente. No se festeja el ganarle al otro como esa cosa de festejar haberse impuesto, sino más bien esa sensación de superación grupal. Es algo en las antípodas de lo que diría Homero Simpson -y que nosotros solemos poner en nuestros triunfos- que lo importante no es ganar, sino hacer perder al otro. Acá lo que se festeja es el haber llegado un poquito más allá.

Quizás estemos ante un cambio social, quién le dice. Tal vez la gente se cansó de ver que las culpas son del otro; se cansó de “me cortaron las piernas” porque le dio positivo al hacer trampa o de “pelotón de fusilamiento” porque quieren que vaya presa. Es un grupo que hace lo que se propone sin echarle la culpa al resto cuando las cosas no le salen bien.

He leído mucha gente haciendo cuentas de las posibles derivaciones políticas de esto. Algunos creen que la gente saldría corriendo a votar a Alféretro si saliéramos campeones, pero lo que suele pasar en la vida real es que el que se gana la lotería busca pareja nueva. Ojo, que los que la pierden también suelen cambiarla, así que no podemos saber ahora si esto lo puede ayudar o no.

La verdad, estimado, ojalá salgamos campeones, para que el día 18 sea todo fiesta y algarabía, porque ya sabemos que el 24 la gente va a estar tan seca como cualquier fin de mes. ¿Cuánto puede durar el hechizo de salir campeones?¿un mes?¿dos? Casi seguro que no hay ninguna posibilidad de hacer durar esa euforia hasta las PASO. Si lo logran y le sacan provecho, bien merecido tendrían el triunfo.

Pero bueno, que no importa cuánto nos droguemos viendo las repeticiones de cada toque que hizo Messi en la cancha, igual sabemos que la vida sigue. En cada rincón del país donde haya un ñoqui vamos a tener un problema, como en cada lugar en el que haya un político tratando de conseguir un voto.

Seguramente usted está al tanto del tema este de la causa Vialidad, el que la tiene a la Desaforada de Recoleta más complicada que relatora kirchnerista para militar feminismo desde Qatar. Casi todo el mundo (y ahí la incluyo a esha, obvio) da por sentado que la van a terminar condenando, por eso ya anunciaron la movilización en el caso de que eso ocurra.

Es increíble la forma en la que se defienden los privilegios, estimado. Los sindicalistas de ATE, los pendeviejos de La Cámpora, el piquetero jihadista D’Elía, el emisario papal Valdés y tipos de escasa estatura moral como el Proxeneta de Recoleta salieron a decir que van a manifestarse por la vicepresidenta y van a parar el Estado.

Le juro, estimado, que los nueve meses de pandemia fueron lo mejor que pudo pasarnos para darnos cuenta de la cantidad de gente que le sobra al Estado y la forma en la que podemos vivir sin coordinadores, directores, secretarios, subsecretarios, viceministros. Ministros y toda esa runfla de presupuestófagos. Todo se resuelve con un click.

La verdad, si hicieran eso quedaría bien claro que han perdido el timing político, porque no sé si será buena idea eso de ponerse en contra de la gente común en medio del furor mundialista. Está bien que andamos todos narcotizados por los comentarios en redes entre los jugadores y el repaso por los 1000 partidos de Messi, pero si justo fuiste a hacer un trámite y no te atienden porque se fueron a marchar por Crisistina algo de bronca te va a dar.

Imagine la gracia que le puede hacer al fletero que anda en la F100 desvencijada que le corten la calle con 35° de calor. O lo bien que le puede caer la marcha al comerciante que tiene que volver a cerrar el negocio para que no le rompan las vidrieras a pedradas. Ya los veo con eso de que los jóvenes los apoyan, sin darse cuenta de que le impidieron a alguno llegar a rendir un final por defender a una señora que hace siete años dejó la presidencia y no tuvo la capacidad de irse a cuidar a la nieta y tejer desde afuera para no ir presa.

La verdad, estimado, ni vale la pena seguir con esto. La única certeza es que a nadie le importa lo que pase, porque el modo mundial vale para todos. Le saca provecho el gobernante que nos mete una puñalada trapera con algún aumento, pero también el juez que aprovecha que nadie escucha a la que grita que es lawfare.

Así estamos. Ojalá esta semana festejemos. Usted elige si prefiere el martes o el viernes.

Tenga buena semana.