Llamosas firmó nuevo acuerdo con el STM (“fiestas en paz”)

El intendente arrancó diciembre asegurándose un periodo de tranquilidad con el sindicato que representa a los empleados municipales. Bono navideño de $20.000 y adelanto de la tercera cuota del acuerdo actual para comenzar a discutir paritarias en enero. Llamosas apunta a zanjar cualquier posibilidad de conflicto gremial que amenace la ejecución de su plan de ascenso.

Por Gabriel Marclé

Juan Manuel Llamosas y Jorgelina Fernández.

“Fue una verdadera noche de paz”, le comentaba a Alfil entre risas un integrante del Sindicato de Trabajadores Municipales tras haber firmado un nuevo acuerdo salarial con el Ejecutivo de Juan Manuel Llamosas. La noticia se conoció justo antes de finalizar la jornada del miércoles, apenas 24 horas después de que la asamblea de afiliados del STM acordará el pedido que llevarían a la mesa patronal. La rapidez de la favorable respuesta que dio la Municipalidad reveló lo esperado: Llamosas quiere terminar el año en armonía y, para eso, necesitaba evitarse un nuevo conflicto con los trabajadores de su gestión.

El inicio de las charlas por este nuevo acuerdo se dio hace aproximadamente dos semanas cuando el Gobierno abrió las puertas del Mójica para acordar los detalles preliminares del eventual convenio, delegando esa tarea a la subsecretaria de Recursos Humanos, Isabel Cucco, en el cargo desde comienzos de octubre. “Tarea cumplida”, declaraban desde el equipo municipal al reflexionar sobre lo que finalmente quedó firme con la firma de las partes.

Yendo al detalle, no se trata de un nuevo convenio sino de una readecuación motivada por la actualidad inflacionaria. En ese sentido, los trabajadores consiguieron lo que buscaban: adelantar a diciembre la tercera cuota del incremento salarial del 10% previsto para febrero y la incorporación al básico del 30% total que se cobrará en diciembre del 2022, impactando en el cobro del aguinaldo, antigüedad y horas extras. Con esto, el sindicato se garantizó el compromiso del municipio de abrir nuevas paritarias en el mes de enero de 2023, logrando una modificación de la escala salarial que permite incorporar al básico todos los incrementos.

Por supuesto que el factor “fin de año” también repercutió en la generación de un bono de $20.000 que será cobrado por todos los empleados municipales y de Obras Sanitarias, excepto los funcionarios políticos. “Parece que vamos a pasar las fiestas en paz”, reflexionaba un dirigente llamosista, cuestión con la que acordaba un dirigente del STM, aunque en diferentes términos: “Guardamos los bombos para poner regalos en el pinito”.

Además, se presentará en el Concejo Deliberante un proyecto sobre adicionales, uno de los “pedidos especiales” que el gremio viene impulsando desde el comienzo de las charlas. De este modo, se solicita un 25% sobre el salario básico de la categoría para agentes que cumplan tareas de riesgo o conflictividad como inspección y control de los espectáculos públicos, de jornada completa (15%) sobre el salario básico de la categoría para los agentes de las áreas de Bromatología, Medio Ambiente, Zoonosis, Defensa Civil e Inspección de Obras Privadas que realicen sus tareas fuera de las oficinas y en la vía pública de jornada completa. Un adorno más para el pinito del SMT.

Pero lo que quizá el sindicato de Jorgelina Fernández considere como la mejor victoria de este proceso tiene que ver con que, por primera vez, el Ejecutivo llamosista reconocía el cumplimiento de un acuerdo “en función del mandato de la asamblea extraordinaria” convocada por el sindicato, una señal más del acercamiento entre partes que el Gobierno pretende afianzar por estos días. 

Claro que esto también tiene un significado importante para el plan político del intendente municipal. Al no contar más con Walter Carranza en el trono de los municipales, quien supo ser un aliado silencioso pero certero para los ya seis años y medio de gestión, Llamosas está enfocado en evitar rispideces con los dirigidos por Jorgelina Fernández y, eventualmente, convertirlos en un activo político de su gestión; aunque no necesariamente desde la militancia que le ofrecía Carranza.

Aunque el Mójica deberá ponerse a pensar en las paritarias venideras más pronto de lo esperado, ya dan por zanjada cualquier posibilidad de conflicto con el sector. A diferencia de lo que ocurre a nivel provincial con los problemas de Juan Schiaretti por los salarios de Salud o en la capital de Martín Llaryora que tiembla con cada movida del gremio de municipales que dirige Ruben Daniele, los conflictos en la capital alterna no llegaron a un punto de máxima tensión. 

Quizá la “materia pendiente” para Llamosas en el cierre de año vinculado a lo gremial tenga que ver con el reclamo de “Las 62 organizaciones peronistas” que amenazaron con armarle un revuelo en el centro de la ciudad si no los recibía. Aunque esta cuestión responde más a una interna entre dicha agrupación y la CGT-Río Cuarto, el intendente quedó en el medio por el rol que tendrá en la campaña del 2023 para Hacemos por Córdoba. Justamente, hoy está prevista la movilización de un sector afiliado a “Las 62”, los taxistas de la ciudad que piden por subsidios al servicio público. Aunque confiado sobre el cierre de su 2022, Llamosas mira de cerca estos “brotes” con la mano política necesaria para frenarlos antes que escalen.