Tensión en el campo K del Imperio por cumbre Llaryora-Macri

En las agrupaciones del kirchnerismo riocuartense ya circulan posicionamientos y críticas profundas hacia los dirigentes del Frente de Todos que parecían acomodar a la militancia a favor de Martín Llaryora. Hay planes de movilizar a las bases en señal de repudio al acercamiento con el ex presidente, enemigo público nº1 del movimiento.

El kirchnerismo riocuartense encontró su lugar en el oficialismo riocuartense y el apoyo al proyecto de Juan Manuel Llamosas como vice de Martín Llaryora resul-taba un paso lógico. La aparición de Mauricio Macri en la escena de HpC genera dudas sobre el futuro de esta alianza y las bases piden que dirigentes como Fernan-do Bossio (foto) tomen postura.

Por Gabriel Marclé

Pasaron los días, pero las ondas generadas por el encuentro entre Martín Llaryora y Mauricio Macri todavía llegan a todos los puntos de la provincia. Con un poco de delay, la escena política riocuartense ha comenzado a exhibir movimientos propios de la repercusión de las teorías que hablan de un acuerdo político entre el ex presidente y el gobernador Juan Schiaretti, quien eligió al intendente cordobés como sucesor. En el Imperio, el revuelo más grande se dio en el campo kirchnerista que hace un mes parecía tener definido su apoyo a Llaryora y ahora se enfrenta a una encrucijada de axioma propio: “el límite es Macri”.

Para entender el desconcierto que generó el hecho de la semana pasada hay que remontarse a lo que ocurría en el mes de octubre durante un acto que homenajeó a Néstor Kirchner cuando se cumplieron 12 años de su fallecimiento. Si bien el evento se centró en el fundador del movimiento K, el discurso que sobrevolaba por el salón de la Casa Peronista de la capital alterna sugería la unidad del movimiento justicialista, dejando en claro que los representativos del Frente de Todos riocuartense estaban dispuestos a militar al candidato con mayores chances de dejar al PJ en el poder.

Aquel evento fue recordado durante toda esta semana, aunque no de la mejor manera. La sugerida afiliación del kircherismo riocuartense al proyecto schiarettista-llaryorista hoy fue puesta a prueba por muchos de los que, aun con dudas, aplaudieron la decisión de acompañar una alternativa que tenía entre sus involucrados al intendente local, Juan Manuel Llamosas. La organicidad del movimiento de unidad que conformó la alianza peronista en Río Cuarto -casi como en ningún otro punto de la provincia- ahora se enfrenta al repudio de agrupaciones que ya consideran la opción de profundizar la postura anti-Macri aun cuando esto signifique un periodo de fuego amigo.

Justamente, uno de los dirigentes más activos del kirchnerismo local sería uno de los apuntados por haber apresurado un clamor llaryorista cuando el tablero todavía se encontraba en movimiento. Se trata de Fernando Bossio, director de la delegación local del PAMI y hombre de Gabriela Estévez en la ciudad, a quien parte de la militancia K está presionando para que se manifieste respecto a la reaparición de Macri en Córdoba junto al elegido para ser el próximo gobernador peronista de Córdoba.

“Hay un sector dentro del Frente de Todos bastante negacionista y rebuscado que siempre ha tratado de acomodar la realidad a lo que quieren o pretenden”, criticaban desde uno de los espacios K riocuartenses, en referencia a la forma en la que se ha movilizado el sector de Bossio con su cercanía al llaryorismo. Estos sectores del llamado “campo popular” también manifestaron que hubo un silencio muy grande de La Cámpora que se incorporó a la actual gestión municipal y también al legislativo. “No quieren perder lo suyo”, lanzaban contra la delegación local de la agrupación fundada -entre otros- por Máximo Kirchner. “Tiene que venir a poner orden”, comentaban respecto al rol dirigencial del hijo de la vicepresidenta.

De la misma manera, aparecieron algunos representantes que trajeron a colación la situación de la CGT Río Cuarto que, más allá de mantener su “carnet K” al día al mostrarle los dientes a

Provincia por la crisis en Salud, parecía seguir la línea de unidad peronista detrás de Juan Manuel Llamosas, a quien acompañan para convertirlo en compañero de fórmula de Llaryora. “Es momento de que hagan valer el lugar de resistencia antimacrista que siempre vendieron, pero hasta ahora vienen haciéndose los tontos”, planteaba un ex dirigente del FdT local.

Aun con el silencio de los referentes locales del Frente de Todos y de aquellos dirigentes acusados de ser “acomodaticios”, es de esperarse que en los próximos días la presión interna vaya en aumento y se termine de definir una postura definitiva, aun cuando la mayoría se encuentra a la espera de “negociar” de cara al 2023. Lo que marcan las agrupaciones K que quedaron más al margen del ejercicio de poder, tanto en la Municipalidad riocuartense como en Provincia, es que la búsqueda de una lista propia toma más fuerza que nunca.

“Esto nos vino como anillo al dedo porque ratifica lo que se sabe, lo que a las claras se traduce como un acuerdo implícito entre Macri y Schiaretti”, señalan desde estos sectores que apuran la salida del Frente de Todos de cualquier alianza que se acerque al enemigo público nº1 del movimiento. Allí también adelantan que próximamente “se vendrán novedades” en torno a la posible presentación de una línea alternativa al kirchnerismo de Estévez y compañía, no por una maniobra estratégica sino por una cuestión de principios. Es que Río Cuarto y su electorado relegaron al kirchnerismo a un lugar de escasa representación desde hace rato.