Llaryora, Macri, el antihéroe en común y “Juntos por Argentina”

El mano a mano más comentado de la política cordobesa de los últimos tiempos sigue dando qué hablar. La trama del armado nacional del gobernador Schiaretti.

Por Bettina Marengo

¿Fue un punto de inflexión en la política cordobesa de cara al 2023 la extensa reunión entre el expresidente Mauricio Macri y el intendente y candidato a gobernador de Hacemos por Córdoba, Martín Llaryora, un encuentro del que puede decirse mucho menos que fue inocente?

-¿Cómo está mi Córdoba? ¿Me la vas a cuidar?

– Está bien y te la voy a cuidar cuando gane la Gobernación.

En ese tono poco promisorio para el irresuelto Juntos por el Cambio cordobés aseguran que fue la charla en Olivos, donde el senador Luis Juez fue el antihéroe en común. El café que iba a durar media hora triplicó su duración. Macri pidió dos veces no ser interrumpido pese a que luego tenía en agenda un encuentro con los jefes del PRO de todos los distritos del país.

“En una conversación así se habla de todo”, diluyó un peronista que conoce el contenido del mano a mano más comentado de los últimos tiempos. El “de todo” incluyó la política a nivel nacional. No es secreta la sintonía que hay entre el expresidente y el gobernador Juan Schiaretti, que comparten electorado y oposición al kirchnerismo. El aún indefinido candidato presidencial de Juntos por el Cambio del año que viene tendrá en Córdoba un gobernador electo aliado, ya sea que gane Hacemos por Córdoba o alguno de los dos principales referentes opositores, Juez o Rodrigo de Loredo.

Al tema nacional entre Macri y Llaryora le puso nombre el legislador Juan Manuel Cid, uno de los dirigentes más cercanos al intendente Llaryora, quien en una nota con el programa Palabras Cruzadas que se emite por Canal C de esta ciudad deslizó que en la reunión de Olivos no se habló de candidaturas pero sí de la conformación de un espacio que incluya a distintos actores, con confluencia de diferentes fuerzas políticas, heterogéneo, una suerte de “Juntos por Argentina” que contenga al arco anti K.

No se sabe si ese nombre fue dicho tal cual en la charla entre Llaryora y Macri, pero sí que se mencionó el crecimiento de Javier Milei en las encuestas nacionales y la posibilidad de que el ultraderechista, con quien los halcones de Juntos por el Cambio, Macri incluido, muestran afinidad y buscan contener voto por extrema derecha, trepe a una segunda vuelta electoral, con resultados imprevisibles para el sistema político. De ese posible escenario surge, dicen algunos, la trama de un acuerdo electoral Macri-Schiaretti para el 2023, sobre el que supuestamente se habló el 17 de noviembre pasado, donde el cordobés fungiría como pata peronista pero con territorio (no como Miguel Pichetto, también peronista pero considerado “hombre del poder”) junto, por ejemplo, a gobernadores como el sanjuanino Sergio Uñac, de buena relación con el Panal y que enfrenta su propia interna cuyana con un José Luis Gioja impulsando a Cristina Kirchner para la Presidencia.

Cerca del Panal desmienten que lo próximo sea un encuentro del mandatario provincial con el expresidente de Boca, y le bajan el precio al acuerdo electoral nacional (y provincial, de paso) con Juntos por el Cambio. Sin embargo, insisten los schiarettistas con que el mandamás cordobés sigue abocado a un armado nacional antigrieta donde ubican, si, a gobernadores peronistas que se van a ir descolgando de la rama del Frente de Todos pero a los que aún ven con temor a quedar en la intemperie. “Todos hablan de la necesidad de construir un espacio, pero ninguno toma la decisión; la vamos a tomar nosotros”, alertan.

En ese análisis, ven a una Cristina recostada en la provincia de Buenos Aires para repetir una banca en el Congreso de la Nación a fin de asegurarse fueros que le eviten la prisión efectiva (se menciona una condena de 6 a 8 años en la causa Vialidad, de próxima sentencia), y a los mandatarios del PJ desguarnecidos de paraguas nacional. Con todo, su aliado más mentado en provincia de Buenos Aires, el radical Facundo Manes, no ha dado señales de salirse del éjido de JxC, pese a que el choque con Macri por el “populismo  institucional” lo dejó mal parado.

“Está previsto que el gobernador salga a la cancha a pelear el escenario nacional”, dijo lacónicamente fuente que habla a diario con Schiaretti. Hace semanas el cordobesismo dio algunas pistas de aliados. El diputado Carlos Gutiérrez, schiarettista paladar negro, se sacó una foto en Buenos Aires con la conducción de la Sociedad Rural Argentina. Ese mismo día, en un acto en el interior, donde se inauguró un camino, Schiaretti volvió a reclamar por la baja de las retenciones. Habrá invitaciones y participación en escenarios nacionales para el gobernador para marcar el rumbo de por dónde puede ir el armado nacional, además de ser malla de refuerzo de la candidatura del  hombre de San Francisco.