La Legislatura sancionó a González con la suspensión

La pena se realizó en términos que prácticamente implican que el peronista no regresará antes de que concluya su mandato, en diciembre de 2023

Por Alejandro Moreno 

Oscar González concluyó su descenso legislativo ayer, luego de que la Cámara votara su suspensión hasta que haya sentencia firme en las causas judiciales abiertas por el accidente vial del 29 de octubre (en la que murió una mujer y dos jóvenes quedaron heridas), lo cual en la práctica implica que no regresaría a su banca antes de que consluya su mandato, en diciembre del año próximo. 

El veterano peronista ya había renunciado a la presidencia provisoria de la Legislatura, y luego tomó una licencia por seis meses. Ahora, presionado por la opinión pública y, en consecuencia, por sus pares, recibió una suspensión. 

La sanción fue votada por el bloque oficialista Hacemos por Córdoba y los opositores Juntos UCR, Juntos por el Cambio, Encuentro Vecinal Córdoba e Identidad Peronista. En contra lo hicieron las bancadas unipersonales de Izquierda Socialista, MST, Coalición Cívica-ARI y el radical Marcelo Cossar. 

El tratamiento del caso González en el recinto fue apenas un día después de que las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Asuntos Institucionales emitieran un despacho con un texto que, para conseguir el acompañamiento del radicalismo, fue endurecido con el correr de las horas, hasta el momento de la sesión. 

Según el texto inicial se resolvía “disponer el apartamiento en su cargo del legislador provincial Oscar Félix González, y en consecuencia su suspensión sin goce de dieta, hasta que se resuelva la causa penal en el Poder Judicial iniciada con motivo del siniestro vial ocurrido el día 29 de octubre de 2022”. 

El texto final quedó así: “Disponer la sanción de suspensión y en consecuencia el apartamiento de Oscar Félix González como legislador provincial, sin goce de dieta, hasta tanto haya pronunciamiento de sentencia firme en las causas judiciales inherentes al siniestro vial ocurrido el 29 de octubre de 2022 del que fuera parte, disponiendo su suspensión en todo cargo que ejerza en representación del Poder Legislativo de la Provincia de Córdoba”. 

Las diferencias entre ambas redacciones aumentan el rigor. En primer lugar, se incorporó la palabra “sanción”, de manera de despejar la idea de que el apartamiento era una respuesta solicitada por el propio González en una nota enviada el lunes pasado. Además, se aclara que la pena se prolongará mientras no haya una sentencia “firme”, lo cual la hace aún más extensa. También se lo suspende de “todo cargo”, es decir que, aunque en forma redundante, se anuncia que debe dejar la silla en el Jury. Se establece taxativamente que no cobrará la dieta en el lapso de su suspensión, y hasta hay un detalle que evidencia un poco más la intervención de González en el accidente, ya que se agregó la expresión “del que fuera parte”. 

Con estos cambios, el peronismo consiguió que Juntos UCR vote a favor, dándole a la resolución de la Cámara un carácter más amplio, ya que los votos en contra fueron solo cuatro (aunque hubo muchos ausentes). 

El debate 

La radical Verónica Garade Panetta reconoció al peronismo que “haya realizado una reflexión y una modificación de las posturas que se adoptaron en un inicio”. 

Luego, manifestó que “las conductas asumidas por González deshonran la institución legislativa y al componente humano de este cuerpo, agravian la reputación y conducta de los miembros de esta Cámara, por adolecer de las condiciones humanas, morales y éticas necesarias para el cargo”. 

La segunda en exponer fue la vecinalista María Rosa Marcone, quien enfatizó que la sanción “implica que el doctor González no va a volver a ocupar una banca en este cuerpo”. Marcone consideró “impensable que siga estando en este cuerpo quien lleva adelante esa conducta”. Coincidió con el planteo radical de que, en esta ocasión, “la mayoría tuvo la capacidad de escuchar lo que las minorías proponemos”. 

Cecilia Irazuzta, de la Coalición Cívica-ARI, explicó el voto negativo que haría junto con las izquierdistas y con el radical Cossar. Recordó, por ello, que había pedido la expulsión de González, por entender que una suspensión no representa “una sanción ante semejante iimpunidad”. 

“Los cordobeses no toleran más que la política esté inmersa en un sistema de privilegio para pocos. Lo que ocurrió con González desnudó muchas prácticas que tenemos que combatir. La sociedad está harta de los políticos y de la política”, subrayó. 

Noelia Agüero, de Izquierda Socialista, lanzó la frase más directa de un debate en el que prácticamente no se discutió: “No lamemos sangre del asfalto, señora Nadia Fernández, hemos acompañado el dolor de la familia. No se enojen cuando les decimos que son cómplices”. Luego, la presidente provisoria ignoraría la acusación y nada dijo de ella. 

A su vez, Luciana Echevarría, del MST, enumeró las “pruebas de inmoralidad e indignidad” de González, como la situación del carné de conductor, el estado del auto, e incluso los datos de su declaración jurada, que ahora se conocieron. “Usó de privilegios para tener impunidad”, señaló. Echevarría sostuvo que González, desde Villa Dolores, “sigue dirigiendo esta Legislatura”, y apuntó a los peronistas por hacerse “los cocoritos contra una legisladora por un tuit (seguramente en referencia a la ridícula sanción aplicada en su momento a la radical Patricia De Ferrari), pero cuando es contra González se hacen pis”. “Si se hunde González, se hunden varios”, advirtió. 

La última en hablar fue la peronista Nadia Fernández, quien destacó haberse alcanzado “el máximo consenso posible con la mesura y la templanza que amerita la situación”, para “asegurar el normal desenvolvimiento de este Poder Legislativo y salvaguardar la voluntad popular”. 

Cossar pidió que conste textualmente en el acta de sesiones que él, Agüero, Echevarría e Irazuzta votaron en contra. Su brevísima exposición fue la única realizada por un legislador; todo lo demás le tocó a ellas, en una curiosidad que arrojó una sesión histórica.