Campana desnaturaliza línea sucesoria en Capital

“Si el candidato no soy yo, por supuesto que voy a apoyar a quien nuestro espacio elija como el mejor representante”, dijo el titular de la Agencia Córdoba Deportes. Desestimó que en el peronismo de Capital haya un heredero natural de Martin Llaryora. Y opinó: internas no, consenso sí.

Por Yanina Soria

La atomización de aspirantes a suceder a Martín Llaryora en la Municipalidad de Córdoba dentro del oficialismo, es una foto muy sintomática de la situación actual del peronismo capitalino. La claridad y certeza que Hacemos por Córdoba tiene, desde hace tres años, sobre quién es el heredero del gobernador Juan Schiaretti a nivel provincial, no la tiene para el principal distrito electoral. 

Y resulta llamativo que, con lo que le costó al peronismo (dos décadas) volver a controlar el Palacio 6 de Julio, todavía no asome un nombre que se imponga en las encuestas y que sobresalga del pelotón de anotados. Desde el oficialismo ensayan una explicación frente a ese razonamiento: la gestión en sí, será siempre la mejor vidriera, repiten.

De esa manera, entienden que, levantando la vara respecto a lo hecho por intendencias anteriores y logrando dejar una ciudad con altos índices de aprobación, el nombre de quien bendiga Llaryora correrá con ventaja. La teoría de que los vecinos priorizan una buena gestión a la hora de votar les cierra más, claro está, si el radical Rodrigo de Loredo despeja la cancha en Capital y se centra finalmente (como todo lo indica) en la pelea provincial. Pues el diputado de Evolución es quien mejor mide según admiten los propios y confiesan los ajenos. 

Precisamente con ese argumento el intendente de Capital intentó explicar la derrota sufrida por Hacemos por Córdoba en Marcos Juárez: “esta elección ha dejado en claro que cuando una gestión es bien valorada por sus vecinos, aún con buenos candidatos al frente, es difícil derrotarla”, había dicho Llaryora la noche del 11 de septiembre. 

Con esa máxima, todos los que quieren ser, pueden salir a jugar. El Panal y el Palacio 6 de Julio, dieron señal de largada. Hasta que no haya fecha concreta, el candidato no se definirá. 

En el mientras tanto, cada aspirante sigue su propia estrategia de posicionamiento. Algunos con intenciones ya blanqueadas públicamente y otros todavía algo solapadas. De cualquier modo, la oficialización de la candidatura provincial de Llaryora levantó el tapón y habilitó el juego capitalino. En eso están, por ejemplo, el viceintendente Daniel Passerini; el secretario de Gobierno, Miguel Siciliano; el secretario de Transporte, Marcelo Rodio; el legislador Juan Manuel Cid; y el titular de la Agencia Córdoba Deportes, Héctor “Pichi” Campana. 

Precisamente el funcionario provincial brindó una entrevista televisiva hace algunas horas donde dejó en claro que está en carrera. 

 “Me quedé con las ganas de volver a intentarlo. Fue una elección complicada (la de 2011 cuando fue candidato por Unión por Córdoba) porque había otra lista peronista, la de Olga Riutort”, dijo.  

“Creo que lo puedo hacer después de muchos años de la experiencia que tengo, no solamente en lo ejecutivo ocupando diferentes cargos sino también en lo legislativo. Y como en todo, la madurez te hace ver las cosas de diferentes maneras. Tiene que haber un mix porque la juventud sola no sirve, la experiencia sola tampoco. Los años te dan una sabiduría, y los momentos vividos y las dificultades en la gestión te permiten encarar y buscar la solución de otra manera. Así que me siento en condiciones de hacerlo, ojalá que la gente y en nuestro espacio lo entiendan así”, agregó. 

Luego, Campana fue más allá y desnaturalizó la idea de que exista una candidatura por línea sucesoria en Capital. Frente a la pregunta de si el viceintendente Passerini es el candidato natural del peronismo, el ex vicegobernador de Córdoba respondió: “yo creo que también puedo ser, igual que otros. Obviamente, el que nos pueda garantizar el triunfo y mejor nos pueda representar, será. Yo no me animaría a decir que soy el que garantizo o mejor represento, lo definiremos en base al consenso”. 

Y luego aclaró que “si el candidato no soy yo, por supuesto que voy a apoyar a quien nuestro espacio elija como el mejor representante”. 

Campana, al igual que el viceintendente y a diferencia de otros pre candidatos dispuestos a medirse en una interna, consideró que el mejor método es el consenso. “Las internas muchas veces son odiosas, muchas veces generan más rispideces y más peleas dentro del mismo espacio. El consenso es la medida ideal para resolver quien mejor pueda representar y nos pueda posicionar mejor frente a la sociedad”, puntualizó.