Macri con Llaryora y la “re-re” atomizan al PRO

La reunión entre el jefe del partido amarillo y el precandidato a gobernador de HpC dificulta el ejercicio de unidad y relanza la grieta entre pro-PJ y opositores al oficialismo que conviven en el sello. Por otro lado, fuerte jugada para condicionar a los legisladores de JpC.

Por Yanina Passero

No son ni serán semanas fáciles para el PRO. El partido que fundó hace 20 años el expresidente Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires, y que en Córdoba ya cuenta más de una década de vigencia, vuelve a experimentar la división en momentos decisivos: la cocina del electoral 2023.

Con motivo de las PASO, el partido amarillo concurrió en dos listas. Una amadrinada por Patricia Bullrich y que tuvo como referentes a Luis Juez y Rodrigo de Loredo; otra, por Macri, con Mario Negri y Gustavo Santos a la cabeza. La derrota de la segunda y la consumación de años de divisiones significaron más integrantes del espacio en el Congreso, pero la oportunidad perdida para consolidar el liderazgo de un hombre o mujer de las filas. 

La reunión que debía ser privada entre el cofundador de Cambiemos y el intendente Martín Llaryora, el jueves 17, en su oficina de Olivos, sienta otro precedente negativo. “Macri nos quiere quebrar, una vez más, a favor del peronismo”, opinaba un larretista cordobés.   

En definitiva, esa es la verdadera grieta que divide al PRO, donde se observa con claridad una línea que no está dispuesta a tensionar con Hacemos por Córdoba. Sólo basta con recorrer los archivos que mostrarán la equilibrada relación que mantienen dos de los referentes de esta línea, los diputados Gustavo Santos y Soher El Sukaria. Incluso el primero habló alguna vez de “continuidad con cambio”. 

Si bien desde el llaryorismo intentaron bajarle el dramatismo a la reunión, en JpC la confirmación del encuentro bastó para endilgarle a Macri una contradicción en su discurso. En resumidas cuentas, son varias las voces que dicen tener elementos suficientes para opinar que Macri realmente no quiere un “PRO fuerte”. 

“Vemos que Macri había levantado a Juez, incluso en fórmula con Santos y sin radicales. En la víspera de las primarias nos dijo el límite era Negri. Después, ordenó a jugar al PRO con el Negri, situación que no se cumplió por la intervención de Bullrich. El partido se dividió. Ahora, apuesta a De Loredo”, resumen la ausencia de hombres y mujeres amarillos en la lista de preferencias. 

Desde el patricismo completan: “Esta reunión con el candidato del PJ patea el tablero de manera irreversible. Teniendo en cuenta los detalles del pasado y la amistad y sociedad de Macri con Juan Schiaretti se esclareció un poco lo que realmente quiere él y en lo que trabajan sus alfiles locales”. 

Es probable que para algunos macristas la relación con los socios se complique. En concreto, para El Sukaria que mantiene diálogo con todos los integrantes de la coalición, incluso, compartió un largo café con Juez al término del acto de asunción de las nuevas autoridades de la Coalición Cívica. Otros sostienen que no tanto, que ampliar el cordobesismo potencia posibilidades. 

Como sea, el PRO vuelve a caminar la ruta de la desconfianza interna; y con los aliados. En concreto, desde el Frente Cívico se encuentra “en estado de asamblea” y no se sabe aún cómo impactará esto, teniendo en cuenta que discutían el reglamento y que Macri auspicia nada más ni nada menos que al precandidato que quiere el lugar en la boleta que reclamó Juez la noche del triunfo en las legislativas nacional. 

Otro punto de tensión 

En la Legislatura de Córdoba, más de 200 intendentes se entrevistan con integrantes de distintos bloques para que prospere la modificación de la ley electoral y puedan acceder a un último mandato consecutivo. 

No es secreto que el jefe del bloque de JpC, Orlando Arduh, se muestra dispuesto a dar el debate. Es por eso que el viernes por la noche, enviaron un documento con 90 firmas de dirigentes de toda la provincia, oponiéndose a la “re-re”. Entre los intendentes, jefes comunales, diputados y autoridades partidarias no se encontraban, entre los firmantes, ningún legislador de los cuatro que tiene el PRO en la bancada que conduce el radical. 

“Queremos alambrarlos”, sintetizó la movida uno de los promotores. 

En la bancada aludida la posición sobre la “re-re” divide aguas. Por ejemplo, el larretista Darío Capitani no acompañaría porque votó a favor de la ley de 2016, convencido de la reforma. De todas formas, no cierra la puerta al diálogo. Los otros estas indecisos. 

“Nuestro partido tiene que debatir y tener una postura, no expresiones parciales”, respondieron desde el bloque, recordando (con picardía) que el presidente del PRO, Javier Pretto, quien suscribió al documento en contra de la re reelección, ya lleva tres períodos seguidos en la conducción del partido.