UEPC agrava el escenario gremial del Panal

Entre los docentes, la moción de rechazo a la propuesta del Centro Cívico se impuso por paliza en la asamblea provincial. La Provincia ofertó un 3 por ciento más para que el gremio vuelva a debatir en las escuelas y apuesta a jugar con el reloj a favor.

Por Felipe Osman 

La inflación, esa variable macro cuyo control resulta tan ajeno a provincias y municipios, genera estragos en los salarios, y sigue recalentando las paritarias públicas sobre el cierre del año.

Las protestas en Salud persisten aún cuando el SEP firmó un acuerdo con el Centro Cívico, y la UEPC se suma ahora al coro, rechazando la última oferta de la Provincia, que con aumentos del 8 por ciento en noviembre, 10 en diciembre y 10 en enero intentaba cerrar una paritaria que “nominalmente” completaría el 98,5 por ciento anual.

Dirigentes gremiales de la UEPC destacan, sin embargo, que no se trata de un número real, puesto que cada uno de estos reajustes se calcula sobre la base del salario de enero de este año, con lo cual no impactan los reajustes que tuvieron lugar durante el año. En otras palabras, mientras la inflación se “capitaliza”, los reajustes inflacionarios siguen manteniendo la pauta de enero de 2022. Gráficamente, la conocida comparación entre ascensores y escaleras.

Pero tratándose de UEPC, vale la pena tomarse el tiempo de hacer un análisis un poco más detallado.

Los docentes vienen de protagonizar paritarias cada vez más ásperas en el último año. En la anterior negociación, que dispuso para noviembre la cláusula de revisión que acaba de activarse y por la cual el gremio ha vuelto a entrar en tratativas con el Centro Cívico, los docentes llevaron adelante múltiples movilizaciones. La última de ellas, recordada como una de las más grandes en la historia del sindicato. Y en dos ocasiones las bases negaron al secretario general, Juan Monserrat, la posibilidad de dirigirse a la docencia, haciendo que abandonara el escenario entre silbidos y abucheos.

Ese descontento volvió a hacerse notar, un mes atrás, en las elecciones de delegados escolares. En capital, el oficialismo -los Celestes-, decidieron no presentarse en muchas escuelas, y en algunas otras, según apuntaron sectores opositores, se “camuflaron” detrás de listas autodenominadas independientes.

Más aún, en varios colegios en los cuales se impusieron listas confesamente opositoras, las autoridades del gremio terminaron impugnando las elecciones, y en lugar de llamar a nuevos comicios para que los docentes volvieran a manifestar su voluntad, declararon vencedoras a las listas menos votadas. Una exégesis de los mecanismos democráticos digna de estudio.

En ese contexto de gran desencanto de las bases hacia la conducción, en la asamblea capitalina del martes las mociones de rechazo a la oferta del Centro Cívico superaron el 90 por ciento de los respaldos. Traspasando las fronteras de la ciudad, la historia un fue muy diferente. En la asamblea provincial de ayer el rechazo a la propuesta fue cercano al 75 por ciento.

Tan complicado asomaba el escenario, que la asamblea se interrumpió para que una delegación de negociadores del gremio buscara una mejora en la oferta de la Provincia. El resultado, se propuso un 3 por ciento adicional y el blanqueo de dos conceptos menores. 

Para analizar esa nueva propuesta la UEPC reactivará su esquema de asambleas escolares, lo que dilatará la resolución de la paritaria, que podría llegar muy cerca del final del ciclo lectivo, cuando el poder de presión del sindicato disminuye drásticamente. El reloj quedó a favor del Centro Cívico.