Macrista Dietrich suma empuje técnico a Juez

Dietrich ofreció soporte técnico en materia de transporte a los equipos técnicos del senador. La proximidad es llamativa porque como hombre de Macri podría esperarse prudente distancia, teniendo en cuenta que el exmandatario solidifica sus vínculos con su retador interno, Rodrigo de Loredo.

Por Yanina Passero

El exministro de Transporte durante la presidencia de Mauricio Macri, Guillermo Dietrich, inició el martes por la tarde una gira cordobesa que concluirá hoy. Su ruta presentó postas previsibles y otras, no tanto. 

En el country El Terrón de Mendiolaza, levantó la mano de una precandidata a intendenta en la ciudad del radical Daniel Salibi, primer paladín de la re reelección. La actual concejal del PRO, Adela Arning, oficializó su deseo electoral en compañía del fundador de uno de los think tank del macrismo y del intendente de Marcos Juárez, Pedro Dellarossa, también anotado en la carrera por la gobernación. 

Desde hace un tiempo, los integrantes de la liga mayor del PRO regalan su respaldo a los dirigentes jóvenes que quieren un mayor protagonismo en sus comunidades para el 2023. La jefa del partido y candidata a presidenta, Patricia Bullrich, fomenta lanzamientos comunales y los exhibe en las reuniones que organiza con varios de ellos en su despacho en Buenos Aires. En tanto, el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, también colabora, pero con equipo y “fierros”, en el sentido criollo de la expresión. 

No es novedad el fomento de nuevos cuadros, necesarios en el preludio de un año electoral. Ahora bien, ayer el exministro prometió cooperación a otro precandidato, aunque atentando contra la supuesta lógica política de Macri. 

Dietrich ofreció soporte técnico en materia de transporte y movilidad urbana a los equipos técnicos del senador Luis Juez, como lo hiciera ya el experto en Seguridad, Emilio Burzaco y el sanitarista y probable candidato de Larreta a la jefatura de gobierno porteño, Fernán Quirós. 

La proximidad es llamativa porque como hombre de Macri podría esperarse prudente distancia, teniendo en cuenta que el exmandatario solidifica sus vínculos con su retador interno, Rodrigo de Loredo. Incluso, prometió pagar la interna cordobesa como muestra de que no está dispuesto a facilitarle las cosas al dirigente de Juntos por el Cambio (JpC) que lidera las encuestas. 

El aporte de Dietrich a Juez no sería sólo técnico. De fuertes lazos con el Círculo Rojo el empresario porteño podría abrir algunas puertas a un sector que todavía mira con desconfianza a Juez, pero que no termina de trasladar la estrecha relación que tiene con el gobernador Juan Schiaretti a su delfín, Martín Llaryora. Es común que los empresarios se expresen con ambigüedades cuando son consultados sobre “continuidad” o “cambio” en la provincia, signo evidente de la cautela dominante. 

El también fundador del G25 (red de profesionales y empresarios del PRO) es macrista en su génesis, pero tiene buena relación con Larreta. No es casual el equilibrio en un hombre que confesó a los referentes cambiemitas cordobeses que no tendrá juego electoral el año que viene, pero que le gustaría volver a la gestión del Estado nacional. Guiño.   

A la hora del almuerzo…

En la sede del PRO, escoltado por Juez; el presidente del partido amarillo, Javier Pretto; su par de la UCR, Marcos Carasso; el extitular de la Coalición Cívica, Gregorio Hernández Maqueda; el intendente Dellarossa, entre otros, Dietrich abogó por la unidad de la alianza y su resguardo. Hizo un rápido repaso por las “luchas” de Cambiemos e insistió con el respeto por la diversidad interna. 

No dijo la palabra maldita, en especial para los integrantes del Frente Cívico: interna. Todo un gesto. Seguidamente, se extendió sobre su punto fuerte: la fiscalización.  

Dietrich no es uno de los dirigentes de Juntos que revoluciona cuando pasa, pero su importancia estratégica no puede subestimarse porque tiene bajo su cargo la red de voluntariado y fiscalización del PRO a nivel nacional. Recursos útiles cuando en el horizonte se ubica una posible interna aliancista en la provincia.