UCR deloredista asegura intendentes para “radicalizar” campaña

Por Gabriel Marclé

Los intendentes radicales del sur acompañaron a Rodrigo de Loredo en Río Cuarto la semana pasada, en lo que fue el lanzamiento de su serie documental y la ratificación de un vínculo estrecho dentro del proyecto provincial de Evolución.

Pasó poco más de una semana desde que Rodrigo de Loredo oficializó sus intenciones de pelear como candidato a gobernador en una interna dentro de Juntos por el Cambio, expresión parece forza una decisión del “ellos o nosotros” que cala hondo en las filas del radicalismo cordobés. Por lo pronto, el diputado nacional inició una campaña para afiliar a todos los dirigentes radicales que sean posibles en su plataforma competitiva y “radicalizar” la avanzada boina blanca dentro de la alianza opositora.

Tal como se lo vio en la semana pasada, el foco del plan de Evolución Radical estuvo puesto en los intendentes, específicamente aquellos del interior que en tiempos no tan lejanos parecían víctimas del “rayo llaryorizador” o prestaban atención a las encuestas para definir como “indiscutible” a la candidatura de Luis Juez. En este escenario, el radicalismo deloredista en el sur cordobés comenzó a moverse con fuerza para afianzar vínculos y cerrar alianzas estratégicas que fortalezcan la puja para lograr la ansiada interna.

Cuentan desde el armado de Evolución en Río Cuarto y sus alrededores que durante el cierre de campaña que finalizaría con la victoria electoral de JpC en 2021, Luis Juez y Rodrigo de Loredo agradecían el trabajo que hicieron sus fuerzas de militancia en el interior, especialmente en el poblado sur provincial. Un año después de esto, el deloredismo busca confirmar que sigue contando con ese poder de movilización entre sus correligionarios y que evitarán que estos no terminen huyendo hacia el fogueado resultadismo del Frente Cívico. “Nosotros gobernamos en la región. Su apoyo militante no se iguala al nuestro”, apuntaba un dirigente radical en dialogo con Alfil.

Es por esto que de Loredo se movió rápido y en el lanzamiento de “Volar Más Alto” en Río Cuarto, durante la semana pasada, juntó a un buen número de intendentes que parecen haberle garantizado la afiliación al proyecto que busca devolverle el cetro provincial a un dirigente radical. El primer lucro de este acuerdo es el de ganarse esa militancia del 2021, pero a favor de su candidatura, y luego esparcir “la palabra” deloredista por un electorado que todavía no le devuelve buenos márgenes de reconocimiento al diputado. 

Ya son varios los que se subieron al tren radical hacia la interna cambiemista. Días atrás se mencionaba al intendente de Vicuña Mackenna, Oscar Casari, presente en la proyección de la serie que de Loredo trajo a Río Cuarto, pese a que hace apenas unos meses se lo mencionaba como un actor de la estrategia llaryorista en el interior. Casari se ha mantenido en buenos términos con Hacemos por Córdoba, pero desde hace algunos días firmó su incorporación como refuerzo deloredista.

También debe mencionarse a otros intendentes como Elías Abdala (Laboulaye), Fernando Gramaglia (Alcira Gigena) y Oscar Saliba (Huinca Renancó), quienes están a un pasito de “radicalizarse” a favor del apuntado candidato a gobernador de la UCR. “Están trabajando codo a codo con nosotros”, confiaron. En el caso del último intendente mencionado, fuentes de Evolución aseguran que su incorporación al plantel de campaña será uno de peso: en diciembre pasará de vice a presidente del Foro de Intendentes Radicales, una caterva dirigencial que puede aportarle poder de fuego al tránsito del “evolucionismo radical”.

Detrás de esta movida favorable a de Loredo no solo hay sentido de pertenencia al centenario partido ni avidez de transformar la provincia tras más de dos décadas peronistas. Claro está que estos intendentes están detrás de algo que de Loredo puede haberles ofrecido de manera tácita. Casari, Abdala y Saliba son algunos de los que comienzan a ver una apertura para ascender al plano provincial en un eventual gabinete o banca legislativa. 

Esa chance se vislumbra desde lo que consideran “una pérdida de poder movilizador” de los dirigentes riocuartenses que supieron dominar el terreno desde el segundo distrito electoral más importante de Córdoba. En este caso, hablan de Benigno Antonio Rins y Juan Jure, alejados -por ahora- de la cruzada de Evolución. Los intendentes ven a los ex mandatarios riocuartenses sin posibilidades de armar en la región y pretenden tomar ese lugar disponible.

Pero el que quizá sea el principal motivo de la unidad radical a favor del deloredismo tiene que ver con la problemática situación de la Re-Re y el marcado silencio -o falta de acción- de los dirigentes radicales que habitan en la cúpula cordobesa del partido. La figura del diputado Marcos Carasso, presidente del Comité Provincia, y la de los legisladores Rins y Jure, están siendo pasadas entre los intendentes con un cartel de “se busca”, como si se tratara de parias que desaparecieron a la hora de brindarles el apoyo necesario para dar vuelta la ley electoral provincial, algo que los de Evolución remueven para depurar al radicalismo a su gusto.