CGT: llamosista pero no schiarettista (¿Municipio en medio?)

En el marco del conflicto con el Hospital San Antonio de Padua, el titular de la CGT local apuntó al gobierno provincial. “Es parecido a un gobierno de extrema derecha”, consideró. En contraparte, las 62O se mantienen fieles al schiarettismo, luego de haber ultimado al intendente para que los reciba.

Por Julieta Fernández

Juan Manuel Llamosas

“No me caben dudas de que el gobierno de Córdoba parece un gobierno de extrema derecha, al que poco le importa la salud y la educación”, expresó el titular de la CGT Río Cuarto, Ricardo Magallanes en diálogo con el programa Así son las cosas. “Este gobierno se ha quedado con el sello del justicialismo y está usando ese sello para seguir gobernando pero están más hacia la derecha que hacia el sector trabajador y los que menos tienen”, agregó el dirigente sindical en diálogo con la emisora local. De esta manera, la CGT tuvo un pronunciamiento que colocó al llamosismo en un lugar de cierta incomodidad. Esta postura también podría generar cierto cortocircuito con las “62 Organizaciones Peronistas”, quienes ratificaron recientemente su apoyo al schiarettismo a la vez que reclamaron ser recibidos por el intendente municipal. 

Llamosas asegura en casi todos sus discursos que el Municipio de Río Cuarto y el gobierno provincial son parte de un mismo equipo. Sin embargo, no es una lectura que compartan las centrales obreras a la hora de manifestar su lealtad a uno u otro. Esto se evidenció la semana pasada con la movilización de las “62 organizaciones peronistas”, quienes llegaron al Palacio de Mójica en el Día de la Militancia Peronista para elevar el tono de un reclamo que, aseguraron, data de más de seis meses: piden una reunión con el intendente. En el lugar, argumentaron que la protesta se debía a los subsidios que el Estado Municipal otorga a la empresa de transporte SAT. En un comunicado, afirmaron que la manifestación era “un último recurso, ya que desde principios de año venimos solicitando que nos reciban para tener un diálogo franco y sincero pero la indiferencia ha sido total y nos han demostrado que son parciales con el sector gremial”. 

Más allá de apuntar explícitamente a la gestión municipal, las 62O también posaron el foco en la CGT local, fiel aliada del llamosismo. Tal como lo anticipó Alfil, el desembarco de las 62O en Río Cuarto mostró un lazo cercano de dicha organización al gobierno provincial (fueron recibidos por Schiaretti en una de sus visitas a la ciudad a fines de mayo). En aquel entonces, la organización no se sumó al clamor de otros gremios locales (la mayoría nucleados en la CGT) que ya pedían por “Llamosas vice” en la fórmula de Hacemos por Córdoba para el 2023. El llamado de atención de las 62O al propio intendente también estaría dirigido a la central obrera que dirige Ricardo Magallanes en la ciudad. 

Una de las diferencias que resaltan desde las 62O Río Cuarto (referenciada en dirigentes como Fabio Oviedo del Sindicato de la Carne) es que no comulgan con el kirchnerismo y mantienen su apoyo a la estructura provincial de Hacemos por Córdoba (de la que forman parte). La CGT local ha sido uno de los aliados estratégicos de la gestión Llamosas y su vínculo se vio aún más fortalecido a partir del segundo mandato del intendente peronista. Con un “compañero” dentro del gabinete (el secretario de Trabajo, Iván Rozzi), la CGT siguió acompañando a Llamosas y le evitó varios dolores de cabeza a la gestión: lejos quedaron aquellas movilizaciones del arco gremial en el Concejo Deliberante en rechazo a medidas “desafortunadas” como la aprobación del aumento del boleto de transporte urbano.

Más allá de dejar de ser una piedra en el zapato para el intendente, la CGT Río Cuarto encontró en Llamosas un proyecto municipal en el que actualmente se referencia. A tal punto que el jefe municipal fue uno de los principales invitados al acto de normalización de la CGT a fines de agosto. Es probable que la afinidad de la CGT con el gobierno local se deba a que varias organizaciones sociales se encolumnaron en el proyecto de Llamosas, sobre todo a partir de su segunda gestión. En ese sentido, las 62O dejaron claro que no comulgan con el gobierno nacional y es allí donde radicaría su principal diferencia con la CGT local (y el llamosismo que, aunque con perfil bajo, tiene a dirigentes kirchneristas en sus filas).