Llaryora avanza con gestos al eje peronizado

El intendente cordobés envía muestras de acercamiento al tándem De la Sota-Gill para contener a todo el PJ. Convenios y conversaciones, sin provocar daños colaterales.

Por Gabriel Silva

Con el claro objetivo de contener a todas las vertientes del PJ, el intendente Martín Llaryora decidió avanzar en gestos al eje peronizador que integran la diputada nacional Natalia de la Sota y el titular del Ejecutivo villamariense, Martín Gill. Con ambos, el diálogo en las últimas semanas cambió, se limaron algunas diferencias que habían surgido y ahora, el siguiente paso del hombre que busca ser el heredero del cordobesismo es arrancar la avanzada con emisarios.

Sin una foto entre los dos alcaldes, en el Palacio 6 de Julio vienen siendo muy cuidadosos con la manera en la que comienza ese acercamiento, y son varias las fuentes que se encargan de destacar que “está todo bien”. En el día de ayer hubo una reunión en la mesa chica del jefe comunal capitalino para definir si se concretaba o no por estos días la firma de un convenio entre el secretario de Gobierno, Miguel Siciliano, y el propio Gill en Villa María. Estrategia similar a la que viene desarrollando desde hace un par de semanas el integrante del gabinete cordobés.

“Hasta el martes estaba confirmado, después quedó en pausa porque Martín (Llaryora) quiere ser cuidadoso y no pisar callos. No quiere que, por el acercamiento a Gill, se reaviven algunas grietas”, señaló a Alfil un llaryorista puro en referencia al clima en el PJ del departamento General San Martín.

Finalmente, el encuentro que estaba previsto para este jueves se suspendió, aunque no quiere decir que se haya enfriado, de acuerdo con lo que sostienen los encargados de empezar a llaryorizar el interior. “En Capital es gestión; en el interior, pasa por llevar el mensaje de la llaryorización”, definió otra fuente que está al tanto de cómo se configura el GPS del intendente capitalino en cada recorrida por el interior.

Con este panorama, en el peronismo de la Ciudad reconocen que hay diálogo entre los dos intendentes, pero también admiten que hay localidades a las que puede asistir un funcionario a la firma de un convenio y existen otras en las que el anfitrión aguarda por la visita de su par capitalino. Con mucha cautela, un dirigente al tanto de las recorridas que hizo Siciliano en las semanas anteriores por Alta Gracia, Oncativo y Río Segundo, reconoció que contaron con la venia del dueño del despacho principal del Palacio 6 de Julio “pero que hay ciudades, en las que hace falta la foto en modo cumbre”, agregó.

En tanto, un dirigente del PJ en el sudeste provincial reconoció también que “a veces, si no se habla de lo que hay que hablar por ahí es mejor patear las cosas para más adelante”. Casi enfriando por el momento el cónclave y aguardando cómo se acomodan las fichas para después del encuentro del 13 de este mes que hoy adelanta Alfil (ver).

Dato que no escapa a aquellos dirigentes encargados del armado interior de Llaryora que también observan lo que puede pasar en ese encuentro para ver si se avanza o no. Y sostienen al mismo tiempo que los intendentes del peronismo alineados con El Panal comenzaron a fogonear un encuentro entre fines de octubre y principios de noviembre en formato de operativo clamor para las dos figuras del oficialismo provincial: el gobernador Juan Schiaretti y el intendente Llaryora.

“Antes, se tienen que resolver varias cuestiones. Entre ellas, la ‘re-re’ que también nos preocupa”, dijo un jefe comunal del PJ al tanto de lo que pretenden organizar para dentro de unas semanas. El dato –tal vez cábala- es que se trata del mismo grupo que convenció a Llaryora a fines de 2018 para que su lanzamiento a la intendencia capitalina.