Con partido propio, Montero arma pata progre-feminista en oficialismo capitalino

La actual secretaria de Prevención y Atención en Salud Comunitaria de la Municipalidad prepara un espacio con personería para jugar dentro de HpC en las elecciones del año que viene para captar el voto centro izquierda.

Por Bettina Marengo

La estrategia transversal que se quiere dar el oficialismo de Hacemos por Córdoba para ampliar todo lo que pueda sus bases electorales a nivel provincial y de la ciudad de Córdoba empieza a mostrarse.

Se sabe que el PJ provincial necesita suplir con más apertura y nuevos socios las ausencias de pesos pesados que fueron tractores electorales como el fallecido José Manuel de la Sota o el gobernador Juan Schiaretti, impedido de presentarse en el turno 2023. Por eso se suele hablar de la necesidad de un candidato a vice para acompañar a Martín Llaryora (si se confirma su candidatura a la Gobernación) que no cierre en el peronismo, ya sea proveniente de filas radicales o de otros espacios. Es lo que sectores delasotistas y filokirchneristas, por ejemplo, califican de y critican por “desperonización” de Hacemos por Córdoba.

A nivel ciudad, con un desafío electoral tan o más complejo para el oficialismo que a nivel provincial (donde se concentrará la madre de todas las batallas), se empieza a mostrar el juego para la ampliación de la coalición. Por caso, la actual secretaria de Prevención y Atención en Salud Comunitaria de la Municipalidad, Liliana Montero, está en plena construcción de un partido propio que se denomina “Córdoba Futura”, cuyo trámite está avanzado en la Justicia electoral federal, con la presentación de avales y fichas de afiliación. La cosa viene desde hace meses, cuando Montero era subsecretaria de Planificación y Gestión para una Ciudad Inclusiva, en el área de la Secretaría de Políticas Sociales que dirige Raúl La Cava, pero lógicamente la dirigente fortaleció su perfil y su juego cuando fue ascendida a la Secretaría.

El espacio aspira a convertirse en una pata progresista-feminista de Hacemos por Córdoba en la ciudad, donde si bien hay un puñado de dirigentas mujeres de fuste, no abundan las que tienen capacidad propia para instalarse y gestión para mostrar, que es el caso de la dirigenta. La intención de la exlegisladora provincial, cuyo origen político hay que buscar en la Unión Cívica Radical de Villa Carlos Paz, con paso por el juecismo, es hacer confluir a radicales, exjuecistas, representantes de movimientos sociales, referentes del ambientalismo, dirigencia universitaria y hasta ex integrantes del partido ADN que creó el periodista Tomás Méndez y militancia que pasó por alguna agrupación K. Lo que subyace es la idea de que en la ciudad florece un electorado progresista y de centro izquierda que no se siente representado por otras estructuras y que Hacemos por Córdoba puede arrimarse a ese redil con el sello correcto. La idea se abona en parte por la gran duda que persiste sobre si el Frente de Todos va a presentar lista propia o no en las elecciones capitalinas, algo que no está definido ni siquiera a nivel provincial.

Por ahora no hay una fija para la candidatura del oficialismo en la ciudad, aunque se suele mirar al actual vice, Daniel Passerini, inconfundiblemente peronista, cuando habla de la sucesión de Llaryora. El ministro de Gobierno, Miguel Siciliano, quedó casi fuera de juego tras el escándalo por la contratación de Ulises Bueno. Pero también es cierto que no faltan quienes en voz baja aseguran que Llaryora no dudará en quedarse un período más en el Palacio 6 de Julio si evalúa que el salto a la Provincia tiene demasiados riesgos frente a un Juntos por el Cambio que por ahora permanece unido. En cualquier caso, son decisiones que estarán imbricadas con las combinaciones que hagan los cambiemitas para intentar recuperar la Capital y arrebatarle la Provincia al justicialismo. En ese escenario, el o la postulante para la viceintendencia es un lugar hoy más incierto aún que el del intendente, pero en la política se sabe que es mejor que las definiciones políticas encuentren al aspirante organizado.