Con mensaje federal, Schiaretti intentó blindar al empresariado en la UIC

Se río de las versiones que lo dan como candidato, no se definió sobre el tema. Fue su último discurso como gobernador en un Coloquio de la Unión Industrial de Córdoba. De Mendiguren pidió un aplauso para De la Sota.

Un discurso económico de tono nacional fue el que hizo Juan Schiaretti en su último discurso como gobernador en el Coloquio de la Unión Industria de Córdoba (UIC). El arranque en la presentación de la jornada fue con un video con un barco de guerra navegando en aguas turbulentas. Esas imágenes le dieron pie a Marcelo Uribarren, presidente de la UIC.

Antes de retirarse, el Gobernador -en una charla informal con los periodistas- se río de las versiones que lo dan como candidato y más todavía cuando le plantearon que justo que él se retiraba llegaba Facundo Manes. No dejó definiciones sobre el tema.

El secretario de Industria, José Ignacio de Mendiguren -quien saludó efusivamente a Schiaretti- pidió un aplauso para el exgobernador José Manuel de la Sota. “Lo extraño”, expresó.

“Variables fuera de control, baja visibilidad, maquinaria sobre-exigida, tripulación bajo estrés, peligro de naufragio. Esta es, creo yo, la situación de las empresas hoy en la Argentina -dijo-. Por lo menos es como yo siento, gestionar día a día una empresa industrial, y el contexto con el que lidian, seguramente, todos ustedes. Todos los días una ola más grande y más agresiva que la anterior”.

Caracterizó a la situación que se vive como “una economía achicada, asfixiada, llena de cepos, cupos y restricciones. Un país sin rumbo, sin una política de estado que nos permita salir de tres enfermedades acuciantes: Pobreza inaceptable, informalidad extrema e inflación sin control”.

Schiaretti planteó que, no siendo especialista en barcos, no sabía si era un “acorazado” o qué el barco del video, pero sí que el país estaba “navegando la tormenta”, pasando una “crítica situación”. Reiteró su idea de que lo correcto, a su criterio, no es “plantarse de un lado o el otro de la grieta, porque el mundo no es blanco o negro, es gris”.

En materia económica, anunció un nuevo programa de empleo: el Gobierno provincial subsidiará por un año a 2000 nuevos empleados de Pymes con $12000 para que se capaciten con la condición de que los tengan ocupados por, al menos, dos años. Ratificó que su administración decide “subsidiar el empleo, generar trabajo”.

También recogió el guante de los reclamos que Uribarren le hizo a la Provincia. Sobre el planteo de que se requiere una “reforma tributaria profunda y equilibrada, con alternativas serias para la sustitución de los Ingresos Brutos”, el Gobernador afirmó que sigue convencido de que hay que ir a un impuesto final a las ventas, opción en la que insiste a nivel nacional hace unos cinco años.

Al pedido de “una solución de fondo para la energía de Córdoba, que sigue siendo la más cara del país”, Schiaretti apuntó sobre los subsidios: ”Que nos den la plata que le dan al AMBA y vemos”. Hoy los subsidios son iguales para todo el país, la diferencia está en la deuda que acumulan Edenor y Edesur con Cammesa, una forma de financiarse al no tener tarifas.

Uribarren reclamó convertir la matriz productiva en una “política de Estado que perdure más allá de quien gobierne, a través de la publicación de una ley”. El Gobernador prometió enviar esa iniciativa para que “se apruebe antes de fin de año”.

Sobre las empresas públicas mencionó los casos del Banco Córdoba y Caminos de las Sierras, como casos en que se puede contar con compañías del Estado que no vivan de “subsidios”.

Schiaretti cerró su presentación rechanzando la “cultura del subsidio, de la ventaja” y se pronunció por una provincia y un país “federal, productivo y trabajador”. El segmento que más aplausos generó en el discurso fue cuando enfatizó que los empresarios son “pioneros y no cortesanos”.

En la primera parte de la jornada, también habló Daniel Funes de Rioja, titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), quien señaló que el desafío de la Argentina es ser competitiva para generar los dólares que se necesitan para “producir y exportar” y “dejar de estar rezando”, como ahora.

“No debemos dejarnos doblegar por la crisis, sino trabajar”, afirmó en su discurso, en el que dijo que la dinámica inflacionaria “quita elementos sustantivos para hacer previsible el futuro inmediato”.