Morales prometió “no visitar más a Schiaretti”

El presidente de la UCR respaldó a las opciones a gobernador de Juntos por el Cambio (Rodrigo de Loredo y Luis Juez) y se despegó de sus viejos coqueteos con el gobernador

Por Alejandro Moreno
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Gerardo Morales prometió portarse bien de ahora en más, cada vez que pase por la provincia de Córdoba. Así se los hizo saber a los radicales en la reunión del mediodía con los socios de Juntos por el Cambio y, luego, en el almuerzo en la Bolsa de Comercio. “No lo voy a visitar más a Schiaretti, changos”, juró acentuando la tonada norteña.

El presidente del Comité Nacional de la Unión Cívica Radical llegó tarde a la primera cita de su agenda política: el encuentro con la dirigencia de su partido y de los socios de la alianza Juntos por el Cambio, en el hotel Windsor. La demora estuvo justificada por el asedio periodístico que sufrió para que opine sobre las declaraciones de Facundo Manes en contra de Mauricio Macri. Manes calificó a Macri de “populista” y lo acusó de espiar a dirigentes de la oposición, agradando probablemente, en orden, a libertarios y a kirchneristas.

Morales dijo una y otra vez que ya el partido radical se había expresado críticamente hacia Manes, pero aclaró que tampoco quería insistir con eso, intentando bajarle el perfil a la última polémica desatada en Juntos por el Cambio.

En el Windsor lo esperaban la vicepresidente 1° del Comité Central de la Provincia, Liliana Ruetsch, el presidente del Comité Capital, Diego Mestre, el secretario coordinador del Comité Nacional, Ramón Mestre, y legisladores nacionales y provinciales como Mario Negri, Gabriela Brouwer de Koning, Dante Rossi, Patricia De Ferrari y Verónica Garade, entre otros. También estaban el principal referente del Frente Cívico, Luis Juez, y dirigentes de los otros partidos aliados. En cambio, no participó Rodrigo de Loredo, quien se sumó al tour del jujeño en la escala que haría luego en la Bolsa de Comercio.

Allí, entre café y bocaditos, formuló su primera promesa de no ir más al despacho del gobernador Juan Schiaretti, lo que, cuando lo hizo en febrero pasado, entorpeció el trabajo opositor de la dirigencia cordobesa. Para gratificar a los suyos, también podría ahorrarse los elogios al peronista, que desliza de tanto en tanto, como cuando a poco de asumir la presidencia del Comité Nacional lo anotó entre los posibles asociados a Juntos por el Cambio. Morales hizo votos porque se sostenga la unidad de la coalición que aspira a derrotar al peronismo en la provincia de Córdoba, el año próximo.

Luis Juez, el otro anotado en la carrera por la candidatura a gobernador, aseguró que la alianza está sólida en Córdoba, palabras que podrían ser diplomáticas pero que no estuvieron de más luego del fuerte envión radical del fin de semana pasado.

Morales estuvo apenas media hora porque ya lo esperaban en la Bolsa de Comercio, adonde era el principal invitado en una nueva jornada del Ciclo de Coyuntura.

El gobernador de Jujuy expuso su punto de vista sobre la crisis nacional (“la responsabilidad de la situación económica actual que atraviesa el país es del Frente de Todos, que ha hundido el barco y ha profundizado el déficit en materia energética”) y, por supuesto, detalló lo que considera los datos sobresalientes de su gestión provincial.

Cuando le formularon preguntas sobre la política cordobesa, aseguró estar “muy contento con lo que pasó el sábado”, en referencia al acto en el Comedor Universitario, en el que Rodrigo de Loredo transparentó su decisión de ir por la candidatura a gobernador de Juntos por el Cambio. Pero eludió ser contundente sobre si prefiere a De Loredo o a Luis Juez para liderar el desafío provincial. “Los dos son muy buenos candidatos”, remarcó, y expresó su deseo de que “se pongan de acuerdo”. Dirigiendo la mirada hacia la mesa principal, Morales enfatizó: “Tenemos dos muy buenos exponentes; está acá sentado el próximo gobernador”. Igualmente, inclinó un poco la balanza hacia De Loredo porque, recordó, “tengo mi corazoncito radical”.

Morales afirmó que es optimista por el futuro de la alianza en la provincia de Córdoba porque “se está terminando el ciclo del peronismo” en el gobierno.

En ese escenario, pronunció el segundo juramento: “No lo voy a visitar más a Schiaretti, changos”. Y se justificó por aquella ocasión en la que, dijo, fue a agradecerle que durante la pandemia Córdoba enviara terapistas a Jujuy.

A la tarde, Morales viajó a Pilar con Mario Negri y Ramón Mestre. En esa ciudad se entrevistó con el intendente radical Leonardo Grumstrup y firmó varios convenios. Luego, pasó por la sede partidaria.

Por la noche, al cierre de esta edición, Morales era esperado en la Casa Radical, adonde encabezaría un acto organizado por el Comité Central de la Provincia y por el Comité Capital.