Autovía Río Cuarto – Holmberg: ultimátum para visita de AF

La autovía tendría un avance cercano al 60% y se espera que esté lista para marzo del 2023. La envergadura de la obra amerita una inauguración en la que podría esperarse la tan postergada visita de Alberto Fernández a la ciudad. ¿Ultimátum previo a las elecciones?

Por Julieta Fernández

autovía
Alberto Fernández

El avance en la ejecución de la Autovía Río Cuarto – Holmberg -obra iniciada en septiembre del 2020- y la reciente llegada del presidente a la Capital reavivó viejos interrogantes. ¿Será la autovía el “ultimátum” del presidente para acercarse al bastión anti K del sur de Córdoba? Alberto Fernández pisó suelo riocuartense por última vez en agosto del 2019. En calidad de candidato, se reunió brevemente con el intendente Juan Manuel Llamosas y luego encabezó un acto en el anfiteatro abierto de la Universidad Nacional de Río Cuarto. Pasaron más de tres años desde aquel momento y su aclamada visita para “oficializar” a Río Cuarto como Capital Alterna de la Nación aún no se ha concretado. Más allá de las razones de agenda que puedan argumentar esta dilación, los resultados de las últimas legislativas en el departamento (bastión de Juntos por el Cambio) estuvieron lejos de motivar el arribo del mandatario al “Imperio”.

La Autovía Río Cuarto – Holmberg había sido una promesa del gobierno de Mauricio Macri. El ex ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, había asegurado que la obra comenzaría a ejecutarse a mediados del  2017. En septiembre del 2020, el entonces secretario de Obras Públicas, Martín Gill, anunció que comenzaba la ejecución de la obra demandada por vecinos del Gran Río Cuarto a partir de la siniestralidad vial registrada en dicha zona. Aunque ya no se desempeñe en la cartera de Obras Públicas, el villamariense sigue respondiendo por la ejecución de la autovía de la cual fue uno de los principales gestores.

La obra actualmente tiene un 60% de avance y comprenderá un “rulo” compuesto por tres puentes (dos unidireccionales y uno bidireccional) y restarían aproximadamente 8 meses para la culminación del trabajo. Al día de hoy, la inversión ronda los $6.500 millones de pesos. En diálogo con el programa Puntal AM, Gill resaltó que la obra no se ha detenido “pese al contexto dificil”. Aunque el dirigente probablemente hacía alusión a la pandemia y sus consecuencias socioeconómicas, cabe recordar que en las últimas semanas se conoció una resolución del Juzgado Federal de Río Cuarto que plantea la suspensión de los trabajos por dos meses. Esto responde a una medida cautelar presentada por comerciantes de la Avenida Godoy Cruz que aseguran que aproximadamente 400 puestos de trabajo se verían afectados a partir de la disminución de la circulación en la zona (ya que quedaría una única mano de salida). “Lo que era un compromiso se terminará ejecutando totalmente para que el 2023 sea el año de su inauguración”, expresó el intendente de Villa María.

Militancia desarticulada

Hace tres semanas, el Frente de Todos mantuvo un plenario departamental en la ciudad. La diputada nacional, Gabriela Estévez, encabezó el encuentro que reunió a dirigentes y militantes, entre ellos, los intendentes Martín Toselli (Bulnes), Gaston Tomatis (Las Acequias) y Alberto Escudero (Las Higueras). Con una consigna en apoyo a la vicepresidenta Cristina Fernández (luego del atentado del 1 de septiembre), las bases apuntaron a recuperar la articulación y territorialidad que perdieron a partir de la pandemia pero también por diferencias con la dirigencia regional y provincial del FdT. Estas fricciones datan de más de un año y medio y se evidenciaron durante las elecciones legislativas del 2021 (con una fiscalización que no llegó a cubrir todas las mesas) y el pasado 17 de Octubre, con una reducida convocatoria en Plaza Alberdi en los festejos del “Día de la Lealtad”.

La Autovía Río Cuarto – Holmberg promete ser una obra cuyo corte de cinta tendrá lugar en plena campaña electoral del 2023. Esta podría ser la oportunidad para que Alberto Fernández arribe a Río Cuarto por primera vez en el marco de una visita presidencial. Pero el escepticismo está muy presente incluso en la propia militancia local cuando se trata de avizorar una pronta llegada del mandatario a la ciudad: Río Cuarto representaría un territorio hostil para el presidente (aunque en 2019 fue bien recibido en la casa de altos estudios). La desarticulación de la propia militancia, en su mayoría más “cristinista” que albertista, tampoco contribuye a imaginar un recibimiento “pomposo”.