Un Suoem en recuperación aprieta por paritarias, pide 30%

Por Felipe Osman

Con las negociaciones trabadas, el Suoem relanzó su esquema de asambleas y movilizaciones tras una breve tregua que naufragó en la distancia que existe entre el aumento que demanda y el que la gestión municipal está dispuesta a dar.

En rigor, el sindicato no está acostumbrado a negociar reajustes a plazo vencido. Durante las gestiones radicales precedentes los salarios municipales se indexaban automáticamente por clausulas gatillo mensuales o bimestrales que contemplaban una inflación medida en base al promedio de un menú de cinco índices (Nacional, Córdoba, Santa Fe, San Luis y Buenos Aires), pero desde la llegada de Llaryora a la Intendencia, las paritarias se negocian semestralmente, y a plazo vencido.

Mientras duró la pandemia, el gremio tuvo frentes más complicados que atender, como la reducción de la jornada, la quita de chapas (licencias) a inspectores, la implementación de un extenso receso administrativo que lo alejó del manejo de información sensible, la reducción de viáticos y horas extra, y un largo etcétera. Pero desde el retorno a la normalidad, el Suoem ha ido recobrando las fuerzas, con el regreso formal de Daniele a la conducción y una serie de conflictos que ha vuelto a cohesionar a la tropa.

Ahora, frente a la escalada inflacionaria, el sindicato se propone achicar los plazos de cada negociación y recomponer una delicada situación financiera que complica sus balances.

En una asamblea que convocó a los municipales de las Áreas de Salud y de cada CPC, el Suoem paralizó la zona del Mercado Norte, y Daniele tomó la palabra apenas por cinco minutos para asegurar que la gestión, al no otorgar aumentos inmediatos, ha licuado en un treinta por ciento el salario real de los municipales. El número representaría, en sus cálculos, la inflación acumulada entre julio, agosto, septiembre y octubre, a pesar de que el IPC de septiembre se conocerá recién a mediados de mes y el de octubre existe apenas en las proyecciones de las consultoras.

Aun así, el Suoem está dispuesto a avanzar con un cronograma de asambleas y movilizaciones que también comprendió ayer un corte en la entrada del predio de enterramiento de residuos de Piedras Blancas, y que se completa esta semana con una nueva concentración hoy a las 9 en “El Alto” de Barrio Observatorio, de la que participarán las Áreas Operativas y Ambiente, y una Asamblea General mañana a las 11 en el Palacio Municipal, además de asambleas de dos horas por turno en todas las reparticiones durante toda la semana. 

Ahora bien, si se mira hacia adentro del sindicato, se advierte que, a pesar de haber recobrado fuerzas, no es el monolítico Suoem de otros tiempos. 

Desde el relanzamiento de su contienda con el Ejecutivo la semana pasada, el gremio pidió a las bases que hubiera quite de colaboración absoluto en todas las áreas. Ese pedido no fue atendido.

Hubo reparticiones que boicotearon la medida de fuerza del Suoem. Entre ellas, Defensa Civil, Policía Municipal de Tránsito, y Obras y Mantenimiento, aceptaron horas módulo (horas extra no remunerativas) durante la semana y el fin de semana, contraviniendo el pedido de la conducción. Se trata, además, de reparticiones que no suelen aportar demasiado músculo a las movilizaciones del gremio.

Por otro lado, el sindicato sigue complicado económicamente. Según apuntan desde adentro, la culpa es de los pagos no remunerativos que la gestión viene liquidando desde la llegada de la pandemia y en virtud de la emergencia municipal. Difícil de comprobar. Por lo pronto, hay quienes aseguran que hay apuro por vender el hotel que tiene en Mar del Plata, y que la principal debilidad económica del gremio está en la clínica que administra, que ofrece -según los afiliados- muchas menos comodidades de las que solía dar.

Son problemas que retroalimentan a otros. En razón de las dificultades económicas que atraviesa, el sindicato lanzó un plan de afiliaciones digitales, facilitando el mecanismo para sumar aportantes. Pero ante prestaciones cada vez más modestas, la respuesta que la campaña obtuvo en las redes sociales fue el pedido de que se simplifique también el engorroso trámite de desafiliación.

Hasta el momento, el Suoem no ha recuperado toda su capacidad de presión. Tiene debilidades. Eso sí, el Palacio 6 de Julio, por alguna razón, ha preferido no explorarlas, y no ha aplicado la receta que el Centro Cívico utiliza con los sindicatos provinciales, descontando horas no trabajadas a los municipales que salen, en cada movilización, al choque de los vecinos y comerciantes que, con paritarias mucho más modestas, financian las cuentas de la ciudad.

Por ahora, el municipio administra una delicada tensión, con la paciencia de los comerciantes al límite, y con la probable intención de postergar la resolución del conflicto al menos hasta la semana próxima. Llegado el caso, toda dilación es ahorro.