La Empatía de Manes suspendió su anticipado acto en el Imperio

Pese a la expectativa generada, el diputado nacional saltará a Río Cuarto de su gira provincial (sí estaría en capital). Diversas razones pueden explicar esta decisión, entre ellas el momento de “unidad” en la UCR, el temor a un evento de baja convocatoria y las críticas de Manes al ex presidente Macri, figura de alta imagen en el Imperio.

Por Gabriel Marclé

La prometida visita de Facundo Mánes con su agrupación (Empatía) debió ser momentáneamente suspendida por una multiplicidad de factores.

Hasta hace algunos días, Facundo Manes tenía todo listo para su acto en Río Cuarto, una presentación que le permitiría debutar como dirigente político del orden nacional entre los ciudadanos del Imperio. Sin embargo, a poco de concretarse, el viaje se suspendió (o postergó, según sus seguidores). “La Empatía llega a tu ciudad”, rezaba el mensaje que circuló en redes durante semanas para generar una convocatoria que aparentemente no estuvo a la altura de las expectativas.

Aunque la publicación tomaba el recaudo de no especificar fecha, horario y lugar de esa visita, los armadores locales del neurocientífico devenido en dirigente político habían confirmado que el acto de Empatía se realizaría este martes 4 de octubre, un día antes de que se presente en la capital cordobesa, pero finalmente quedó trunco. ¿Qué hizo que Manes decidiera saltarse a la capital alterna provincial de su gira cordobesa?

Aunque los rumores de una suspensión inminente de la gira por el Imperio ya venían desde la semana pasada, fue durante el fin de semana que esas versiones tomaron más fuerza. Todo indicaba que Manes tenía pensado enfocar toda su atención en Córdoba capital, como un “lado B” del movimiento generado por el acto de Rodrigo de Loredo y los gestos de unidad radical. Pero lo que terminó con el encuentro que estaba programado para este martes tuvo que ver con un simple hecho: las noticias del evento de Empatía no tuvieron el suficiente rebote.

“¿Sabe usted lo difícil que es llenar un acto en Río Cuarto?”, le comentaba a Alfil un dirigente radical, de muchos años en el armado de acciones como la que Manes planificaba por estos días. El acto tendría como escenario a la cancha de básquet del club Estudiantes de Río Cuarto, lugar que tiempo atrás eligió el intendente peronista Juan Manuel Llamosas para celebrar su reelección. 

Todo indicaba que la presentación de Manes no llegaría a cumplir con la cuota de público necesaria para definirla como exitosa o fructífera para los objetivos del ya lanzado precandidato presidencial. Al menos así lo revelaron múltiples fuentes consultadas por Alfil, incluso aquellas cercanas a la organización, quienes acusaron una pobre ejecución del plan para darle un toque de masividad a la presentación de Empatía. Los señalados por esto fueron dirigentes del radicalismo que responden al antes mencionado ex intendente y actual legislador, Juan Jure.

La convocatoria no estaría citada en un bar o el SUM de un hotel, sino un espacio con capacidad superior a las 2.500 personas, una cifra difícil de alcanzar sin la movilización de punteros y espacios de llegada territorial. De hecho, un dirigente radical que fue funcionario durante la intendencia de Juan Jure (la última del radicalismo por estos pagos) le recordaba a Alfil que ese gimnasio se llenó por última vez en 2014, para el sexto cumpleaños de aquella gestión.

Más allá de los problemas de convocatoria que terminaron por suspender la agenda riocuartense de Manes, desde el radicalismo local surgieron otras versiones que hablan de un “mal timing” para esta visita. Desde algunos espacios argumentan que la baja respuesta del público tenía su explicación por las últimas maniobras políticas del neurocientífico, entre ellas las críticas al PRO y la sugerencia de armar una alianza política con el gobernador Juan Schiaretti. Pero también impactó fuerte el hecho partidario más destacado de los últimos días: la lección de “unidad radical” que Rodrigo de Loredo dio en el comedor universitario de Córdoba capital.

“No creo que Manes se la pueda bancar solo cuando la dirigencia cordobesa empezó a empujar en conjunto”, lanzaba un dirigente cercano a de Loredo tras analizar la suspendida agenda del diputado en Río Cuarto. Ese testimonio terminaba revelando que Manes quizá entendió que no era el momento para mostrarse solo en un distrito que -aunque no sea la capital- resulta fundamental para los interesados en armar su territorialidad en la provincia.

Pero otro factor que habría atentado contra la pretendida buena recepción de Manes en Río Cuarto también tuvo lugar durante el fin de semana, luego que el diputado radical lanzara bombas hacia el ex presidente Mauricio Macri, a quien acusó de hacer “populismo institucional”. La capital alterna de Córdoba es uno de los distritos del interior en los que el líder espiritual del PRO conserva una importante imagen positiva desde antes de convertirse en presidente. Para mover a las bases en la ciudad, Manes también necesitaría de los caudillos locales del “partido amarillo” que, hoy por hoy, lo miran con desprecio.

Pese a las dificultades que repercutieron en este cambio de agenda, los contactos locales de Manes no hablaron de suspensión, sino de “postergación”. Según adelantaron, el diputado llegará a la ciudad antes que termine el año, “muy probablemente a fin de mes”. Pero el diputado deberá tener en claro que en Río Cuarto se encontrará con una larga fila de dirigentes que pretenden ser ungidos como delegados oficiales de su línea política en el Imperio.