AF y Schiaretti: corrección política y un Llaryora que evitó la foto

En el Panal aseguraron que el acto en Conae fue solo de carácter institucional. El intendente capitalino, al que el peronismo nacional ve como versión suavizada del cordobesismo, eligió viajar a Buenos Aires, donde está en pleno despegue mediático. Alberto dijo que hay que “dejar las diferencias políticas”. ¿Conversa sobre las Paso?

Por Bettina Marengo

Un acto institucional correcto. Así definieron en el Panal el encuentro entre el presidente Alberto Fernández y el gobernador Juan Schiaretti en la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conea), donde participaron de la firma de un acuerdo entre el organismo nacional y la empresa VENG para avanzar en el desarrollo del lanzador argentino de satélites Tronador II.

Del lado de la Casa Rosada opinaron más o menos lo mismo, aunque deslizando que los mandatarios pudieron introducir al tema de la cancelación de las PASO, que reclaman los gobernadores, inquieta al Frente de Todos y entusiasma al schiarettismo. “Schiaretti cumplió con su deber institucional pero no hay lugar para nada más”, aclaró un hombre del gobernador.

Tal vez el dato político de la jornada fue la ausencia del intendente capitalino Martín Llaryora, al que la comitiva nacional esperaba ver en el predio de Falda del Carmen, porque lo considera un puente con el antikirchnerista PJ cordobés y lo quiere de interlocutor electoral del año que viene. El sanfrancisqueño compartió a media mañana un acto metropolitano con Schiaretti, la pavimentación del camino Chacra de la Merced que une Capital con Malvinas Argentinas y luego, según la oficina de Prensa de la Municipalidad, partió a la Feria Internacional del Turismo en CABA.

En cualquier caso, Llayrora evitó la foto con el presidente Fernández (y con el villamariense Martin Gill, y los diputados Gabriela Estevez, Pablo Carro y Eduardo Fernández, que estuvieron presentes) en un momento donde empieza a levantar su perfil a nivel nacional con notas en medios porteños, en las que enfatiza su costado crítico al gobierno de Alberto, Cristinia Kirchner y Sergio Massa, un reflejo tardío a lo que vienen haciendo, con alto beneficio, los cambiemitas Luis Juez y Rodrigo de Loredo. La semana pasada el jefe del Palacio 6 de Julio hizo un Zoom con TN para reclamar soluciones a la falta de insumos importados para la industria provincial y criticó la política de subsidios para el transporte automotor, y en el sábado dio una nota al diario Clarín donde, sin pisar el palito de la halconización, renovó la profesión de fe anti K del cordobesismo y apuntó al Presupuesto 2023. “Estamos solicitando que cambien ese Presupuesto y que generen un esquema de justicia. No queremos que le saquen subsidios al AMBA, queremos que nos den los subsidios que nos corresponden en igualdad de condiciones al interior”, reclamó.

No son palabras al azar. El proyecto presupuestario que envió Massa hace algunas semanas a Diputados se está tratando en la comisión donde Hacemos por Córdoba tiene al llaryorista Ignacio García Aresca, uno de los tres votos extra oficialismo con que cuenta el FdT para la media sanción.

La frase da contexto a lo que dijo el ministro de Ciencia y Técnica de la Nación, Daniel Filmus, en su discurso de ayer en Conea. El funcionario reclamó por la aprobación del Presupuesto 2023, luego de un 2022 sin ley de leyes porque la oposición, incluida Cordoba Federal, rechazó el texto en la cámara baja, como condición para sostener la continuidad de los desarrollos tecnológicos nacionales como los anunciados ayer. “No podemos estar sin saber si vamos a tener Presupuesto o no para hacer estos desarrollos”, dijo el ministro.

Esa fue una de las pocas lanzas que brillaron en el mediodía soleado y ventoso de la pequeña localidad del departamento Santa María. La otra también vino de Filmus, cuando sostuvo que lo mejor que tiene la Argentina no es ser “el granero del mundo” sino la capacidad tecnológica y la materia gris de los científicos. Sonó a chicana al cordobesismo, que se recuesta en buena parte en el modelo agroexportador y la defensa del sector agrícola.

Por lo demás, no hubo pases de facturas ni golpes bajos entre Alberto F y Schiaretti. El gobernador recibió al presidente en Fadea y ambos se trasladaron en helicóptero hasta la Conae. Allí compartieron una recorrida de aproximadamente media hora junto a los ministros provinciales de Educación, Walter Grahovac, y de Ciencia y Técnica, Pablo de Chiara, más el secretario de Comunicaciones Marcos Bovo. De lado de la Presidencia estuvieron Filmus, el secretario General, Julio Vitobello, y el secretario de Articulación Científico y Tecnológica, Juan Pablo Paz. Además, participaron el director Ejecutivo y Técnico de la CONAE, Raúl Kulichevsky, y el presidente de VENG, Marcos Actis.

A continuación fue el acto. El mandatario provincial habló luego de Kulichevsky y Filmus. Consideró que la inversión y el desarrollo espacial tiene que ser un planteo estratégico del país, más allá de las coyunturas políticas, los distintos gobiernos y los avatares de la sociedad. Destacó que en Conea y FAdea trabajan 1700 cordobeses de alta calificación y que hay veinte pymes con sede en la provincia que están vinculadas y resaltó que “Córdoba está integrada al complejo aeroespacial de Argentina”. Schiaretti puso foco en la combinación estado-empresas y dijo que “los países que progresan son los que aúnan esfuerzos entre lo  público y lo privado y trabajan mancomunadamente”, tras congraciarse con el hecho de que Argentina es uno de los pocos países en el mundo con desarrollo aeroespacial.

El cierre estuvo a cargo del presidente. AF se encargó de marcar el hiato que produjo  el gobierno de Mauricio Macri en materia de inversión para el sector, aunque no mencionó al expresidente. En un gesto a su anfitrión, subrayó e hizo suyas las frases de Schiaretti sobre la necesidad de una política de estado en el rubro tecnología espacial y casi como única señal política en el poco amistoso territorio cordobesista afirmó que es necesario “dejar las disputas lado” para “cuando haya que votar”, y poner en valor “todo esto que hicieron argentinos y argentinas del estado nacional, provincial y del sector privado”.

Además de los mencionados, hubo presencia de intendentes del espacio de Gill. Estuvieron Pablo Riveros, de Villa Ciudad Parque, Danilo Grazziano, de Villa Quillinzo; Agustín Gonzales, de Cruz Alta; Kiko Mendez Paz, de Cintra; Omar Tavella, de Alto Alegre y Jorge Jaime, de Benjamín Gould, entre otros.