Optimismo amarillo por el acto de De Loredo: aparece otro socio para negociar

Desde los dos sectores del PRO celebraron la irrupción del diputado nacional como un candidato de fuste y sostienen que se abre otra instancia de diálogo. Conformidad plena en el juecismo.

Por Gabriel Silva

Desde las últimas horas del sábado, en el PRO están haciendo balances y análisis acerca de cómo impactó en la coalición el acto que encabezó el diputado radical Rodrigo de Loredo y que convocó, no solo a todas las vertientes de la UCR, sino también al resto de los socios de la alianza. Y en la mayoría del espacio amarillo sobrevuela la conformidad, atada a la irrupción de una figura como el líder de Evolución y la aparición de un nuevo socio para sentarse a acordar.

“Debemos reconocer que, al no tener figuras de peso en el PRO y ante la posibilidad de que (Luis) Juez se lleve todo, lo de Rodrigo es una buena noticia. Porque nos permite no ir detrás de la locomotora Juez y abre la posibilidad de hablar y negociar con otro jugador”, reconoció a Alfil una fuente del PRO presente en el acto del Comedor Universitario.

Fiel a su estilo, la filial amarilla en Córdoba volvió a mostrar divisiones. No solo para asistir al acto, sino también a la hora de sacar las conclusiones de lo que dejó el encuentro radical.

De un lado, sostienen que el sector orgánico del PRO asistió al acto de la UCR para blindar a Juez. “Fue la guarda pretoriana de Juez, una especie de armada brancaleone para cuidar a Luis”, razonan los críticos del sector del partido más afín al senador nacional.

Y en ese lote, entre los que vienen construyendo una sintonía fina con el líder del Frente Cívico estuvieron en el Comedor Universitario, los diputados nacionales, Laura Rodríguez Machado y Oscar Agost Carreño; Javier Pretto y Oscar Agost Carreño; presidente y vicepresidente del partido; y el intendente de Marcos Juárez que aseguró la continuidad del espacio en su ciudad, Pedro Dellarossa. “Está bien que asistan porque deben demostrar fidelidad a los dos socios con más músculo, Juez y De Loredo”, razonó otra fuente.

En tanto, de los amarillos que responden al expresidente Mauricio Macri, el diputado Gustavo Santos faltó “por cuestiones de agenda”, según confiaron a este diario; mientras que la también integrante del bloque PRO en la Cámara baja, Soher El Sukaría, sí fue de la partida.

Los que hablaron con la parlamentaria sostienen que definió al acto como “diferente, moderno” y elogió el discurso del anfitrión. “Logró unificar a la UCR en la convocatoria, es legítimo que tenga sus aspiraciones”, cuentan que razonó la diputada.

En tanto, Santos envió una carta. “Aunque no haya podido acompañarte por temas personales, sabes que estoy contigo en este importante acto. En tus hombros, y en el de muchos jóvenes más está la responsabilidad de llevar adelante las ideas de un radicalismo renovado que tiene, junto al resto de Juntos por el Cambio, el desafío de ser el próximo gobierno de la provincia de Córdoba”, manifestó el diputado macrista en la misiva.

Ambos, tanto Santos como Sukaría, suenan para colar su nombre en el casillero debajo de De Loredo; él, si el radical es candidato a gobernador y ella, si el hombre de Evolución va por la Ciudad. Esto, si es que existe un acuerdo para que Macri y los referentes de De Loredo en Buenos Aires avancen en el armado.

Por su parte, en el larretismo cordobés no observan una diferencia en el trato del alcalde porteño, Horacio Rodríguez Larreta, para con el diputado radical como para con el senador. “Horacio no tiene preferencias, piensa en la carrera de él. Y hoy, Luis le da una verborragia en medios porteños que Rodrigo todavía no le aporta. Pero creo que puede jugar con ambos como lo hace en Caba, donde un día parece que cierra con (Martín) Lousteau y después aparece con Jorge Macri”, confió un armador local del jefe de Gobierno porteño.

Y agregó que sí hay cosas que al referente nacional del PRO le gustan de De Loredo “como el acto del sábado”, en la comparativa con Juez. “A Horacio no le gusta cuando Juez arma un acto para ir con la épica de lo que pasó en el 2007. Hay gente en el padrón que no lo sabe a eso. Sí, le gustan más actos al estilo del de Rodrigo”, afirmó.

El juecismo, por su parte, era el que también concentraba las miradas en el encuentro del Comedor Universitario. Por un lado, porque la presencia de Juez fue bien recibida por la militancia radical –“lo cuidaron, no hubo silbidos, nada. Y está bien”, dijo un socio de la alianza- y por el otro, por el impacto de un De Loredo aún sin definiciones.

“Para nosotros fue muy bueno porque demuestra algo muy importante para nosotros: que el radicalismo está unido y que lo que queda afuera es una porción minoritaria”, dijo un juecista paladar negro y agregó: “este no es el radicalismo del 2019 y los que nos importaban a nosotros, estaban”, cerró.