Córdoba: bajó levemente la pobreza y subió la indigencia, en línea con el país

El 40% de la población del Gran Córdoba es pobre y el 9,9%, indigente según datos del Indec para el primer semestre de este año. En el país 36,5% de la población es pobre y 8,8%, está en condiciones de indigencia.

En el primer semestre de este año bajó levemente la pobreza, pero aumentó la indigencia. Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en el país 36,5% de la población es pobre, un 0,8% menos que en el semestre anterior. En tanto, es indigente el 8,8% de los argentinos, es decir, 0,6% más que en la medición previa. En Córdoba es del 40% el nivel de pobreza y 9,9% el de indigencia (0,4 puntos porcentuales menos y 2,4 pp más, respectivamente; mientras que en Río Cuarto alcanzaron 33,9% y 6,7%, respectivamente.

Para el universo de los 31 aglomerados urbanos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) quedaron por debajo de la línea de pobreza 2.684.779 hogares, que incluyen a 10.643.749 personas; y, dentro de ese conjunto, 660.494 hogares se encuentran por debajo de la LI, lo que representa 2.568.671 personas indigentes.

Con respecto al segundo semestre de 2021, la incidencia de la pobreza registró una reducción de 0,2 puntos porcentuales (p.p.) en los hogares y de 0,8 p.p. en las personas. En el caso de la indigencia, mostró un aumento de 0,7 p.p. en los hogares y de 0,6 p.p. en las personas.

En tanto, el INDEC destacó que a nivel regional se observó una reducción de la pobreza en la mayor parte de las regiones. La indigencia aumentó en tres regiones y disminuyó en las otras tres, detalló el organismo.

«Dado que la incidencia de la pobreza y la indigencia resultan de la capacidad de los hogares de acceder a la canasta básica alimentaria (CBA) y a la canasta básica total (CBT) mediante sus ingresos monetarios, se observó que, con respecto al semestre anterior, en promedio el ingreso total familiar aumentó un 29,1% y las canastas regionales promedio aumentaron 33,8% (CBA) y 29,0% (CBT)», destaca Indec.

«Es decir, los ingresos en el período estudiado aumentaron a un nivel similar a la CBT, lo que dio lugar a la reducción de la tasa de pobreza; y menos que la CBA, lo que explica el aumento de la tasa de indigencia del conjunto de la población en el promedio del semestre», detalla.

En otro orden, el organismo de estadísticas oficial señala que teniendo en cuenta que la brecha de la pobreza es la distancia entre los ingresos y las canastas de los hogares pobres, se observó que la brecha de la pobreza de los hogares se ubicó en 37,2%.

En ese sentido, indica que el ingreso total familiar promedio de los hogares pobres fue de $58.472, mientras la CBT promedio del mismo grupo de hogares alcanzó $93.177.

“La distancia entre los ingresos de los hogares pobres y la CBT aumentó levemente respecto del segundo semestre de 2021”, observa.

El índice de Pobreza y el de Indigencia se conforma por una comparación del costo de la Canasta Básica Total (CBT), en el primer caso, y de la Alimentaria (CBA), en el segundo, frente a los ingresos percibidos por una persona o un grupo familiar.

La CBT que fija el umbral por debajo del cual se cae en la línea de la pobreza aumentó 36,9% en el primer semestre del año para alcanza a junio los $104.216, para una pareja con dos niños de 6 y 8 años. En tanto la CBA, por debajo de la cual se cae en la indigencia, aumentó 41,1% en el primer semestre para llegar a $45,529 millones.

Por contrapartida, el Índice de Salarios subió 34,3% en el primer semestre, por debajo de la evolución de la CBT y la CBA, pero con diferencia al interior de los ingresos, ya que los trabajadores privados tuvieron un alza del 36%; los empleados públicos, 35,2%, pero los no registrados, que son el 37% del total de los empleados, el 27,9%.

Si se hace la comparación con los últimos 12 meses, cuando el Índice de Pobreza era del 40,6% y el de Indigencia de 10,7%, la CBT aumentó un 56,7% y la CBA el 63,7.

En ese caso, el Índice de Salarios subió 67,7%, pero con alzas del 68,3% en los salarios de los trabajadores privados, del 72,6% en los de los empleados públicos, pero solo del 58% en los «no registrados.

Entre segundo trimestre de este año e igual período del año pasado el Índice de Desocupación bajó al 6,9% desde el 9,6% de con un crecimiento del 6,5% de la economía, y una inflación del 64% en 12 meses.

 

 

 

Massa fue al Congreso a defender su proyecto de presupuesto

El ministro de Economía, Sergio Massa, defendió en el Congreso el el proyecto de presupuesto 2023 y explicó las proyecciones como la estimación de inflación del 60% o la expectativa de crecimiento de la economía del 2% del PBI. El Gobierno busca el apoyo de los legisladores oficialistas y opositores para lograr que nuevamente el año próximo la Argentina tenga un presupuesto, después de los desencuentros de diciembre 2021, que dejaron sin la “ley de leyes” al Ejecutivo este año.

En su discurso, el ministro manifestó: «Vamos a intentar extender los plazos de financiamiento del sector público». Con ese tono, comentó: «Vamos a una reducción de la necesidad de financiamiento, aplicando una política de endeudamiento sostenible». Y sumó: «Queremos incentivar la participación del sector privado en el financiamiento del tesoro».

A su vez, prometió que el Gobierno pondrá energías en reducir la fuerte escalada de precios: «Vamos a buscar una desaceleración de la inflación». Sobre el apoyo al sector empresario, el ministro de Economía anunció un subsidio del 25% en las tasas para los créditos a las pymes.

«Tenemos para el 2023 un programa de asistencia de organismos multilaterales que es muy fuerte», acotó el ministro. Al respecto, hizo un paréntesis: «Estamos en negociaciones con el Club de París, para estabilizar la situación. Argentina está en una situación de ‘stand-by’. Buscamos extender plazos, discutir la tasa de interés y aliviar los pagos que debe llevar adelante el Estado nacional».

En cuanto al endeudamiento argentino con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el tigrense remarcó que el Directorio del organismo tratará la revisión de las metas previstas para el período que va desde abril hasta junio el próximo 7 de octubre.

En materia energética, Massa remarcó que «la finalización del gasoducto Néstor Kirchner va a permitir un fuerte ahorro en importación».

Sobre los posibles cambios en materia de gasto público, el ministro sostuvo que «recorte no es lo mismo que diferimiento, no es ajuste, es orden en materia presupuestaria». Al respecto, Massa contestó a la polémica sobre presuntos achiques del gasto en áreas sensibles de sectores vulnerables, afirmando que no hay «ninguna resolución del Ministerio de Economía que recortara ninguna partida presupuestaria de atención a la discapacidad».

En materia de importaciones, destacó el problema de las licencias, señalando que en algunos sectores, como las máquinas para minar criptomonedas, tienen permisos automáticos, mientras que las piezas de ensamble para las pymes, no poseen este beneficio. «Lo tenemos que corregir», enfatizó.

También se refirió al Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones (SIMI): «Vamos a incorporar un régimen de accesibilidad y trazabilidad que nos permita que en el momento en que una pyme acceda a la probación, sepa la fecha de pago que el Banco Central va a hacer de esta autorización de importación».

Después de su presentación respondieron consultas integrantes de su gabinete, entre ellos el de Hacienda, Raúl Rigo; de Finanzas, Eduardo Setti; de Industria y Desarrollo Productivo, José de Mendiguren; de Agricultura, Juan José Bahillo; y de Energía, Flavia Royón.

El próximo martes se presentarán los ministros de Trabajo, Claudio Moroni; de Transporte, Alexis Guerrera; y de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, de Salud, Carla Vizziotti, de Educación, Jaime Perczyk, y de Desarrollo Social, Juan Zabaleta.

El debate entre los legisladores oficialistas y opositores se iniciará el martes 11 y se prolongará por lo menos hasta el lunes 24 cuando se firmará el dictamen de mayoría, y allí el Frente de Todos buscará tener cerrados los acuerdos que le garanticen sancionar el Presupuesto como sucedió cuando se votó la prórroga de impuestos que vencen a fin de año.