CGT: Pihen saca a la calle su resistencia contra la intervención

Los sindicatos que respaldan a Pihen se movilizarán hoy. Aunque niegan que se trate de una demostración de fuerza frente a la intervención de la Regional, el uso del sello y un documento que destaca la necesidad de “respetar la representación democrática y libre de cada organización gremial” señalan lo contrario.

Por Felipe Osman

La lucha por la CGT Regional no carece de un costado simbólico. Con la comisión normalizadora que integran Edgar Luján (Camioneros), Rubén Urbano (UOM) y Héctor López (Sanidad) en marcha y una declarada intención de resistir por parte de las autoridades desplazadas, José Pihen a la cabeza, el sello de la central está en disputa, y el líder del SEP lo demostró ayer, convocando a una movilización en nombre de la organización.

Desde el Movimiento Obrero Peronista (MOP), plataforma gremial ideada y liderada por Pihen, perjuran que la manifestación que hoy se llevará a cabo frente a la Bolsa de Comercio en nombre de la Regional no implica un desplante frente a la intervención, pero lo cierto es que el sólo hecho de que la convocatoria se haga en nombre de una Regional Córdoba que, en los papeles, ya no controlan, es en sí mismo un desplante.

Desde luego, como todo, tiene una explicación, y es que no habiendo concluido el proceso de normalización, la franquicia todavía les corresponde. Opinable. De todos modos, admiten, no se trata de una situación que vaya a prolongarse indefinidamente. Tarde o temprano la nueva central que, en los hechos, ya se gestó, deberá ser bautizada.

Ahora bien, no se trata sólo de una cuestión de sellos. El extenso documento que la Regional difundirá hoy, que aborda el descalabro inflacionario como primer objeto de preocupación y protesta, también dedica algunos de sus pasajes a la intervención, destacando la importancia de “Reconocer y respetar la pertenencia político-partidaria de cada organización y de sus dirigentes”, “Privilegiar el consenso participativo y democrático en la toma de decisiones” y “Respetar la representación democrática y libre de cada Organización gremial a través de sus dirigentes y cuerpos orgánicos, sin exclusiones”.

No caben dudas de que la estilográfica de Pihen reservó esas líneas finales a los integrantes de la Comisión Normalizadora y a los emisarios de la Secretaría del Interior que lidera Abel Furlán (OUM).

Es que desde el MOP no ocultan su enojo con la línea bajada por el líder de los metalúrgicos, y se preguntan con qué autoridad puede una CGT Nacional que apenas dos días atrás estuvo a punto de fracturarse imponer las condiciones bajo las cuales cada regional debe buscar la unidad.

Las diferencias que existen en el seno de la central nacional son profundas e inocultables, con lo cual, fuera de las formas, hablar de unidad se hace complicado. Un partícipe del espacio que lidera Pihen, ofuscado, resumió su lectura en menos de una línea. “En lo único que se han puesto de acuerdo -aseguró- es en el asalto a las regionales”.

Más allá del enojo de los dirigentes sindicales alineados con Pihen frente a la intervención/normalización (y viceversa), la movilización de mañana ofrecerá una muestra interesante para analizar qué fidelidades mantiene y cuáles ha perdido el líder del SEP.

No se tratará, aclararon sus ideólogos, de una movilización que busque masividad. De haber sido así, dicen, hubieran elegido otro día y, seguramente, otro lugar, puesto que el emplazamiento de la Bolsa de Comercio, en calle Rosario de Santa Fe, tampoco permitiría una gran concentración. Aún así, será una buena oportunidad para pasar revista y ver qué cuerpos orgánicos acompañan.