El estado Argentino está en quiebra

Por Luciana Flores

El costo del exitoso “dólar soja” parece haber sido el agravamiento de todo lo demás.

La urgencia del gobierno por incrementar las escasas reservas del Banco Central llevó a la implementación del “dólar soja” que cumplió con éxito los objetivos de acumulación de reservas -con liquidaciones que superaron los USD 5.000 millones previstos por el Gobierno para el transcurso del mes de septiembre- y mayor recaudación por derechos de exportación.

Sin embargo, el costo parece haber sido el agravamiento de todo lo demás

La emisión monetaria por esta operatoria -comprar dólares a $200 y vender al tipo de cambio oficial- se estima superó los $700.000 millones, lo que representa casi un 20% de la Base Monetaria en menos un mes. 

Esta montaña de pesos se tradujo en mayor tensión inflacionaria y mayor presión sobre los dólares alternativos, lo que llevó a que el Directorio del Banco Central dispusiera -por novena vez en el año- elevar la tasa de política monetaria en 550 puntos básicos, lo que implica tasas efectivas anuales del 107%

De esta manera los pesos que emitió el BCRA para comprar reservas en septiembre terminaron en gran parte reabsorbidos a través de Letras de Liquidez (Leliq) y otros títulos en el pasivo del Banco Central. 

La masa de pasivos remunerados del Banco Central ascendió a $8,25 billones (U$D 56.900 millones), lo que representa dos veces la Base Monetaria, equivale al 150% de las reservas internacionales brutas (en torno a USD 37.000 millones) y representa casi el 10% del PBI.

Si se tienen en cuenta todos estos datos, tan solo el pago de los intereses que estos pasivos generan a las tasas vigentes de interés, requeriría el equivalente a un 10% del PBI. Teniendo en cuenta que el déficit fiscal propuesto en el proyecto de ley de Presupuesto 2023 es de 1,9% del PBI, se puede determinar la imposibilidad del estado argentino para hacer frente a los intereses de la deuda en pesos del Banco Central.

Y si sumamos el pago de los intereses de la deuda del Tesoro el panorama se vuelve mucho más devastador.

Las alternativas son una gran devaluación que licue la deuda (con todas las consecuencias ya conocidas) o emitir dos Bases Monetarias completas para pagar los intereses, cuyo impacto en una espiralización inflacionaria sería indetenible.  

El estado argentino está en quiebra. Su situación es monetariamente insostenible. La imposibilidad de hacer frente a sus compromisos de deuda en pesos lo dejan solo con la vía del re perfilamiento de la deuda o un Plan Bonex. 

La experiencia reciente de las Lebacs parece no haber sido lo suficientemente aleccionadora como para que Argentina no caiga una y otra vez en el mismo pantano. 

El “dólar soja”, como la mayoría de los parches que se aplican hace tiempo, no resuelve nada. 

Aparentemente, las prioridades electorales y los intereses políticos han truncado la voluntad de gobiernos y partidos políticos para priorizar soluciones estructurales y reformas profundas del estado que viabilicen un camino cierto de estabilización económica

Lic. Mgter. Luciana Flores.

Licenciada en administración de empresas. 

Magíster en gerencia y administración de servicios de salud.

Sector Privado: Gerencia financiera CyL S.A.

Sector público: Área Gestión de Calidad de la Subsecretaría de Discapacidad de la Provincia de Córdoba.

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