Liberales preparan contracumbre para el sábado radical

La Libertad Primero, referenciados con Javier Milei, convocó a un acto en el Hotel de La Cañada para debatir sobre las ideas del espacio y comenzar a esbozar un programa de gobierno provin-cial en la voz de Diana Mondino. Juego de contraste con el acto que convoca De Loredo.

Por Yanina Passero

El 1 de octubre será día de mítines políticos. El radical Rodrigo de Loredo organiza una cumbre partidaria al estilo clásico desde la elección del lugar -el Comedor Universitario-, pasando por los discursos que incluirán la palabra central del que se propone ser el nuevo líder en la UCR de Córdoba, las correspondientes arengas y perspectivas para campear el electoral 2023. El clima se genera con esmero como lo demuestra el spot para redes sociales que el precandidato a gobernador/intendente preparó en la casa de Arturo Illia, en Cruz del Eje.

La expectativa es grande. Prometen figuras de relieve nacional del radicalismo, buena concurrencia de los hombres y mujeres “boina blanca” de la provincia; incluso, se amplió la invitación a referentes representativos de Juntos por el Cambio. De Loredo será la tapa de los diarios del domingo, aunque sus adalides aseguran que no se tratará de un lanzamiento político, en especial si en la platea hay aliancistas anotados en la competencia.

Ahora bien, los liberales de Córdoba ya habían anticipado que preparaban un acto para seguir exponiendo a sus principales figuras, entre ellas, la economista y potencial candidata provincial Diana Mondino. La elección de la fecha no es azarosa.

Ese mismo sábado, la dirigencia agrupada en La Libertad Primero – y que se referencia a nivel nacional con presidenciable Javier Milei- convocó a un acto en el Hotel de La Cañada para debatir sobre las ideas del espacio y comenzar a esbozar un programa de gobierno provincial, en la voz de la integrante del directorio del Banco Roela, a quien varios apuntan en la competencia electoral por la sucesión en el Panal, pero que ella todavía no confirma. El panel se completa con la abogada que ya construye un perfil municipal, Verónica Sikora, y el historiador Lucas Botta.

Los liberales cordobeses se ilusionan con algunas encuestas que los anima a jugar, aunque lo cierto es que en el peronismo y Juntos por el Cambio observan de cerca los movimientos de esta línea política que recién empieza a articularse al calor de la popularidad de Milei, tras las elecciones legislativas del año pasado. Los primeros calculan que una lista libertaria rasparía votos a la coalición que, hasta el momento, sigue dando indicios de que no se partirá como ocurrió en 2019.

La tarde liberal buscará contrastes con la mañana radical, en un anticipo de las porciones del electorado que se fijan como objetivo, en caso de competir. Prometen un acto abierto al vecino, con protagonismos de ciudadanos comunes, aunque reconocidos, que expondrás ideas. Mientras que el de De Loredo agitará las fibras del sentir partidario y se concentrará en sus acólitos. “La casta”, resumen el agrupamiento desde las filas de este nuevo sector que tratará de mejorar su piso de tres puntos en las elecciones pasadas, cuando ya se palpaba el impacto de Milei en un electorado evidentemente enojado con la dirigencia política.

Ahora bien, más allá de los propósitos de los liberales cordobeses cabe preguntarse por qué da vueltas a la hora de definir su juego. Tienen problemas externos y que se reducen en los condicionamientos de equipo de Milei a nivel nacional, que se muestra renuente a ungir candidatos hasta que no tengan la certeza de su poder de tracción en las urnas, en un escenario político local en el que aun no se sabe la posición de resto de los jugadores.

Los liberales cordobeses lograron superar las grietas internas y el celo por lograr la legitimidad del líder. El Partido Demócrata, a cargo de Rodolfo Eiben, pudo regularizar la estructura de mandos; mientras que el jefe del Partido Libertario, Agustín Spaccesi bajó el perfil, muy alto durante la campaña legislativa y en la primera incursión cordobesa de Milei en febrero de este año.

Pese a este punto a favor, una de las limitantes internas para mostrar intención de pelear por el poder provincial se resume en las dudas de Mondino, quien puso como condición a través de su hijo, Francisco Pendas, que su potencial candidatura debe darse en el marco de un orden estricto, empezando por el sello que respaldará la aventura. No jugará su prestigio si no logran un cálculo de las ganancias y riesgos.