Llaryorismo reactiva las juntas promotoras (con otro nombre)

Pos Marcos Juárez, vuelven los actos partidarios en el interior para promover la candidatura provincial del intendente de Capital. El cronograma arranca hoy en Sacanta, departamento San Justo.

Por Yanina Soria

El simbronazo político que causó en Hacemos por Córdoba la derrota electoral en la ciudad de Marcos Juárez fue tan fuerte que, a menos de dos semanas de los comicios, ya hay reacciones concretas. Y la primera, llega del lado del llaryorismo: vuelven las juntas promotoras, aunque con otro nombre para no herir susceptibilidades. 

Ahora serán simplemente “actos partidarios” pero que mantendrán el mismo espíritu de la movida abortada por el schiarettismo hace algunos meses; trabajar en la instalación del intendente de Capital Martín Llaryora como candidato a gobernador y movilizar a la dirigencia peronista de cada departamento. 

Con ese objetivo se reactivan las reuniones políticas en distintos puntos de Córdoba en las que participarán referentes locales del PJ, intendentes y legisladores según cada región. Hoy será la primera y tendrá lugar en la localidad de Sacanta, según confirmaron desde el PJ San Justo. 

No es casual la elección del departamento para relanzar la ola “Llaryora, gobernador”, pues se trata del distrito natural del intendente y de uno de sus principales armadores político en el interior, el diputado Ignacio García Aresca. En otras palabras, la zona está libre de caciques schiarettistas que puedan interferir en la actividad. 

Desde el llaryorismo aclaran que lejos están de querer reactivar tensiones con la vieja guardia del PJ, pero consideran que es prioritario apretar el acelerador y salir más fuerte a promover al candidato de Hacemos por Córdoba. 

Desde el entorno de Martín Llaryora creen que son insuficientes las giras de posicionamiento que ya está realizando el intendente, cada fin de semana de por medio, y apuntan a complementar esa actividad vestida de “institucional” con una más política en las localidades más chicas. La vuelta de las reuniones fue bien recibida, sobre todo, entre intendentes y jefes comunales que le estaban demandando a Llaryora ese espacio de armado político. 

Lo de hoy será una primera muestra de fuerza, ahora resta ver cómo moverá el schiarettismo, si esta vez se acopla o no, es todo un interrogante

La decisión de avanzar nuevamente en esta línea es consecuencia directa de lo que dejó el escenario de Marcos Juárez. Lo que encendió la alarma en el entorno del titular del Palacio 6 de Julio no fue que el peronismo perdiera (de hecho, era una posibilidad), sino por cuánto. 

Los casi 17 puntos que separaron a los ganadores de Juntos por el Cambio de los candidatos que patrocinó el gobernador Juan Schiaretti, pusieron en evidencia un error de cálculo en la estrategia electoral, pero -sobre todo- la pérdida de olfato político de los arquitectos de la campaña. Y allí, ubican a un histórico como es Carlos Massei, cacique departamental y actual ministro de Desarrollo Social. 

Precisamente esa situación generó ruido interno ya que en el llaryorismo reclamaron un lugar en la mesa política que define la agenda de recorridos del intendente y el regreso de las juntas. Bien vale recordar que esa modalidad quedó desarticulada por orden del Panal luego de que el schiarettismo duro las cuestionara y, en cambio, resolviera concentrar y ordenar desde un solo lugar la estrategia electoral para el ´23. 

Tras un acuerdo entre el intendente y el gobernador, se puso en marcha entonces la mesa política integrada por distintos ministros que, hasta ahora, definieron el esquema de giras de posicionamiento por el interior. Con la vuelta de las juntas y el cambio reciente de gabinete es posible que esas condiciones cambien. 

En el llaryorismo insisten en que sería un error dejar concentrado sólo en manos de schiarettistas todo el armado político de su líder, por lo que utilizarán lo de Marcos Juárez como antecedente a la hora de hacer validar sus pretensiones. 

Si bien con los últimos cambios en su equipo de gobierno Schiaretti da por cerrado y ordenado el frente interno, en el peronismo cordobés hay preocupación por el año electoral que se abre. El caso Marcos Juárez ratificó que la peor amenaza para Hacemos por Córdoba es la unidad de Juntos por el Cambio; pues, a Llaryora con Schiaretti sólo no le alcanzará, necesitará de todo el peronismo traccionando para él. Precisamente, con ese faro arranca lo de hoy en Sacanta.