Cambios en el gabinete provincial: ¿Por qué no Llamosas?

El intendente riocuartense miró con atención los movimientos del plantel provincial, mientras algunos seguidores esperaban que el Gobernador mirara hacia el Imperio para refaccionar el gabinete. ¿Por qué no hubo ascenso anticipado? El schiarettismo busca mantener en funciones a su peón en el sur y no apurar su salto a la campaña. Llamosas tampoco quiere resignar su rol de jefe municipal si la oferta no seduce.

Por Gabriel Marclé

Juan Manuel Llamosas

La respuesta al “¿por qué Juan Manuel Llamosas no fue designado en algún lugar del renovado gabinete provincial?” surge casi de forma natural y repetitiva. Aun cuando en los pasillos del Palacio de Mójica explotaban los teléfonos tras la sorpresiva designación (y destitución) de ministros en Provincia, el despacho del intendente permanecía aislado del ruido externo. Es que el aviso de su paso al Panal no llegaría, al menos no de una forma tan sorpresiva. 

Desde hacía días, el jefe municipal riocuartense estaba enterado de que todavía no sería su momento. No es ningún secreto que Llamosas se encontraba en la sala de espera de dirigentes peronistas con chances de asumir en el gabinete provincial, pero su rol como intendente todavía es una necesidad para sostener la buena imagen del proyecto de Hacemos por Córdoba en la capital alterna, zona de referencia para todo el sur del interior provincial y de suma importancia para la eventual renovación del PJ cordobés. Para él, la gestión municipal es la prioridad.

La fórmula detrás de la decisión de guardar a Llamosas es simple. El Gobernador Juan Schiaretti necesita contar con su mejor equipo, tanto dentro como fuera del Panal. Los lesionados (llámense aquellos ministros de imagen dañada y situaciones judiciales complejas) quedan fuera de la convocatoria y son reemplazados por aquellos jóvenes que siguieron a la perfección el plan del gobernador. Aunque el intendente municipal riocuartense no ha tenido juego en capital, su influencia en el interior (aunque bien medida en encuestas) necesita seguir creciendo.

Es por eso que prescindir de un eventual terrateniente político solo para que se integre al “plan del año final” no estuvo entre las opciones de Schiaretti y Llamosas lo sabía incluso desde antes que empezaran a moverse las fichas del nuevo gabinete. Tal como lo había publicado Alfil la semana pasada, cuando el resultado electoral de Marcos Juárez parecía repercutir en movimientos dentro del gabinete provincial, el Gobernador quiere que Llamosas permanezca en el Palacio de Mójica para cuidar los votos que lo llevaron a ganar dos elecciones seguidas y Río Cuarto, los que ahora necesitará el Gobernador para tener éxito con sus planes para el 2023.

Teniendo en cuenta esta posición, un escenario sin Llamosas gobernando Río Cuarto se percibe como una distopia definida por el vacío de poder. Es decir, todavía -al menos hasta la campaña del 2024- no se ha construido a ningún dirigente capaz de capitalizar la imagen positiva del actual intendente para hacerse cargo de una Municipalidad que podría enfrentarse a un tiempo de zozobra, entre muchas dudas y conflictos, logrando así una situación dañina para Hacemos por Córdoba desde el segundo distrito electoral de mayor importancia.

“Puesto menor”

Con los cambios confirmados el pasado martes, se entiende que Laura Jure, Facundo Torres y Julián López se encontraban primero en la línea sucesoria y que por esa razón fueron elegidos para encabezar este periodo de cambios. Pero también hubo lugar para que algunos intendentes se metieran en medio de la redecoración del gabinete provincial. Así podría mencionarse el caso del intendente de Oncativo, Gastón Re, quien asumió en la vicepresidencia de la renovada Agencia Córdoba Cultura y marcó la definición del Panal de absorber a dirigentes territoriales.

Según analizan tanto en Río Cuarto como en el Panal, el fenómeno no es comparable. “Llamosas no es Re”, comentaba un dirigente del PJ evitando comparar al de Río Cuarto con el de Oncativo. La lógica de esta aseveración está en los números, ya que uno dirige a la capital alterna y el otro una localidad de Río Segundo con poco más de 15 mil habitantes. Que Re pase al gabinete provincial no genera lo mismo que si lo hiciera Llamosas, quien sigue presente en la conversación de la fórmula con la que HpC planea volver a ganar la provincia.

La diferencia de peso específico entre candidatos no es lo único definitorio para la no incorporación anticipada del riocuartense al gabinete schiarettista. También se debe tener en cuenta que Llamosas tiene sus pretensiones y que no estaría dispuesto a aceptar secretarías, siendo que los ministerios son comandados por funcionarios que ya se encontraban en el Panal. “Puesto menor sería eso”, aseguraba entre ironías un integrante del equipo llamosista sobre un eventual ofrecimiento de secretaría. Claro que, ese mismo dirigente expresaba que si el ofrecimiento es de un ministerio, Llamosas podría sentirse más seducido. 

Con el ritmo de eventos post Marcos Juárez, hay quienes señalan que todavía queda lugar para más cambios en el Panal. Así lo creen también algunos colaboradores del jefe municipal de la capital alterna, quien -por las dudas- mantiene el teléfono encendido a toda hora. Eso sí, con la cabeza siempre metida en el mandato del Gobernador: la única forma de ascender es gestionando.