Enroque corto en Río Cuarto

Por Gabriel Marclé y Julieta Fernández 

 

“Bullrichmanía”

Julián Chasco

La cronista recibía unas fotos que le enviaba un informante de Juntos por el Cambio. Allí se veía a un grupo de dirigentes y militantes cordobeses, entre los que se encontraba el dirigente moldense y fundador del PRO Córdoba Sur, Julián Chasco. 

Informante: Creo que ya es sabido que Chasco es el referente de Bullrich en el interior provincial. Incluso se lo ve en las giras de la ex ministra como su asesor en temas relacionados al agro. En la foto se lo ve junto a dirigentes y militantes de Córdoba que se quieren subir a la “Bullrichmanía”, por lo que dice el cartel que sostienen. 

Periodista: ¿Sería algo así como la “santileta” de Diego Santilli? (risas)

I: Quizás (risas). Pero hablando seriamente, me puse a chusmear un poco el tema de los muchachos del PRO regional y cómo van a comenzar a moverse. Sabemos del grupo bullrichista pero poco se ha dicho sobre si habrá un ala larretista. 

P: Hace no mucho tiempo vinieron dirigentes cordobeses afines a Larreta. Aunque poco se mostró al respecto. 

I: Por lo que me han dicho, habrá que esperar un tiempo más hasta que algunos “formalicen” su pertenencia. Si es que efectivamente lo hacen, claro. Parece que hay ciertas especulaciones detrás de esto y por eso hay algunos dirigentes amarillos que todavía no se la juegan del todo. Quizás si el jefe de gobierno porteño hubiese venido a la Expo Rural, veríamos quienes son los primeros riocuartenses en escoltarlo. Una lástima, porque la verdad que hay un poco de intriga con ese tema… 

P: Cuando vino (Oscar) Agost Carreño se mostró junto al tribuno de cuentas, Manuel Betorz. 

I: Quizás él hubiese estado entre los que le hubiesen dado la bienvenida a Larreta. Ojo, no descarto que haya habido riocuartenses en Córdoba Capital para bancar a Horacio en su última visita. Pero quizás fueron de incógnitos (risas). 

 

Llamosas se queda (por ahora)

Ni bien se conocía la noticia sobre los cambios en el gabinete provincial, el periodista consultaba rápidamente con el dirigente del llamosismo para preguntarle sobre la reacción del intendente.

Periodista: ¡Qué mañanita! ¿No? Imagino que deben estar sonando mucho los teléfonos.

Dirigente: Hay mucho ruido por acá, eso seguro. Pero por suerte nosotros estamos tranquilos. Creo que los cambios le van a venir bien a la gestión.

P: Igualmente, yo le pregunto a usted para saber si al intendente (Juan Manuel Llamosas) le ha sonado el teléfono por estas horas. Le soy directo, quería saber si lo consultaron para ver si agarraba en alguna de las carteras vigentes.

D: Según estuve preguntando, por ahora no han llamado. Estoy como usted, atento. Parece que no, pero todo puede ser en momentos como este. De todas maneras, creo que el intendente debe estar muy tranquilo y ocupado en lo suyo.

P: ¿Usted dice que no está pendiente de si lo llaman?

D: Yo no dije eso, solo que está programado para gestionar, gestionar y gestionar. Si le llega un llamado, seguramente lo atenderá. Pero si se distrae, esto le puede jugar en contra. Las cosas se manejan en Córdoba y no hay nada que se pueda hacer, más que laburar en lo que cada uno puede.

P: Lo noto muy seguro de que a Llamosas no lo van a llamar para ocupar algún Ministerio o secretaría.

D: De secretario, estoy cien por ciento seguro que diría que no. “Puesto menor”. Sería absurdo que al intendente de la capital alterna lo pongan a la altura de un cargo que se lo pueden dar a un jefe comunal de pueblo. Ahora, si es para ministro, no sería tan tajante. Igual, le digo, mi intuición me dice que el gobernador no querría perder a un referente territorial tan importante. Estaría quemando una carta importante para lo que viene.

P: No es el primero que me dice esto. 

D: Imagino que no es tan difícil de calcular el efecto que podría tener eso. Dejaría a la segunda ciudad de Córdoba a merced de dirigentes que no tienen la espalda de Llamosas, arriesgando el caudal electoral para el año que viene. Pero, bueno, nunca se sabe lo que puede pasar. El intendente no debería apagar el celular. Por las dudas (risas).

 

“Se hizo el sorprendido”

El informante se comunicaba con el periodista, a quien se había encontrado minutos antes en la sede de Bomberos Voluntarios para cubrir el encuentro con el secretario Claudio Vignetta.

Informante: ¿Se fue de Bomberos? ¡Se perdió un momento desopilante!

Periodista: No me quedé hasta el final. ¿Me tengo que lamentar?

I: No, porque yo vi todo y por eso se lo cuento. Resulta que al secretario Vignetta le preguntaron por la salida de Alfonso Mosquera del Ministerio de Seguridad. Después de todo, era su superior.

P: ¿Y qué dijo?

I: Metió cara de confundido y dijo que no estaba al tanto de lo que le estaban preguntando. Para mí que se hizo el sorprendido. No puedo creer que un funcionario no esté al tanto de semejante movimiento, mucho menos si lo involucra de alguna forma. Tal vez su reacción fue genuina y se enteró por la prensa que tenía jefe nuevo.

P: ¡Qué momento! Ahora… yo me pregunto, ¿no se supone que los anuncios que hizo para Bomberos se deberían haber consensuado con el ministro? A menos que su salida haya estado firmada hace rato.

I: Opino lo mismo que usted. Mosquera estaba ido desde antes que esto. De hecho, Vignetta se encargó de aclarar que fue el Gobernador en persona quien lo mandó a escuchar a los Bomberos y quien hizo el ofrecimiento de aumentar la partida destinada a los cuarteles.

 

La “ligó” Rins

La periodista dialogaba con un informante sobre la reunión que tuvo lugar en la Sociedad Rural respecto del enterramiento sanitario. 

Informante: Tengo conocidos que fueron a la reunión que se hizo en la Sociedad Rural por el tema del enterramiento. A que no sabe quien la ligó… 

Periodista: Entiendo que asistieron vecinos de la zona así que supongo que el Municipio fue el blanco de las críticas. 

I: No exactamente. En realidad, algunos se desquitaron con el defensor del Pueblo (Ismael Rins). 

P: Epa, ¿por qué razón?

I: Habrá visto que hoy (por ayer) los concejales visitaron el enterramiento para ver el estado en el que se encontraba. Resulta que no sólo fueron invitados los ediles sino también el ombudsman. Le llevaron una nota en la que lo invitaban y le planteaban si podía ser una especie de “mediador” con el Ejecutivo. Básicamente, lo que se suele esperar de ese rol. Según comentaron estos vecinos, el defensor los atendió en persona pero les dijo que no iría y que tampoco podría mediar porque “el tema ya está cerrado”. 

P: Puede que el margen de acción no sea muy grande a esta altura pero entiendo que esa respuesta caiga mal a los vecinos. 

I: Me atrevo a decir que al defensor se le pusieron bastante rojas las orejas. Fue una reunión muy convocante con gente de la propia SRRC, Federación Agraria, la Fundación 2030, Bomberos, vecinos autoconvocados y también concejales y dirigentes. Más de un correligionarioestuvo allí.