Salir por arriba: para Schiaretti, no perdió HpC; ganó la gestión

El gobernador habló del resultado electoral en Marcos Juárez. Para explicar la derrota de su lista esgrimió la lógica de las gestiones bien valoradas.

Por Yanina Soria

Después de unos días de silencio, el gobernador Juan Schiaretti se refirió ayer a lo sucedido en la ciudad de Marcos Juárez el último domingo. El mandatario, protagonista de la campaña local a favor de Verónica Crescente y Eduardo Foresi, explicó la victoria ampliamente beneficiosa para Juntos por el Cambio, mediante una lógica que no se condice con la estrategia electoral que desarrolló hasta hace apenas unas 72 horas Hacemos por Córdoba en esa ciudad

Los 17 puntos que terminaron separando a Sara Majorel y Pedro Dellarossa de los candidatos de Unidos por Marcos Juárez empujaron a una reinterpretación del escenario local y del comportamiento del electorado: “Se dio la lógica. En una elección municipal donde las actuales autoridades tienen una aprobación cercana al 70 por ciento, generalmente se ratifica a quienes están conduciendo la ciudad”, dijo ayer el mandatario desde la ciudad de Bell Ville. 

Curioso. Si en el Panal entonces asumían de antemano que, por ese motivo, la favorita era la lista del oficialismo ¿por qué se permitió tal sobreexposición del mandatario en una elección local en la que el peronismo corría con tal desventaja? En verdad, lo que mostraron fue todo lo contrario. Se vio a un oficialismo provincial convencido de que esta vez podría dar el batacazo y cantar triunfo en el kilómetro cero de Cambiemos. 

Naturalmente los candidatos de una elección juegan a fondo, es decir, Crescente y Foresi estaban obligados a dejarlo todo en la cancha; sin embargo, lo que llamó la atención fue la vehemencia con que militó la campaña el propio gobernador, inusual en él para una elección del interior, y en una ciudad con menos de 30 mil habitantes. Marcos Juárez lejos está de ser un distrito determinante en el mapa electoral de la provincia. La razón, aunque no se lo reconozca por lo alto, fue que para el peronismo ganar la localidad cargada de simbolismo político era un objetivo importante. Un impulso en lo provincial y un envión en lo nacional. 

Lo cierto es que no pudo ser e incluso, el escenario de la derrota fue peor del que habrían imaginado. Sobre el final de la campaña, también desde el peronismo hablaban de un final abierto producto de la paridad que mostraban las encuestas propias y ajenas; lo cierto es que la realidad superó ampliamente los pronósticos trazados de uno y otro lado. 

Schiaretti se refirió ayer también a las encuestas. “Evidentemente se han equivocado todas, no debo ser yo quien analice porqué sucedió. Porque la lógica es la que dije, si hay una elección a intendente y alguien tiene una aprobación del 70 por ciento, la sociedad le va a seguir confiando la conducción de la ciudad, lo mismo pasa cuando se elige al gobernador. Es algo que los cordobeses aplicamos siempre, y siempre distinguiendo cuando se elige una cosa u otra», opinó desde el departamento Unión. 

“En el caso de la ciudad de Marcos Juárez hace cuatro años el intendente Dellarossa sacó el 54 por ciento, ocho meses después fue la elección a gobernador y yo saqué el 65 por ciento de los votos”, recordó. 

En definitiva, al peronismo le sirve agitar la lógica de la gestión valorada como estrategia anticipatoria para el ´23; tanto Schiaretti como el propio Llaryora repiten que no hay mejor campaña que la propia gestión. 

 

Otra vez en Bell Ville

En tres semanas, el gobernador Schiaretti visitó dos veces la ciudad de Bell Ville que conduce el radical Carlos Briner, lo hizo para inaugurar y anunciar nuevas obras. En estos días, pasaron también el intendente de Capital, Martín Llaryora, y el vicegobernador Manuel Calvo. Todos en clave de visitas institucionales, pero acumulando fotos políticas que alimentan las especulaciones en tiempos de pre temporada electoral. El intendente de la ciudad de Unión es uno de los que está en el radar del PJ para sumar a un eventual armado transversal mirando al 2023; pues lo de partir la alianza de Juntos por el Cambio en Córdoba asoma como una necesidad cada vez más imperiosa para consolidar las chances de Martín Llaryora como el próximo sucesor de Schiaretti en la Provincia. 

Lo cierto es que ayer el gobernador volvió a la ciudad que gestiona Briner para firmar un convenio para la ampliación y refuncionalización de la planta de líquidos cloacales. Esta obra permitirá optimizar el tratamiento de los efluentes, mejorando la calidad de vida de 37.000 habitantes actuales, con una proyección de más de 46 mil a futuro.

“La Provincia siempre ayuda a que mejoren los sistemas cloacales porque estas obras -que no se ven- son vitales para el cuidado del medio ambiente y la salud. Con el tiempo precisan ser refuncionalizadas y deben ampliarse”, señaló el mandatario provincial.