Un estímulo sonoro diferente

Con sólo repasar los titulares de la prensa musical inglesa se puede encontrar al menos un hit que es elegido como el “tema del verano”, cuya difusión lo ha llevado además a encabezar los charts británicos durante varias semanas: se titula “Afraid To Feel” y es interpretado por LF System.

J.C. Maraddón

Tan entretenidos estamos con los géneros musicales urbanos en esta región de planeta, que no hemos prestado demasiada atención a lo que sucede por estos días en el mercado discográfico de Gran Bretaña, donde se encuentran atravesando la temporada estival, que suele ser la proveedora de futuros hits que luego descargan su energía sobre nuestro hemisferio. Antes de que finalice este mes, habrá al menos una canción que por consenso será declarada como “tema del verano” y que gracias a ese título debería tener vía libre para sonar en las discotecas de todo el mundo por lo menos de aquí hasta fin de año.

La que estamos atravesando no es una circunstancia más: después de un par de periodos veraniegos atípicos, signados por el fantasma de la pandemia del coronavirus y las contraindicaciones de cualquier actividad social, la situación ha retomado ciertos visos de normalidad. Y las ansias de diversión y entretenimiento acumuladas durante el último bienio han explotado en los sitios de veraneo de Europa, donde las energías juveniles descargaron su ímpetu en las pistas de baile como si no hubiera un mañana. La ocasión ha sido propicia para chequear hacia dónde está enfilando el sonido de las discotecas.

Con sólo repasar los titulares de la prensa musical inglesa se puede encontrar al menos un hit que es elegido como el que sonó con mayor intensidad en los meses del estío europeo, cuya difusión lo ha llevado además a encabezar los charts británicos durante varias semanas. Se titula “Afraid To Feel” y es interpretado por LF System, una dupla de deejays escoceses conformada por Conor Larkman y Sean Finnigan, quienes irrumpieron no hace mucho tiempo en la escena bailable del Reino Unido a través de una serie de producciones que apelan a la siempre efectiva técnica del sampler.

Como viene sucediendo desde el arranque de este tercer milenio, no cabe esperar demasiadas novedades de este flamante suceso. Para empezar, está enteramente basado en una canción de 1979, «I Can’t Stop (Turning You On)», del grupo funk estadounidense Silk, en la que se luce la vocalización de Debra Henry. A esa pieza no demasiado conocida de la disco music, los LF System la aceleran y ralentan, adosándole en los tramos más potentes una rítmica house que nos remonta unos 30 años hacia atrás, cuando ese género de la electrónica estaba presente en la mayoría de los singles pop que se colaban en los boliches.

Como si ese doble revival no fuese suficiente, el videoclip de “Afraid To Feel” recicla la cultura de los balls que germinó en la escena queer neoyorquina de finales de los ochenta y que se cristalizó en un estilo coreográfico denominado “vogue”, al que Madonna universalizó poco después. En vez de Larkman y Finnigan, el video nos muestra a personajes andróginos que se agitan y aproximan con movimientos sensuales, en un producto audiovisual que en otras épocas podría haber sido provocativo, pero que en la actualidad no es sino uno más dentro de la oferta accesible para todos.

Contrasta esa apuesta danzante que envuelve a las islas británicas con las modas que se adoptan en el cono sur, poseedoras de una estética mucho más disruptiva, sin tener en cuenta las críticas que pueda merecer la calidad de sus composiciones. Habrá que esperar hasta que el sol empiece a calentar las pieles por estos lados, para comprobar si ese fenómeno que prendió en el norte del planeta se desplaza hacia estas latitudes como suele suceder todos los años. O si esta vez las necesidades juveniles de movimiento corporal requieren por aquí de estímulos menos parecidos a los del Primer Mundo.