Marcos Juárez: JxC endurece estrategia para lograr remontada

El intendente del PRO, Pedro Dellarossa, no criticará a Juan Schiaretti, pero introduce el interrogante sobre quién será el garante de las obras que prometió su rival, Verónica Crescente. Larreta posterga su visita, con encuestas todavía desfavorables para el oficialismo municipal.

Por Yanina Passero

Pedro Dellarossa, intendente y candidato de Juntos por Marcos Juárez

La campaña municipal en Marcos Juárez ingresó en su etapa medular. Juntos por el Cambio, expresado en el binomio Sara Majorel-Pedro Dellarossa, cuenta con cuatro semanas para achicar una distancia que promedia los diez puntos por debajo de los retadores de Hacemos por Córdoba, Verónica Crescente y el nutricionista y Eduardo Foresi. El actual intendente macrista y candidato a primer concejal aguarda fuerte presencia nacional y provincial en el kilómetro cero de la alianza amarilla, radical y juecista. 

Moverán las dos bandas para generar la expectativa de una continuidad anclada en la posibilidad de que los aliados regresen nuevamente al poder central, ante las dificultades evidentes del Frente de Todos; y la consolidación de Juntos en la provincia, que los coloca como competidores firmes para acceder al Panal, en un contexto de renovación peronista tras 25 años de la llegada de José Manuel de la Sota y Juan Schiaretti al poder. 

Ahora bien, el discurso del oficialismo se endurecerá, en esta necesidad impensada de plantear una campaña a la defensiva. Dellarossa sostiene en público que la garantía de la continuidad de la gestión reposa en el equipo que gobierna hace ocho años, en un intento de desdramatizar el impacto en el tablero político el involucramiento del gobernador Juan Schiaretti en la escena, luego de que decidiera aprovechar la salida de Crescente del gabinete municipal y la ruptura de la relación de trabajo con el hombre del PRO. 

Dellarossa ubica en la mira al intendente de Córdoba, Martín Llaryora. Con sorna, el hijo del histórico intendente vecinalista dice que las propuestas de Crescente tienen garantía de un año, aludiendo a la inevitable salida del gobernador del poder provincial, impedido por las reglas democráticas a acceder a un tercer mandato consecutivo. “Todos los anuncios de Verónica Crescente, como las 250 cuadras de asfalto, las 400 soluciones habitacionales, el nuevo centro de atención a la salud y la radicación del basural, tendrán el absoluto respaldo de la Provincia”, había dicho Schiaretti días atrás. 

Dellarossa plantea en sus recorridas la incógnita a futuro: ¿el sanfrancisqueño, siempre y cuando gane la gobernación, cumplirá con los compromisos asumidos por Schiaretti? En las filas de Crescente ya amasaban la réplica con gestiones para que Llaryora hiciera escala en Marcos Juárez antes del cierre de la campaña. Por el momento, se gestionan reuniones, aunque no se sabe dónde serán para compartir experiencias y acuerdos. La movida incluye a otros intendentes de ciudades importantes. 

Sobre una posible escala de Llaryora a la ciudad electoral, la información era confusa. Se sabe que había comprometido su presencia al Congreso de la Producción Agroindustrial Argentina, que se desarrollará del 23 al 25 de agosto, pero se canceló su participación y esperan al gobernador. Por el momento, no hay agenda concreta, aunque desde el entorno del jefe del Palacio 6 de Julio afirman que “seguramente irá”, sin mayores precisiones. 

Larreta, posterga

Por su parte, Dellarossa recibirá esta semana al jefe de Hacemos por Córdoba en el marco del desarrollo del polo tecnológico de la ciudad, mientras aguarda refuerzos nacionales, cuyo impacto en la movilización de voto es indeterminado. Esta semana será el turno del exministro de Transporte, Guillermo Dietrich. 

La agenda será amplia, como se adelantó desde estas páginas. Patricia Bullrich, María Eugenia Vidal, Gerardo Morales, Ricardo López Murphy, entre otros referentes, llegarán a la productiva localidad del sudeste cordobés para apoyar a Majorel. Incluso, se ilusionan con que el expresidente Mauricio Macri utilice parte de su visita para visitar el lugar del comienzo, a fines de este mes. 

Hay incertidumbre sobre la participación presencial del jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Sucede que, en principio, iba a viajar el 12 de agosto y, por problemas de agenda, postergó al 26. Ahora, el lugar se reservó para el viernes 2 de septiembre. 

Las versiones explicativas son encontradas. Varios desdramatizan la situación y advierten que mueven una semana la visita para “no chocar” con Macri. Confían que podrán escoltar al presidenciable por la ciudad (necesario, en el marco de la nacionalización de la estrategia de campaña y porque el alcalde asoma como el mejor posicionado para alzarse con la candidatura en la interna cambiemita). Otros, indican que el equipo de Larreta desalienta la incursión porque todavía la brecha en las encuestas es muy alta para jugar fuerte en un potencial escenario de derrota. 

No es la primera vez que Larreta posterga sus compromisos allí. Con motivo del Mundial de Tango, que tuvo a Marcos Juárez como subsede regional en la fase de eliminatorias, Larreta canceló el viaje justo cuando explotaba la crisis política en el gabinete de Dellarossa con la salida de Crescente.