Intendentes K evalúan alianzas en medio del dilema por la “Re-Re”

El kirchnerismo maniobra en la región, mientras HpC tienta a los intendentes para sumarse al “Llaryora 2023”. En Las Higueras, Alberto Escudero se mueve como si ya estuviera habilitada su participación en las elecciones del 2023. Martín Toselli en Bulnes y Gastón Tomatis en Las Acequias dejan abierta la puerta al proyecto schiarettista buscando garantizar su supervivencia con la aprobación de la “Re-Re”.

Por Gabriel Marclé

Alberto Escudero (intendente de Las Higueras) recorrió obras de Nación junto a la diputada Gabriela Estévez y volvió a mostrarse enfocado en su reelección.

La realidad de los intendentes del sur cordobés afiliados al Frente de Todos se encuentra cruzada por los temblores en Casa Rosada, la incertidumbre, el temor al fin de ciclo y la tentación que genera la alternativa schiarettista con promesas de supervivencia garantizada. Aunque sean pocos, los jefes municipales en cuestión -especialmente los del departamento Río Cuarto- entienden que representan tanto al último fortín K en el sur cordobés, pero también que representan a una zona codiciada por el PJ cordobés dominante para construir tanto el proyecto presidencial de Juan Schiaretti como el provincial de Martín Llaryora.

En este sentido puede nombrarse a Alberto Escudero, el intendente de Las Higueras que se presenta con firma propia para ganar margen de acción entre el Gobierno Nacional -su principal sponsor- y el Panal, que históricamente ha mostrado interés en la propuesta del jefe municipal. También aparecen las figuras de Gastón Tomatis (Las Acequias) y Martín Toselli (Bulnes), declarados militantes del Frente de Todos que tienen a la diputada K Gabriela Estévez como referente territorial, pero se mantienen expectantes ante la posibilidad de un acuerdo estratégico con Hacemos por Córdoba. Con lo suyo, cada uno evalúa el camino a seguir en un tramo del 2022 que presentará sendas definiciones del rumbo electoral que apuntará al 2023.

Lo que podría entenderse como una encrucijada o una amenaza de contradicciones explícitas, en realidad se presenta como una oportunidad favorable para intendentes que reconocen la necesidad de ambos frentes -el nacional y el provincial- para seguir vigentes en sus distritos. Allí es donde aparece la cuestión de la “Re-Re” en Córdoba, el proyecto que avalría la continuidad de los mencionados intendentes, pese a que el año próximo cumplirán con el límite de mandatos. El titubeo en torno a ese proyecto genera nerviosismo en los mandatarios K que se mueven al borde del precipicio, pero sin dejar de mencionar la posibilidad de su reelección.

El caso más icónico en esta cuestión es el de Alberto Escudero. El intendente de Las Higueras enfrentó más de un escollo en el último año y medio, pero alienta la posibilidad de su reelección en cada oportunidad que tiene. Algo de esto se observó en los últimos días, cuando recibió la visita de Gabriela Estévez para recorrer obras que Nación desarrolla en la localidad del Gran Río Cuarto y donde el mandatario reflotó una idea que parecía olvidada.

“Queremos ser ciudad, algo que está próximo a ser declarado”, afirmó Escudero sobre el proyecto con el que pretende cambiar la definición de su localidad con la expectativa de trabajar en una renovada Carta Orgánica que vuelva a foja cero el conteo de mandatos, situación que podría generar una apertura para convertirse nuevamente en intendente. Pero más allá de esta cuestión, el de Las Higueras también sigue de cerca la situación de la “Re-Re”, cuestión por la que ha coqueteado de manera explícita con el Gobierno de Córdoba.

“Pareciera que Escudero sabe algo que el resto no, como si ya tuviera la noticia de que la Legislatura va a permitir la re-reelección. Si no, resulta difícil explicar por qué sigue insistiendo con su candidatura”, referenciaba un dirigente de la línea opositora al intendente que viene de varios golpes, entre escándalos judiciales y fuertes internas que lo han debilitado.

Claro que la situación de los demás intendentes, como Tomatis -dirigente de la Federación Argentina de Municipios integrada por intendentes K de todo el país- y Toselli no varía mucho de la que se presenta en Las Higueras. Más allá de su fidelidad al proyecto del Gobierno Nacional y de su cercanía a dirigentes como Máximo Kirchner, los intendentes piensan en que la supervivencia dentro de la Córdoba anti-K requiere de una mayor apertura: el schiarettismo es el único capaz de garantizarles la continuidad.

De la misma manera que ocurre en otros lugares de la provincia, los intendentes de Las Acequias y Bulnes ya habrían mantenido acercamientos con la alternativa que pone a Martín Llaryora como el candidato de la continuidad de HpC. Por el contrario, los intendentes se habrían alejado de la campaña de Martín Gill, aunque gran parte del peronismo cordobés considera que al final de cuentas todos terminarán jugando para el mismo equipo.

Eso sí, cualquier movimiento de afiliación al schiarettismo/llaryorismo todavía permanece oculto para Tomatis y Toselli. Ayer, durante la celebración del cumpleaños nº 116 de Bulnes, no hubo representantes del Gobierno de Córdoba en el acto central que tuvo una primera fila copada de dirigentes K, entre ellos la diputada Estévez. Si hay acuerdo, que -por ahora- no se note.