Pese a Carrió, el Panal se entusiasma con nuevas fotos “panschiarettistas”

Ayer corrieron versiones de que el senador Martin Lousteau vendría a Córdoba en una visita postergada, y que pasaría por el Panal. Qué dicen en el schiarettismo y en el deloredismo sobre las visitas de radicales al gobernador.

Por Bettina Marengo

El Panal se entusiasma con una nueva foto para el diagrama de flujo del gobernador Juan Schiaretti, porque está prevista una visita del senador radical Martín Lousteau que, según le dijo a este diario una alta fuente de ese sector de la UCR, podría concretarse en breve. El dirigente de CABA hace tiempo tiene previsto un recorrido por Córdoba, pero la novedad es que haría escala en el Panal, haciendo cierto, tal vez, las anunciadas reuniones del mandamás cordobés con dirigentes no peronistas que se sientan fuera de la grieta, para sumar a un posible armado nacional. “Facundo Manes está de gira por el interior (estuvo en Tucumán y sigue por Mendoza, San Luis y San Juan) y no sería raro que Lousteau viniera. Cambiemos está explotado”, dijo una fuente cercana al mandatario, sin mostrar sorpresa. Manes, que es la figura del radicalismo nacional más cercana a Schiaretti, coincide con Lousteau en el deseo de que el centenario partido encabece listas en 2023, el primero para la presidencia y el segundo para la jefatura de gobierno de CABA. Eso los pone a ambos en enfrentamiento con el PRO, sobre todo al jefe de Evolución respecto a Horacio Rodríguez Larreta, que tiene sus propios planes y candidatos para la ciudad.

El schiarettismo mira con atención la interna por ahora sin techo que se desató en Juntos por el Cambio tras las denunicias de Elisa Carrió, quien acusó a una parte del espacio de integrar una suerte de “panperonismo”, por lo tanto desechable, frente al “panrepublicanismo” que ella encarna junto a Mauricio Macri y que es, entiende, el verdadero espíritu de JxC. Ese panperonismo está dado, según la jefa de la Coalición Cívica, por la cercanía de algunos dirigentes como los diputados nacionales Rogelio Frigerio, Emilio Monzó y Manes, y el gobernador jujeño Gerardo Morales, con el ministro de Economía y nuevo hombre fuerte del Frente de Todos, Sergio Massa. En cualquier caso, Lousteau también podría ingresar a ese conjunto, toda vez que fue funcionario de Felipe Solá y ministro de Cristina Kirchner. Lilita, que cruzó varias veces al senador por su tensión con Mario Negri, lo tiene en cuenta.

No habló de Schiaretti Carrió, pero el miércoles el senador Luis Juez dijo en el canal TN que cada uno tiene que explicar lo suyo y recordó que muchos dirigentes radicales vinieron a Córdoba a reunirse con Schiaretti y que “esta semana vendrán otros”. “Pero el radicalismo de Córdoba quiere ganar Córdoba y lo vamos a lograr si nos mantenemos juntos y seguimos espalda con espalda”, advirtió a sus socios mediterráneos.

Lousteau es el referente nacional del diputado nacional Rodrigo de Loredo, que sigue sin definir qué cargo quiere disputar en Córdoba el año que viene, pero en los últimos días empezó a dar señales de que realmente le interesa la Gobernación, como a Juez. Un giro que seguramente le caerá pesado al jefe del Frente Cívico.

Para el schiarettismo, una foto de Lousteau con el jefe del Panal no ofrece contradicción con el tema provincial, porque evalúan que en este caso son miradas nacionales que prevalecen sobre la provincial. Mirada ombliguista, claro, porque toda visita nacional de JxC acumula para los cordobesistas: puede horadar a Juez y factura por estos días en Marcos Juárez, donde las elecciones son en un mes.

En este marco, el intendente de Río Tercero, el deloredista Marcos Ferrer, ponderó fuerte a Schiaretti como dirigente del “peronismo republicano” que garantiza gobernabilidad, y relativizó que las acusaciones de “panperonismo” de Carrió vayan a surtir el efecto de suspender las visitas de radicales a Schiaretti. Al contrario, en una nota que dio ayer a Radio Nacional Córdoba sostuvo, casi abriendo la puerta a una posible cita entre el gobernador y Lousteau, que hay que acostumbrarse y desdramatizar el hecho de que dirigentes radicales visiten al mandatario, porque “la política de Córdoba es independiente de la nacional”, en una primera alusión desde la UCR provincial de que el año que viene puede haber combinaciones de armados políticos que no respondan a la misma lógica. No es un dato menor, en momentos en que el oficialismo está ensayando fechas electorales, dato clave para las estrategias de los espacios políticos.