Macri reafirma armado con “campaña de proximidad” en Córdoba

Primero, recibió en su despacho a Gustavo Santos. El martes fue el turno de Soher El Sukaria. Les pidió estar cerca de la gente y fortalecer al PRO. Este mes, volverá a recorrer la provincia con una gira de 24 horas.

Por Yanina Passero

El expresidente Mauricio Macri continúa enviando señales confusas sobre su futuro político, mientras la interna de Juntos por el Cambio está al rojo vivo por las incendiarias declaraciones de la cofundadora de la entente, Elisa Carrió. Dijo ante empresarios que “por ahora no” evalúa ser candidato en el 2023, pero camina el conurbano bonaerense. Sus movimientos, de momento, pueden leerse en clave de interna amarilla. 

Macri suma presión interna al PRO, también en Córdoba. En la simbología macrista, las reuniones con dirigentes en su oficina, que terminan con foto y, en el mejor de los casos, con posteo en redes, sirven para enviar mensajes a los miembros del espacio, también a los aliados. 

La semana pasada recibió al diputado Gustavo Santos, quien fuera (es) su precandidato a gobernador de Córdoba. El registro coincidió con la reactivación de la campaña del experto en turismo, rumbo al 2023. En momentos donde el senador Luis Juez parecía tener el radicalismo a sus pies, como nunca antes, la dupla del PRO reafirmó su expectativa en el territorio clave para las ambiciones nacionales de cualquier miembro de JpC. 

Santos volvió con la consigna de trabajar para fortalecer al PRO. La segunda etapa del plan de trabajo lo trajo la diputada Soher el Sukaria. Hace horas, Macri se reunió en su despacho con otra precandidata de sus filas. La aspirante a la intendencia de la ciudad mantuvo un largo encuentro con el expresidente. 

Como es habitual, de estos encuentros se sabe que el análisis de la coyuntura nacional domina los primeros intercambios, para pasar a las realidades locales. Macri pidió desarrollar “la agenda de la gente” y “defender los valores del PRO”. En concreto, sugirió a sus alfiles que intensifiquen la “la campaña de proximidad” en esta previa electoral. 

El empuje vendrá con la confirmación de su gira provincial. Fuentes amarillas anticiparon a Alfil que este mes habrá desembarco con una gira de 24 horas. 

La ratificación de su mesa de armadores/candidatos y el regreso después de varios meses sin agenda en su “segundo hogar” debe leerse en espejo a las avanzadas de dos presidenciables PRO, Larreta y Patricia Bullrich. 

El jefe de gobierno porteño fue más eficiente en atraer a macristas a sus filas. Aprovecha la expectativa que genera la supuesta ventaja que tiene sobre sus conmilitones en una interna para aspirar dirigentes. Incluso, se muestra cercano (pero no invasivo) con referentes como Santos y El Sukaria, a quienes también apuntala. Es de esperarse que esta línea se incline por este polo, si Macri depone su ambición por un “segundo tiempo”. 

En tanto, la exministra de Seguridad está a punto de iniciar una táctica defensiva en la provincia en la que le dobló la muñeca al propio Macri, al apoyar la lista de Juez y Rodrigo de Loredo en las Primarias Abiertas del año pasado. Recuperar el atractivo entre la dirigencia y lograr el respaldo del Círculo Rojo, entre sus objetivos. 

Más allá de los movimientos de otros referentes del PRO, Macri busca incidir con fuerza en las listas de Córdoba. Genera atención sobre sus alfiles con estos mítines políticos. Nadie sabe si buscará la presidencia, aunque en el mundillo de JpC afirman que el exjefe de Estado no competirá, pero peleará por la lapicera en el armado de las listas de los distritos más importantes del país. 

Lo cierto es que ya asoman diferencias de “método”. Por ahora, Macri mantiene la coherencia con respecto a la relación que mantuvo durante su gestión con el peronismo que lidera el gobernador Juan Schiaretti. El último dato revelador de esto puede observarse en el desmarque del PRO al último comunicado de la Mesa de JpC plagado de duras críticas al jefe del Panal, con motivo de la invitación a un proyecto común del radical Facundo Manes. 

Larreta se inscribía en esta línea, incluso intentó sumar a Schiaretti hasta último momento, pero no cedió a los supuesto pedidos de “meter la cola” en la interna de Juntos. En el larretismo no abandonan la idea de un gran acuerdo, pero entienden que las condiciones no están dadas. Luego de eso, el porteño abrazó a Juez y le ofreció una visita guiada por dependencias del Gobierno de la Ciudad. El precandidato a gobernador tiene elementos para agitar temores en el PJ sobre la madurez de la alianza para evitar que la foto de 2019 se repita.