Anuncios para jubilados nacionales llegan cuando el haber mínimo es el más bajo en 15 años

Para el próximo trimestre, el Índice de Movilidad Jubilatoria es de. A eso se le suma un bono de, el que había sido prometido por Sergio Massa en su asunción. Se financiará con un anticipo de Ganancias de las empresas.

El Gobierno anunció la suba para el próximo trimestre de 15,5% (conforme al Índice de Movilidad Jubilatoria) y, a la vez, un bono de $7000 por tres meses para reforzar esos ingresos. La movida se da cuando el haber mínimo que perciben los pasivos está en los niveles más bajos de los últimos 15 años.

A mediados de mayo pasado, el organismo anunció el incremento del 15 por ciento para el trimestre que va entre junio y agosto que llevó el haber mínimo jubilatorio a los actuales $37.524,96. El bono, en cambio, será financiado por el adelanto del Impuesto a las Ganancias para 2000 grandes empresas, con la que se espera recaudar $200.000 millones.

¿Qué explica ese piso? En buena medida, las moratorias. Semanas atrás, el presidente Alberto Fernández, por decreto, prorrogó hasta el 31 de diciembre la moratoria previsional. La extensión quedará sin efecto si antes entra en vigencia la nueva que se discute en el Congreso. La decisión se da en un contexto en el que, a marzo de este año (último dato oficial disponible), seis de cada diez jubilados accedieron a su beneficio a través de una moratoria.

Desde el 2002 el total de beneficiarios titulares de jubilaciones y pensiones del SIPA (Sistema Inte-grado Previsional Argentino) creció 88% y son 5,7 millones. Las moratorias permitieron que mu-chos trabajadores, formales e informales, que no cumplen con los aportes necesarios, puedan ac-ceder a los beneficios del sistema contributivo.

Un estudio del Instituto de Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Córdoba repasa que la prestación a la que acceden, en general, corresponde a la jubilación mínima del sistema contribu-tivo, que hoy es de en $37.525 mensuales.

Según datos de Anses, los beneficiarios titulares que reciben ese haber, representan aproximada-mente la mitad del total. Si se considera el universo de pasivos que perciben hasta el equivalente a dos haberes mínimos, el volumen asciende a 63% del global. El análisis de la evolución del haber mínimo jubilatorio, se hizo en base a datos de Anses actualizados a precios de 2022 sobre el IPC de Indec.

En marzo último el haber mínimo tocó su nivel más bajo de los últimos 15 años y, si bien logró recuperarse en junio (debido a la actualización de la movilidad jubilatoria), apenas pudo superar el promedio de los últimos 12 meses.

Medido como porcentaje del PBI, el gasto en jubilaciones y pensiones contributivas está en los niveles más altos desde 2002, indica el reporte. El dato no es menor si se considera que en el acuerdo firmado con el FMI se incluyó la necesidad de una reforma previsional. La revisión del programa fiscal prevé un endurecimiento del ajuste en esta segunda mitad del año.

“Se prevé una caída del gasto de jubilaciones y pensiones como porcentaje del PBI, consistente con la fórmula de indexación existente, vinculada al crecimiento pasado de los salarios y los apor-tes a la Seguridad Social. Dicho esto, los ajustes discrecionales de las pensiones también deben ser evitados” señala el documento. Hace referencia a iniciativas “costosas” (sic) como la que impulsa el Frente de Todos en el Senado.

El incremento del gasto público en jubilaciones y pensiones contributivas va de la mano con el aumento de la masa de beneficiarios más que con el monto del haber. Si bien en los últimos cinco años el total de beneficiarios del SIPA se mantuvo relativamente constante, el salto del gasto fue marcado en los períodos iniciados en 2006 y 2014, años en los que se sancionaron moratorias que sumaron gente.

Además, la eliminación del régimen de capitalización en 2008 para dar paso al actual régimen de reparto, contribuyó al marcado incremento del gasto público después de esa fecha.

De la observación de las altas anuales de jubilaciones resulta que, en el 2014, siete de cada 10 jubilados ingresaron al sistema a través de moratoria. La cifra subió en 2015, cuando 87% de las altas se originaron así. La tendencia se mantuvo a punto tal que siempre esa vía explica más de la mitad de los nuevos beneficios.