Bullrich busca recuperar expectativa en bastión clave

La precandidata a presidenta por el PRO promete patrullar la provincia y apuntalar candidatos “nuevos” para complicar la estrategia de llegada de su oponente, Horacio Rodríguez Larreta. Próxima parada: La Rural de Jesús María y la electoral Marcos Juárez.

Por Yanina Passero

Los operadores de la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, anticipan que la precandidata presidencial buscará bloquear el operativo de seducción que despliega el larretismo y su intención de anticipar entre los cambiemitas una definición por el lado de la vereda en el que se pararán en la interna amarilla por las elecciones nacionales del 2023. 

El jefe de gobierno porteño logró chuparle varios colaboradores a “la piba” y los empoderó, como es el caso del vicepresidente del PRO, Oscar Agost Carreño, también candidato a diputado en la lista que amadrinó y encabezaron Luis Juez y Rodrigo de Loredo. Pero la bronca patricia estalló cuando su precandidato a gobernador recorrió instalaciones de la Policía Científica, en lo que se interpretó como una apoyo claro de Larreta al jefe del Frente Cívico. 

Pese a los malestares evidentes, Bullrich intentará reponer la expectativa sobre su potencial electoral durante los próximos 60 días. Sus acólitos están convencidos de que se reeditará el resultado de la interna entre Carlos Menem y Antonio Cafiero. El recorte histórico (que prescinde del aporte de Eduardo Duhalde) es para reciclar positivamente una desventaja objetiva en su duelo con Larreta. Como reconociera alguna vez el exgobernador bonaerense, el riojano no tenía estructura, pero tenía popularidad. 

Bullrich entiende que ese reconocimiento y penetración social terminarán doblando el brazo del responsable de la Ciudad Autónoma de Buenos Aire. “Tiene fierros y estructura. La gente y el empresariado quieren a Patricia. Larreta es un pecho frío”, explican, ahora sin vuelos históricos.  

La mesa política de Bullrich en Córdoba quedó integrada por la senadora Carmen Álvarez Rivero y su asesor, Sebastián García Díaz; por la diputada Laura Rodríguez Machado y por el radical Oscar Aguad. En el sur provincial, Bullrich depositó su confianza en el riocuartense  Julián Chasco. Como se informara desde estas páginas, el exarmador de Mauricio Macri en la provincia, Nicolás Massot, tendrá un rol de coordinador de la mesa nacional de campaña de Bullrich e injerencia suficiente en las decisiones de bastiones clave. 

A decir verdad, la lista de nombres no desluce con la tropa de Larreta en un bastión clave en un contexto de primarias abiertas en Juntos por el Cambio. El equipo con asiento en calle Uspallata se compone por el mencionado Agost Carreño, el legislador Darío Capitani y el exintendente de Jesús María, Gabriel Frizza. 

Por ahora, boyando están los macristas como Gustavo Santos o Soher El Sukaria hasta que su jefe político resuelva si pretende ser el gran elector del PRO en el 2023 o probar suerte nuevamente como candidato. Se da por descontado que, de declinar la segunda opción, se engordará el pelotón larretista. 

A través de sus adalides, Bullrich moverá nuevamente las expectativas no sólo dentro del PRO, sino hacia afuera, con el objetivo de extender su influencia más allá de los potenciales aliados. Promoverá candidaturas a cambio de apoyo explícito a su proyecto presidencial, situación que supone un problema para Larreta, quien ya ha expresado un objetivo de unidad del 70% que trasciende las fronteras de Juntos. 

Empresarios, profesionales influyentes en sus comunidades y famosos integra el abanico de Bullrich. “Buscamos nuevos candidatos locales”, anticipan el operativo de reclutamiento. 

La bendición a los lanzamientos de Machado, para la gobernación; y García Díaz, para la intendencia, fueron parte del primer amague. En el interior, y en ciudades y pueblos más pequeños, el desaguisado puede terminar atentando contra la necesidad de mantener la concordia. El bloqueo de los internas porteñas que se proponen los aliancistas tendrá su prueba de fuego cuando la pelea cuerpo a cuerpo entre los presidenciables escale. 

En otras palabras, la guerra fría pasa a la trinchera. Larreta y Bullrich hacen jugar su interna en el territorio y esto no será inocuo para el PRO, mucho menos para lo expectables, empezando por Juez que exige que los “popes” digan que quieren ganarle al delfín de Juan Schiaretti, el intendente de Córdoba, Martín Llaryora. Obligará a todos los cordobeses a mantener el equilibrio, en especial, a aquellos que observan su futuro en las listas de diputados nacionales. 

Plan 60 días

Luego de reuniones con sus armadores en Buenos Aires, el “bullrichismo” fijó como objetivo mostrar todo lo que tiene en un acto pautado para fines de septiembre. En este tiempo, la consigna es tender puentes con el Círculo Rojo para lograr financiamiento y caminar enclaves estratégicos. 

La exministra de Seguridad ya fijó agenda para Marcos Juárez, ciudad que celebrará elecciones el 11 de septiembre y que tiene a Larreta como mentor temeroso por la posibilidad de una derrota aliancista. Mientras, mantiene viva la llama con el envío regular de videos para apoyar a la dupla integrada por Sara Majorel y Pedro Dellarossa. 

La visita al kilómetro cero del cambio coincidirá con su presencia en La Rural de Jesús María, pautada desde el 2 hasta el 4 de septiembre. 

Entre tanto, referentes del núcleo patricio de todo el país deberá hacer una escala en la provincia. Diputados, cuadros técnicos e influencers patricios serán los encargados de atraer nuevamente la atención que “la comandante” tuvo mientras el jefe de gobierno porteño sólo se concentraba en su gestión.