Sin fiesta en el mercado, continúa la espera de más precisiones

A nivel local, los empresarios insistieron en la “buena dirección” de las medidas, mientras que los bancos internacionales hicieron advertencias. El campo aguarda si se elimina la condición de liquidar divisas a los 15 días y el Secretario de Agricultura planteó que analizan mejoras en el sistema del "dólar soja".

El ministro de Economía, Sergio Massa, tuvo una reunión con economistas y, después, en su oficina mantuvo un encuentro con un equipo de colaboradores. Los mercados reaccionaron bien pero sin fiesta. Era lo que se esperaba. El dólar blue cerró a $291, siete pesos menos que el miércoles; en cambio el dólar «contado con liqui» (CCL) -operado con el Global 2030- subió hasta los $288,66 mientras que el MEP cedió 0,3%. El Banco Central, por su lado, siguió perdiendo reservas; ayer fueron US$150 millones.

Mientras que, a nivel local, los empresarios insistieron en la “buena dirección” de las medidas, los bancos internacionales hicieron advertencias. “Las medidas económicas desveladas se quedan cortas en un plan de estabilización”, resumió JP. Morgan y Goldman Sachs planteó que “las medidas anunciadas son decepcionantes y no constituyen un plan global y coherente para reequilibrar la economía”.

Hay expectativas de que el Gobierno puede eliminar al campo la exigencia de liquidar las divisas en 15 días. Por lo pronto, el secretario de Agricultura, Juan José Bahillo se diferenció de la postura que había presentado días atrás el presidente Alberto Fernández al tratar de “especuladores” a los productores que retenían el resultado de la última cosecha de soja.

“Los movimientos que hubo en el mercado en las últimas semanas, por las razones que fuera, generan la lógica especulativa y es lógico que el productor sobre todo retenga algo del cereal en un mercado que está inestable y con expectativas de cambios, no digo en el tipo de cambio, pero con algunas medidas que puedan mejorar el valor del dólar por el cual ellos liquidan y en un contexto inflacionario es entendible que ellos retengan”, señaló a El Destape Radio.

Señaló que “hay que generar condiciones de previsibilidad y estabilidad macroeconómica, y despejar del horizonte todas estas cuestiones que enturbian la toma de decisiones y nosotros como autoridad debemos generar la tranquilidad para que haya sobresaltos en estos indicadores y que el productor tome la decisión sabiendo que no se va a arrepentir la semana que viene por algún tipo de variación”.

Sobre la circular que el Banco Central emitió la semana pasada con un nuevo instrumento financiero para acelerar hasta el 31 de agosto la venta de soja por parte de los productores, confirmó que se están analizando alternativas para “mejorar el sistema, sobre todo el proceso de liquidación y acceso del productor al sistema y hacerlo simplificado, más directo y evitar algunos pasos que hacían que no fuera atractivo para los productores desde el punto de vista operatorio”.

Más precisiones

Los analistas del mercado esperan mayores detalles de cómo el ministro conseguirá los resultados planteados como objetivos para su gestión en el corto plazo. A estas críticas también se sumó el banco brasileño BTG, que les dijo en un documento a sus clientes que “el juego de Massa tiene un montón de promesas razonables, pero no tiene carne para sostenerlas”.

“A la espera de los detalles y de las nuevas medidas económicas que se anunciarán en las próximas horas y días, nuestra primera impresión es que los anuncios carecen, una vez más, del aliento y la consistencia necesarios que exigen los retos actuales, quedándose muy lejos de lo que el plan de estabilización requeriría la actual situación macroeconómica”, amplió JPMorgan. Consideró que “frente a la urgencia, seguimos caracterizando la actual respuesta política como un esfuerzo de parcheo, carente de la consistencia y amplitud necesarias para estabilizar la economía”.

Tanto en el caso de JPMorgan como en el de Goldman Sachs indicaron la necesidad de realizar una devaluación del tipo de cambio oficial. La Argentina “necesita una combinación de políticas más convencional y disciplinada para reequilibrar la economía, y eso implica, en primer lugar, establecer una senda creíble hacia la consolidación fiscal estructural y un tipo de cambio que se permita reflejar los fundamentos macroeconómicos, lo que requeriría una audaz reducción de la represión/control financiero”, advierte Goldman Sachs.

Massa en su asunción planteó: “Los shock devaluatorios lo único que producen es pobreza y una enorme transferencia de recursos”. Uno de los ejes de su gestión será fortalecer las arcas del Banco Central y con eso ganar músculo para la política económica y no avanzar en una devaluación de la moneda.