Enroque corto en Río Cuarto

Por Gabriel Marclé y Julieta Fernández

 

La queja del “Toño”

Un informante radical llegaba a la cronista para compartirle las declaraciones del legislador radical y ex intendente, Antonio Rins, respecto del contrato entre el Municipio y la firma tecnológica de la que forma parte el ex ministro de Finanzas, Ángel Elettore. En diálogo con el programa Póster Central, Rins consideró que dicho contrato “fue un error”. 

Informante radical: No lo tenía al “Toño” quejándose de esta gestión pero parece que lo hizo con nada más y nada menos que el intendente Llamosas. 

Periodista: ¿De qué tema se quejó?

I R: El contrato entre el Ejecutivo y la firma de la que forma parte el ex funcionario provincial, Ángel Elettore. Recordará la polémica que se armó con eso hace muy pocos días. Bueno, parece que Rins quiso darle su opinión al propio intendente. Quizás hasta como un “consejo” de parte de quien ya pasó por el sillón de Mójica. Le dijo a Llamosas que “nunca es el momento” para hacer este tipo de contratos. 

P: Igual supongo que el legislador tuvo cierta mesura. No suele hablar mal de esta gestión. 

I R: De hecho, dijo que había políticas de desarrollo local y de fomento de la industria del conocimiento que eran “muy valiosas”. Digamos, le tiró algunas flores a la gestión Llamosas, más allá de la crítica.  Y bueno, dio a entender que el contrato con Elettore básicamente podía tirar todo eso por la borda.

P: Me da la impresión de que muchos radicales no se esperaban este posicionamiento del Toño. 

I R: Me incluyo entre esos. Con tanta presencia en actos del PJ y con un perfil un poco más bajo como líder opositor, resultó algo llamativo que el legislador agarre el libro de quejas. Pero creo que si no fuera por esa entrevista, no hubiera expresado mucho su desacuerdo con el contrato de Elettore. Hubiera quedado en esa charla que él confirmó que tuvo con el intendente. Como dice la frase: “Felicita en público y corrige en privado”. 

 

Tensión por las vacunas

El periodista recibía novedades de su informante en el PJ local sobre una inesperada tensión entre la Municipalidad y el Gobierno de Córdoba. La situación se habría desencadenado por el retrasado inicio de la vacunación Covid pediátrica a niños de seis meses a 3 años.

Informante: Me acabo de cruzar a un compañero que andaba bastante enojado. A las puteadas…

Periodista: ¿Qué le habrá pasado?

I: Parece que andaba nervioso por algo que había ocurrido con el tema de las vacunas. Consulté y parece que desde temprano empezaron a cruzar mensajes entre la Municipalidad y Provincia…y no en buenos términos.

P: Leí que hubo un retraso en la llegada de dosis de la vacuna pediátrica contra el Covid. ¿Será por eso?

I: ¡Dio en el clavo! Estaba previsto que arrancaran el miércoles con esa etapa en Río Cuarto, pero amaneció y todavía no estaban las vacunas. Parece que la gente de la Secretaría de Salud, con Marcelo Ferrario a la cabeza, comenzó a esparcir la versión de que no podían arrancar porque el Ministerio de Salud de la provincia no había enviado las dosis. Ahí fue donde se armó el lío…

P: ¿Respondieron desde Provincia?

I: No directamente, pero solamente para no armar escándalo. Igualmente, me enteré que se cruzaron mensajes entre la Municipalidad y Salud de Córdoba. No es la primera vez que pasaba esto, que se retrasara el plan de vacunación por faltante de dosis, y parece que Provincia cree que el responsable de esta dificultad es el Municipio.

P: ¿Llamosas?

I: No, porque él no administra esta cuestión. Parece que el enojo es con Ferrario porque los hizo quedar mal. Dicen desde Provincia que ellos se hacen cargo de proveer las vacunas, pero que cada municipio debe recogerlas y colocarlas. Se ve que al doctor no le llegó el memo… otra vez.