“Redes sociales : La era de la desinformación y los riesgos para la humanidad “ Capítulo 1 .

Por Luciana Flores *

 

Introducción : La otra cara de la moneda

 “ bajo la excusa de la libertad de opinión, y muchas veces escondidos en la impunidad del anonimato, grupos de poder las utilizan impunemente, con objetivos claros e intereses específicos, que en la mayoría de los casos, se alejan del interés colectivo  “ .

En los primeros 50 años de Silicon Valley, se crearon productos, hardware y software, que eran vendidos a los clientes. Sin embargo, en los últimos 10 años las empresas tecnológicas más grandes han estado vendiendo a sus usuarios. Como no pagamos por los servicios que usamos, los que pagan por ellos son los auspiciantes. Los anunciantes son los clientes. Nosotros somos el bien vendido. Si no pagas por el producto, entonces tú eres el producto”.

“El producto es ese cambio gradual e imperceptible que sufre tu conducta y tu percepción. Cambiar lo que haces, cómo piensas, quién eres. No hay nada más en todo esto que pueda llamarse producto”.

Estas herramientas han creado cosas maravillosas en el mundo. Hay cambios sistémicos importantes que fueron buenos. Sin embargo, hemos sido demasiado ingenuos con la otra cara de la moneda.

En el año 2020, la plataforma Netflix lanzó un documental titulado “El Dilema de las Redes Sociales” en el cual un grupo de ex empleados (gerentes, ingenieros y creativos que trabajaban en el desarrollo, diseño y monetización de estas plataformas digitales), alarmados por los resultados no deseados de sus propias creaciones, emprenden un camino de concientización global acerca de los riesgos ciertos y potenciales de la utilización perversa de estas tecnologías.

Como sucede con la mayoría de las cosas en el mundo, la perversidad no se encuentra en las cosas sino en el uso que se hace de ellas. Las herramientas son legítimas, los anunciantes son legítimos y los usuarios son legítimos. El problema es que se están usando con un propósito perverso”. 

Mucho se ha hablado acerca del perjuicio que la inadecuada utilización de estas redes provoca en las personas (niños, adolescentes y adultos) y en las familias. Sin embargo, lo que motiva la presente reflexión, es advertir acerca del daño que las mismas están empezando a ocasionar en el entramado social. Es más imperceptible, es más profundo y mucho más peligroso. Están empezando a corroer el funcionamiento del tejido social y de los sistemas democráticos, y es aquí donde me quiero detener.

Bajo la excusa de la libertad de opinión, y muchas veces escondidos en la impunidad del anonimato, grupos de poder las utilizan impunemente, con objetivos claros e intereses específicos, que, en la mayoría de los casos, se alejan del interés colectivo.

Hemos pasado de un entorno tecnológico basado en herramientas al servicio del ser humano, a un entorno basado en la manipulación del ser humano al servicio de intereses inconfesables por el nivel de destrucción del sistema de valores que implica. 

Me resisto a concebir un mundo donde no exista la verdad, donde nadie confíe en los demás, donde el odio sea el motor de movilización social, donde la mentira tenga más oportunidad que la verdad, o donde un conjunto de algoritmos reemplacen a las personas en su función de concebir el destino de la humanidad.

Tomar conciencia de lo que está sucediendo nos permitirá desviar el rumbo que hemos tomado y recuperar los valores de la verdad, la unidad, los consensos, la democracia, la moderación de los actos y pensamientos y, principalmente, la confianza en los demás. Si perdemos la confianza en la humanidad, peligra su supervivencia.

Para ello, es necesario analizar algunos aspectos que sustentan y retroalimentan el uso inadecuado de estas plataformas y su rol nocivo para la vida en comunidad.

Los invito a leer cada miércoles un nuevo capítulo en los que iré desarrollando cada uno de estos aspectos y los riesgos que implican para la humanidad

 

Capítulo II:

  • La velocidad de procesamiento de la información.
  • La ausencia de regulación.

Capítulo III:

  • La velocidad de transmisión de las noticias falsas.
  • Anonimato, fake news y sus consecuencias sobre los sistemas políticos.
  • El reemplzazo de dirigentes por algoritmos.

 

Capítulo IV:

  • La utilización de la vulnerabilidad humana y la cultura de la manipulación.
  • El modelo de negocios.

 

Capítulo V: La exacerbación del individualismo y la consigna de eliminar la verdad. 

Capítulo VI: Conclusiones.

 

Lic. Mgter. Luciana Flores.

Licenciada en administración de empresas. 

Magíster en gerencia y administración de servicios de salud.

Sector Privado: Gerencia financiera CyL S.A.

Sector público: Área Gestión de Calidad de la Subsecretaría de Discapacidad de la Provincia de Córdoba.

 

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