Pihen retruca embate de la CGT Nacional, pide elecciones en 15 días

El líder del SEP, recientemente desplazado de la conducción de la Regional Cordobesa por la Secretaría del Interior de la CGT Nacional, mostró un contundente respaldo del gremialismo local y pidió acotar el tiempo de la intervención, reclamando medirse en las urnas en 15 días.

Por Felipe Osman

Nadie, aparentemente, había tomado demasiado en serio la amenaza de la CGT Nacional, cuando Horacio Otero, el encargado de llevar adelante la normalización de las regionales, advirtió que la Regional Córdoba sería intervenida. 

En rigor, la conducción cordobesa tenía (y conserva) sobrados argumentos para descreer que desde Buenos Aires avanzarían en esa línea. A fin de cuentas, la amplia mayoría de los sindicatos que adhieren a la central respalda a la actual conducción, y quienes se sitúan en la vereda de en frente llevan años sin participar activamente de su vida institucional.

A tal punto confía José Pihen en el aval de estos gremios, que desde la regional aseguran que no sólo ganarían en una elección en la que la voluntad de cada sindicato valiera un voto, sino incluso en un porotéo que ponderara el peso relativo de cada sindicato según su cantidad de afiliados. 

Eso es, en rigor, lo que el secretario general del SEP exigió ayer, en un plenario en el que se notó el acompañamiento del arco gremial y, desde luego, también la ausencia de los sindicalistas alineados en el Movimiento de los Trabajadores de Córdoba de Pablo Chacón y Rubén Urbano. 

En resumidas cuentas, Pihen reclamó que la Secretaría del Interior de la CGT Nacional llame a elecciones en 15 días, acotando a su mínima expresión el plazo durante el cual la Regional permanecerá intervenida. 

Así, en lugar de desconocer la intervención, la decisión fue aceptarla, pero demandando resolver la situación cuanto antes en las urnas.

Que la Secretaría del Interior haga lugar a ese reclamo es de suma importancia para el (apenas desplazado) oficialismo, que pretenderá ir a la votación mientras los sindicatos que lo avalan permanecen cohesionados detrás de Pihen. Si, por el contrario, la decisión de Otero fuera dilatar los tiempos de la intervención, el escenario actual podría empezar a reconfigurarse.

En el capítulo de los presentes y los ausentes, sorprendió la presencia de Franco Saillen en calidad de emisario del Surrbac, el sindicato insignia de la extinta CGT Rodríguez Peña, que algún tiempo atrás achicaba distancias con el MTC. Tampoco estuvo en la reunión Edgar “Titán” Luján, de Camioneros, aunque su firma sí estuvo estampada en el comunicado final.

Enviaron su solidaridad el Suoem, la CTA de los Trabajadores, las 62 Organizaciones Peronistas. Faltaron, desde luego, los gremios alineados en el MTC. 

Otro capítulo, diferente, merecen las consideraciones sobre el porqué de la intervención, teniendo en cuenta que la relación de fuerzas parece ser claramente favorable a la conducción desplazada.

Desde la Regional no terminan de entender cuáles fueron los motivos que impulsaron a la CGT Nacional a avanzar con la intervención. Creen que se dieron sobradas muestras de disposición al diálogo. Y tampoco dicen advertir detrás de la medida una intención de arrebatar al Centro Cívico el apoyo de la central cordobesa.

Llegado el caso, se inclinan por pensar que la Secretaría del Interior no quiso retroceder en su intención por instalar el frente de la regional una conducción completamente alineada con la CGT Nacional y, aun en un escenario adverso, decidió avanzar. 

Hay quienes suman a estos factores otros, como pronunciamientos recientes de la regional que apuntaban críticas hacia el Gobierno Nacional por el desbocado avance inflacionario, o como la determinación de crear en su seno una Secretaría de la Economía Popular, avanzando en la institucionalización de un vínculo entre el gremialismo y los movimientos sociales que fue replicado en otras regionales, aunque no en la CGT Nacional.

Son asuntos que seguirán en debate en las próximas semanas. Especialmente si Otero se aviene a convocar a elecciones en el corto plazo. Por lo pronto, la Secretaría del Interior, sin querer, avanzó ayer en la construcción de la unidad, generando amplios respaldos en favor del líder del SEP.