Crisis de identidad en UCR departamental: piden vuelta de Cabral

Tras la asunción de Sebastián Laborde como cabeza del Comité del departamento Río Cuarto, algunos sectores de la dirigencia piden que la riocuartense María del Carmen Cabral finalice su licencia para volver al cargo. “No podemos quedarnos con que la única preocupación del partido es apoyar al campo”, analizaron desde espacios que piden mayor representación de la capital alterna en la mesa directiva.

Por Gabriel Marclé

Sebastián Laborde, cuestionado por un sector del circuito departamental que pide la vuelta de María del Carmen Cabral a la titularidad del Comité.

Se acercan tiempos de definición para el radicalismo como integrante central del Juntos por el Cambio cordobés, cruzados por debates como el de la re-re, las candidaturas legislativas y, ahora, la agenda de sus mesas departamentales. Justamente en este último punto se han concentrado algunos de los debates fuertes de estas últimas semanas, específicamente en lo que respecta al departamento Río Cuarto donde algunos sectores reclaman cambios de mando.

Todo comenzó en mayo, cuando Sebastián Laborde -un productor rural de Vicuña Mackenna- asumió al frente del Comité Departamental en lugar de María del Carmen Cabral, quien solicitó una licencia por tiempo indeterminado a dos meses de haber reemplazado a José Luis Beltramone en el mismo cargo. Casi tres meses después de esa maniobra, comienzan a aparecer voces que juzgan el desempeño de Laborde en el departamental y ya piden la vuelta de Cabral.

En el transcurso de estos días aparecieron señales del viraje estimado por diferentes espacios que han entrado en disidencia con la dirección que Laborde le ha dado al partido, con una evaluación que en círculos internos del partido han definido como “una mezcla de escaso protagonismo y falta de contacto con la agenda real de la gente”, le relataron a Alfil. Como ejemplo citan que el Comité departamental no tiene una posición clara en el tema de la “re-re” y que Laborde, como líder del partido en la región, no ha tomado parte en el asunto.

Esta situación habría dado fuerza al pedido a Cabral para que finalice su licencia y se ponga al frente del partido antes de lo pensado. Su licencia iba a extenderse hasta octubre o noviembre, pero una parte de la dirigencia radical le habría pedido a la ex concejal riocuartense que vuelva para devolverle la dirección al partido en tiempos donde deberán tomarse decisiones fuertes en torno a temas como el armado de listas para las provinciales y nacionales.

“Hay una crisis de identidad y representación muy fuerte”, le confiaba a Alfil un dirigente radical que se sumó al pedido de reordenar el Comité que tuvo tres presidentes en menos de seis meses y que podría afrontar un nuevo cambio de mando (o retorno) en el corto plazo. A esa crisis se la atribuyen al perfil que adoptó la dirigencia departamental luego de tantas variaciones, una que parecía haberse enfocado únicamente en la construcción de un discurso pro-campo, atendiendo al sector que representa Laborde.

“No quiero que los jóvenes se vayan; quiero que se queden. Quiero una Argentina con trabajo y Justicia independiente. Un país que abrace al campo no que lo asfixie”, proponía en su carta de presentación quien hoy se encuentra liderando al partido en el segundo departamento más representativo de la provincia. Con esto se planteaba que se impondría un perfil agropecuario en un momento donde el debate por el combate entre Nación y el campo se apropiaba de la agenda. 

“Las cosas han cambiado”, sostienen desde algunas agrupaciones; y el momento actual, con la delicada situación inflacionaria y los debates en Córdoba por la inseguridad o la violencia policial no han tenido toda la atención del Comité riocuartense. “No podemos quedarnos con que la única preocupación del partido es apoyar al campo. Laborde solo saca documentos y declaraciones por temas referidos a su sector”, lanzaba un dirigente de la región confrontando contra la postura del dirigente de Línea Córdoba.

El perfil agropecuario no fue el único cuestionamiento dirigido al Comité de Laborde, ya que la representación de la región en la mesa radical del departamento también asomó en los debates que cruzaron al dirigente. Entre las voces que se han escuchado en los últimos días aparece la versión de que el Comité se está convirtiendo en una plataforma de proyección para el ruralista y no en un espacio que represente al interior. En definitiva, lo que plantean es que la Línea Córdoba del departamento “no construye la unidad regional perseguida para ir hacia el 2023”.

Sin embargo, también aparecen lecturas que hablan de sectores de la ciudad de Río Cuarto reclamando por mayor voz y voto en las definiciones que lleven la firma del departamental. Tal vez esta sea la razón por la que se está comenzando a difundir la vuelta de Cabral, para devolverle peso a la capital alterna en las decisiones del partido. Por ahora, la dirigente no ha respondido al pedido, pero los conocedores del circuito estiman que, en tiempos de tribulaciones y urgencias, “los cambios son necesarios e inminentes”.