El Suoem ya prepara un nuevo embate sobre Llaryora

El sindicato saca cuentas, analiza el escenario y se prepara para poner fin a la paz sellada con el Palacio 6 de Julio. Cree que la inflación, la alta conflictividad de los movimientos sociales y el flanco abierto por el Ulises-gate le preparan la cancha. Tentempié: guerra de inspectores (y choripanes).

Por Felipe Osman

Dentro del sindicato municipal se multiplican las versiones de que la paz recientemente firmada con el Ejecutivo tiene los días contados.

Con una inflación que no amainó en junio (5,3 por ciento) y que ya alcanzó un 64 por ciento interanual, los pronósticos hablan de otro salto en julio y una inflación proyectada cercana al 80 por ciento cuando termine el año.

Sin rigor matemático, los descalabros producidos por la intempestiva renuncia de Martín Guzmán y el sorpresivo aterrizaje de Silvina Batakis en el cargo no invitan al optimismo.

En el Suoem sacan esta cuenta: 1) Habrá otro salto inflacionario en julio. 2) El aguinaldo, que amortiguó el impacto de la inflación este mes, no se percibirá en agosto, con lo cual los municipales estarán bien dispuestos a retomar el conflicto cuando reciban sus próximas liquidaciones. 3) El escenario de conflictividad, que ya vienen planteando los movimientos sociales, irá “preparando la cancha” para que el Suoem, aportando su granito de arena, consiga colmar la paciencia de vecinos y comerciantes y, consiguientemente, quiebre la resistencia del Palacio 6 de Julio.

En los papeles, los cálculos parecen certeros. La llegada de Batakis y su (supuesta) agenda fiscalista al ministerio de Economía, sumada a las declaradas intenciones de CFK de barrer a los movimientos sociales como intermediarios de la asistencia ofrecida por el Estado ha generado gran escozor en dirigentes como Juan Grabois (CTEP), que dijo estar “a punto de irse” del FdT y lanzó un plan de lucha, o Eduardo Belliboni (Polo Obrero), que comenzó ayer a liderar las movilizaciones del espacio en Plaza de Mayo y todo el interior.

La intención del gremio sería, entonces, corregir la última negociación e ir por un reajuste que alcance el 80 por ciento anual, aunque muchos delegados aseguran que el núcleo de los intereses de quienes se sentarán a negociar será presionar para conseguir que becarios y monotributistas vinculados a la Comisión Directiva del sindicato y a su cuerpo de delegados avancen en el “cursus honorum” del empleado municipal, léase: que éstos pasen a contratados, que los contratados pasen a integrar la planta transitoria, y que quienes hoy revistan en la planta transitoria avancen hacia la permanente, añadiendo al decorado del Estado Municipal otra simpática tanda de agentes.

(Nota: si el Ejecutivo saca la carta de la falta de recursos, el Suoem sacará a relucir los expedientes que circularon tras el fallido recital de Ulises Bueno, aprovechando los últimos resquicios de actualidad que el asunto pueda tener para esas fechas).

Ahora bien, a estos intereses permanentes del Suoem se suman también otros, no menos permanentes, aunque sí más pintorescos.

Según diversas fuentes, el Suoem habría convocado ayer a una “asamblea extra-oficial”, de la cual habrían sido parte integrantes de la Comisión Directiva y delegados de distintas áreas, entre ellas, Habilitación de Negocios, Higiene y Seguridad, Fiscalización y Control, y Ferias y Mercados.

¿El motivo? Una suerte de “conflicto de competencias” entre inspectores. Al parecer, a partir del lanzamiento de las Habilitaciones Online (procedimiento digital que permite habilitar negocios sin deambular por decenas de oficinas municipales y, hay quienes añaden, evitar algunos “peajes”) los inspectores de la oficina de Habilitaciones han visto reducidas sus oportunidades, y por ello se habrían lanzado a la búsqueda de nuevos horizontes, chocando, al intentarlo, con la resistencia de otros inspectores no tan dispuestos a ceder terreno.

Estas tensiones, que subterráneamente vendrían en crecimiento, afloraron durante el último partido que Talleres jugó de local en el Estadio Kempes. Allí, inspectores de Habilitación de Negocios, Fiscalización y Control, y Ferias y Mercados, se habrían disputado la potestad de controlar los carros de choripanes y puestos de comida rápida instalados en el predio. Sorprende -para bien- la gran predisposición al trabajo de estos agentes públicos. Pero tanto sorprende que hay quienes aseguran que se trata de una competencia por nuevas “oportunidades”.

En suma, sería otro capítulo en la disputa que ya publicó Alfil, en su edición de ayer, por los carros de comida rápida. Allí, los “choripaneros” lamentaban que, en los eventos masivos, los sorteos siempre beneficien a los mismos food-trucks.

Según apuntan allegados al gremio, la intención de la reunión de ayer fue apaciguar los ánimos. Después de todo, llamar demasiado la atención sobre el tema de los carros podría terminar perjudicando el negocio de los “choripaneros” más afortunados en los sorteos. Y nadie mejor posicionado para conseguir una habilitación o ganar un sorteo que el Suoem, que en la Municipalidad -parece- nunca dejó de jugar de local.