Larreta tienta a Juez para que deje las filas de Bullrich

El presidenciable del PRO le ofreció al precandidato a gobernador de JxC soporte para su campaña provincial a cambio de apoyo en la interna nacional de la alianza. Recorridas porteñas y book de fotos con eje en la lucha contra la inseguridad.

Por Yanina Passero

El jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, comenzó a levantar su perfil electoral acorralado por las circunstancias. La carrera electoral se anticipó, la crisis política y económica estalló y el corsé de la gestión le incomoda. Con el equilibrio como premisa ya se observan movimientos concretos del hombre del PRO rumbo al 2023. Se anotó como “parte de la solución” de los problemas del país y avanza con el montaje del larretismo en las provincias. 

Ayer, dio un puntada clave con uno de los precandidatos a gobernador de Juntos por el Cambio (JxC) en una provincia clave para los proyectos amarillos. Junto al cordobés Luis Juez, Larreta recorrió el laboratorio de la Policía Científica de la ciudad de Buenos Aires. 

Se mostró generoso: hubo book fotográfico, “paseo” junto a toda la escudería larretista y promesas a futuro. 

“Un plan y decisión política: eso hace falta para combatir el delito, algo que en la Ciudad encaramos hace años. Recorrimos el laboratorio de nuestra Policía Científica en equipo”, tuiteó Larreta, arrobando a Juez, a su candidato para la gobernación bonaerense, Diego Santilli; al exsecretario de la Seguridad, Eugenio Burzaco; al auditor general de la Nación, Miguel Ángel Pichetto; al diputado mendocino Omar De Marchi y al vicepresidente del PRO Córdoba y uno de los armadores del jefe de gobierno en la provincia, Oscar Agost Carreño. 

El hilo tuitero anticipa un camino conjunto frente a una de las preocupaciones que encabezan el ranking de los cordobeses, como lo es la inseguridad. Siempre bajo el paraguas de la gestión, Larreta indicó que “el laboratorio tiene tecnología única en el país y es pionero en América Latina. Este es el camino que queremos para la Argentina y al que apuntamos para Córdoba con Luis Juez: fuerzas de seguridad capacitadas que puedan trabajar bien porque se invierte en equipamiento”. 

Las mieles que Larreta derrama sobre el fundador del Frente Cívico deben leerse, por ahora, en el marco de la interna nacional del PRO. Es sabido que el alcalde porteño tiene cuentas que ajustar con su rival interna, la exministra de Seguridad y presidenciable, Patricia Bullrich. A prima facie, se advierte que el jefe amarillo quiere aprovechar la debilidad relativa que tiene “la piba” para construir fidelidades en el distrito más importante del país. Sólo mantiene un cada vez más pequeño grupo de leales de la columna amarilla fuerte que logró erigir en las PASO, cuando abrazó la lista que integraron Juez y Rodrigo de Loredo para retar a la patrocinada por el expresidente Mauricio Macri, la de Mario Negri y Gustavo Santos. 

Macri, en sociedad con María Eugenia Vidal, y Larreta se reparten en sus filas a la dirigencia amarilla y buscan fidelizar simpatías con expectables de la coalición cordobesa. Ahora, Larreta promete a Juez el soporte de la góndola porteña –definición amplia que no puede traducirse en un apoyo explícito a su candidatura- a cambio de su pase al larretismo. La acción de ayer buscó despegarlo de Bullrich. 

Juez reconoció que debe hacer equilibrios con la exministra de Macri, su mentora inicial, sin descartar nada. Por ahora, el senador pide que el apoyo a su candidatura sea “pagado” antes de las primarias cambiemitas. Es razonable: quiere asegurarse el tiro. 

Juez agradece, pero no desconoce que Larreta es conocido por jugar tibio, pero sobre todo en varias canastas. ¿Cómo podría asegurar que un potencial acuerdo con Larreta baje a la arena provincial? El juego doble se ratifica cuando se recuerdan los vínculos del exembajador ecuatoriano con dos de los armadores oficiales del sueño presidencial de Larreta en Córdoba: Darío Capitani y Gabriel Frizza. 

El legislador del PRO rompió relaciones con Juez con motivo del acalorado debate por el juego online. Prometió denunciarlo, antes de tratarlo de corrupto. En tanto, el exintendente de Jesús María se fue del Frente Cívico antes de recalar en el PRO por desacuerdos con su único líder. 

La aclaración que surge de esta dupla es directa: sus objetivos apuntan a lograr que Larreta sea presidente en el 2023, incluso si eso supone un perjuicio para los intereses provinciales de los aliados.