Sin CFK en la jura, Batakis rezó el credo del equilibrio fiscal

La flamante ministra aseguró: "Vamos a seguir el programa económico que el Presidente viene marcando". Un plan que nunca pasó de los enunciados porque los tironeos políticos lo dejan por la mitad en los objetivos. El mercado financiero reaccionó mal, como se esperaba y en productos de todo tipo hubo incertidumbre por los precios.

Por Gabriela Origlia

El feriado en Estados Unidos le dio algo de oxígeno a la flamante ministra Silvina Batakis. Aun así, los bonos cayeron en el mercado local y el Banco Central vendió US$ 98 millones a la plaza de contado (spot), en una rueda con importante volumen de negocios, próxima a US$ 600 millones. Hubo demanda de dólar solidario pese a las demoras para operar por homebanking. La tendencia, como se esperaba, fue a la dolarización de las carteras. “Vamos a seguir el programa económico que el Presidente viene marcando”, dijo Batakis.

El BCRA, además, mantuvo abierta en toda la jornada la línea crediticia que abrió recientemente para atender la demanda de liquidez de los Fondos Comunes de Inversión (FCI) que volvieron a sufrir fuertes rescates de sus cuotapartistas y emitió para paliar el castigo a los bonos en pesos. También operó fuerte en el mercado de dólar futuro, US$ 1.677 millones.

Más allá de lo financiero, la desconfianza y la incertidumbre hicieron que la mayor parte de la economía del país se paralizara. No hay precios; los que venden están a la defensiva y los consumidores que pueden quieren sacarse los pesos del bolsillo. Los proveedores de muchos rubros, ya el domingo por la tarde, advirtieron que no tenían listas por lo que quedaba a criterio de los comercios cómo operar.

La jornada de Batakis arrancó temprano con una reunión con Alberto Fernández; siguió con otra con Miguel Angel Pesce, el presidente del Banco Central, quien seguirá en el cargo. Un comunicado describió que coincidieron en “avanzar en el desarrollo del mercado de capitales, entre otras cuestiones” y trabajar en conjunto.

Después estuvo con el renunciante Martín Guzmán, quien ayer se despidió del personal del Ministerio de Hacienda. Se emocionó y dijo: «Viene Batakis, hay que acompañarla, es muy buena y profesional, y hay que ayudar al Presidente». Además, en un breve discurso, planteó:  «Siempre hicimos todo pensando en la Argentina, defendiendo a los argentinos, con responsabilidad, cómo un equipo de patriotas (…). El sábado, me tocó tomar la decisión más dolorosa de mi vida, de la cual estoy convencido. Fue un acto de responsabilidad con la Patria”.

Fernández le tomó juramente a Batakis en un acto sin la presencia de Cristina Kirchner, con quien -al cierre de esta edición- se confirmó que el Presidente cenaría en la Quinta de Olivos. A minutos de asumir oficialmente el cargo, la Ministra agradeció a la Vicepresidenta y resumió los lineamientos de su gestión en unos cuantos segundos y sin recibir preguntas. A la noche, en cambio, fue a una entrevista en C5N.

Aseguró que su gestión tendrá tres ejes: lograr “la solvencia del estado argentino, la consolidación del programa económico del Presidente que vamos a continuar y la liberación de las fuerzas productivas para lograr la creación de puestos de trabajo y el crecimiento de las exportaciones”.

“Creo en el equilibrio fiscal”, señaló Batakis, y destacó que mantendrá en pie “el programa económico que el Presidente viene marcando”. Ese programa es el que, claramente, no funciona porque es a medias, todo lo enunciado quedó sin terminar de hacerse por los límites políticos.

“Desde el inicio de nuestra gestión queremos tener una mirada federal que incluya a todos los argentinos y todas las argentinas, de todas partes del país, porque hacerlo es liberar la cantidad de recursos y ponerlos a disposición de un sendero de crecimiento, esa será mi tarea”, agregó Batakis.

La referencia al déficit fiscal recordó que Cristina Kirchner, el sábado, en su discurso en Ensenada, también habló del tema y recordó que Carlos Melconian -con quien se reunió hace poco más de una semana- “piensa más parecido a Guzmán con el tema de déficit fiscal, pero bueno, opiniones son opiniones…”.

En el Gobierno buscan demostrar que no fue la Vicepresidenta la que impuso a la Ministra para, de esa manera, tratar de preservarla. Cristina Kirchner no la impuso, pero no la vetó y eso, sumado a que la lista de candidatos original ya no tenía más nombres, la instaló en el cargo. Graficó esa situación las declaraciones de Daniel Scioli, quien contó que le pidieron que la “ubicara” porque no respondía los mensajes.

Ese relato descubrió que, si Batakis se hubiera quedado sin batería, o los argentinos se iban a dormir el domingo sin saber quién reemplazaba a Guzmán o bien se echaba mano a quien atendiera el teléfono.