Crux Ascensores, la empresa más joven del rubro, que ya está en el top 5 de la industria (apuestan a la digitalización, sin perder el “cara a cara”)

(Por Soledad Huespe) Crux Ascensores tiene apenas 2 años y medio, pero más de 30 de experiencia. La familia Carreño, al frente de la compañía, se apoya en dos unidades de negocio que los posiciona entre los principales jugadores de la industria. Hoy apuestan a la digitalización, pero sin perder de vista la atención personalizada. La proyección es crecer un 10% anual.

Oscar Carreño, director de Crux Ascensores.

En 1985 Oscar Carreño fundó, junto a 6 socios, la empresa Bogamac. Estuvo allí hasta febrero de 2020, momento en que decidió “salir” de la sociedad y fundar una propia junto a sus hijos, Giselle y Luciano. Así comienza la historia de Crux Ascensores. “Si bien es nueva con el nombre, traemos la experiencia que formamos desde 1985”.

El negocio de Crux
El de los ascensores es un nicho con varias particularidades. Por empezar, muchos de sus componentes son importados: de China o Europa. Y el precio es muy variable, también. Un ascensor de 2 ó 3 paradas puede rondar los US$ 34.000 y superar los US$ 100.000 en el caso de uno con tecnología de punta, botonera táctil, más de 18 paradas y capacidad para muchas personas. Por todo esto, el humor de la industria está atado a la política de comercio exterior de turno.
Atentos a esto, Crux se apoya en 2 grandes unidades de negocios, una no tan ligada a la pata de importación:

  • El mantenimiento de ascensores, y
  • Producción y montaje de ascensores convencionales, montacargas, montacamillas y ascensores hidráulicos.

En la primera unidad (la de más volumen) compiten con muchos jugadores: son más de 50 en el sector. Pero en materia de producción y montaje de equipos nuevos, son pocos en Córdoba: 5 ó 6.

“Tenemos un paquete de 350 abonados de mantenimiento que fueron los que dividimos de la otra empresa”, nos cuenta Oscar Carreño, director de la empresa. Y si bien arrancaron unos días antes del confinamiento por la pandemia de Covid, las ventas estuvieron desde el primer momento. Al día de hoy llevan 70 equipos vendidos. “Las ventas mensuales son muy variadas. Pero podemos hacer un promedio de 4 ascensores por mes”, manifiesta el director de la empresa.

Atención personalizada, el diferencial de Crux
“Lo que tratamos de ofrecerle al cliente es una atención personalizada. La empresa de donde venimos es una empresa más grande, donde por ahí se pierde muchas veces el contacto directo con los clientes. Y por ahí el servicio de atención también es más difícil. En ese caso, al ser menor cantidad de clientes podemos darles soluciones y tener un contacto más personalizado”, describe Carreño padre.

Así y todo, la hoja de ruta de Crux Ascensores indica una proyección de crecimiento del 10% anual. “La idea no es crecer exponencialmente así podemos seguir ofreciendo la misma calidad de servicios”, aporta Giselle Carreño.

Personalizada, sí, pero también tecnológica
Implementaron un modo de hacer que no es habitual en la industria: “Hasta aquí la forma de trabajar era bastante burocrática, todo se hacía con planillas de papel. Pero implementamos una App para uso interno. A fin de año esperamos hacerla accesible a los clientes. Los técnicos van a hacer el mantenimiento con su celular y allí completan los datos del equipo que están manteniendo. Una vez que esté bien aceitada la idea es abrirla a los clientes y agilizar esa unidad”, dice Giselle.

“A futuro el objetivo es que los propios usuarios puedan ir haciendo reclamos o pedidos a través de la app de manera de tener ese relevamiento en el momento en que el usuario lo pide y ganar mucho tiempo”, concluye Luciano Carreño.