Respiro con el dólar blue, no con los financieros ni los bonos

El jefe de Gabinete, Juan Manzur, trató de quitarle importancia al impacto de la disparada de la cotización del libre. Guzmán no participó de la reunión de ministros, a la que tampoco fue el presidente Alberto Fernández, que viajó a visitar a Milagro Sala.

El dólar blue dio un respiro ayer después de haber subido $20 en los últimos días, no así los financieros y tampoco los bonos globales en dólares que siguieron cayendo, aunque menos que en los días previos. El presidente Alberto Fernández -quien decidió dejar de lado su agenda para visitar a Milagro Sala en Jujuy y reclamarle a la Corte Suprema de Justicia que deje de hacer “barrabasadas”- no participó en la reunión de gabinete, en la que tampoco estuvo el ministro Martín Guzmán, dedicado a cerrar negociaciones con el Club de París.

Tal vez el Presidente fue un intento de demostrar que se siente tranquilo -más allá del ultimátum que le dio a Guzmán- y, además, busco mantener una alianza en medio de un contexto en el que se lo ve aislado, sin los apoyos críticos que requiere. La atención (y la tensión) está puesta en el acto del viernes que liderará la vicepresidenta Cristina Kirchner y donde podría seguir atacando la política económica de la Rosada.

Terminada la reunión de gabinete, Juan Manzur, le bajó el tono a la disparada del dólar blue, al que se refirió como un «sector muy pequeño y marginal». Remarcó que «nosotros nos seguimos manejando por la cotización oficial». Sostuvo que el Gobierno va a «seguir cuidando las reservas».

«Venimos haciendo un sendero que todos conocen, después de un endeudamiento irresponsable de la gestión anterior. Primero se normalizó la situación de los bonistas, luego se acordó con el FMI, también es de público conocimiento la situación de dificultad que se vive a nivel internacional», argumentó y consideró que «países que habían erradicado su situación inflacionaria hoy la están viviendo». «En este sentido, Argentina no es una isla. Nosotros también estamos tomando herramientas que tienen que ver con cuidar el crecimiento y el desarrollo», señaló.

La nota ayer la dio el Banco Central que compró el récord de US$560 millones -la cifra más alta del mes- con lo que a esta altura del mes acumula un saldo positivo de US$400 millones. En esta semana clave, después de renovar $248.000 millones a tasas más altas y con 85% venciendo este mismo año, Guzmán logra incorporar reservas. En una evaluación de cortísimo plazo, le fue bien. El campo liquidó US$150 millones este miércoles y el viernes, 1 de julio, se reabre el cupo de US$200 para compra individual.

En la revisión del acuerdo con el FMI, el Gobierno logró un poco más de oxígeno en el objetivo de acumulación de reservas. La primera hoja de ruta planteaba US$ 4.100 millones hacia el fin del segundo trimestre; con la recalibración quedó en US$ 3.450 millones. En el Gobierno consideran que puede cumplir gracias al financiamiento neto de Derechos Especiales de Giro (DEG) que envió el Fondo y por los nuevos giros desde organismos bilaterales y bancos de desarrollo por unos US$ 600 millones.

Guzmán, viajará la primera semana de julio a Francia para intentar reestructurar el acuerdo firmado por Axel Kicillof en 2014 con el Club de París. Según informaron voceros de su cartera en un comunicado, para el Gobierno la negociación es “crítica a efectos de restablecer relaciones con las agencias de crédito para la exportación nucleadas en el Club” que habilitarían el financiamiento para inversiones energéticas en el país.

 “La reestructuración de la Declaración Conjunta de 2014 se considera crítica a efectos de restablecer relaciones con las agencias de crédito para la exportación nucleadas en el club, lo que adquiere singular importancia en el escenario global actual en el que se potencian las oportunidades de desarrollo de inversiones en el sector energético que requieren de inversiones externas directas complementarias de la inversión local y financiamiento de escala, tales como en el caso del Gas Natural Licuado”, explicó Economía.

En marzo -cuando se firmó el acuerdo con el FMI-, el Gobierno postergó hasta el 30 de septiembre de este año los pagos con el Club de París. Desde entonces, se dio inicio a una serie de contactos técnicos para tener cerrado un entendimiento que reestructure los USD 2.000 millones que restan pagar a ese consorcio de naciones acreedoras. El cronograma de referencia establecía que el 30 de este mes ese entendimiento técnico debería estar completo.

Hay una última etapa que es reunir a los 14 países acreedores que están nucleados en ese foro, y firmar acuerdos bilaterales particulares.